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lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti, ¡hasta siempre!

Acaba de dejar este mundo de contrastes, de cosas deleznables y de maravillas emocionantes, de egoísmos, orgullos y vanidades... pero también de heroísmos, de entrega y de amor... acaba de dejarnos Mario Benedetti.

Como suele ocurrir, son los poetas los escritores más sensibilizados con los sufrimientos de la gente sencilla, con los afanes por sobrevivir de los que no tienen más que a sí mismos, y a veces ni siquiera eso.

No me apena que nos haya dejado, pues a sus 88 años, Mario ya ha cumplido su tarea. Su obra queda, que es lo importante. Y sus experiencias, lo que él ha aprendido, con él se va. Las personas que no tienen claro qué hacer en esta vida, qué objetivos perdurables merecen la pena abanderar, lean a éste y otros poetas que, como él, pusieron por escrito el sentir de los que ven en el mundo algo más que una oportunidad de poder, de oprimir.

Gracias,don Mario.


¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar
abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan
abrir puertas entre el corazón propio y el ajeno
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.