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martes, 16 de octubre de 2007

Barreras arquitectónicas


Leo en el periódico de Ibi y comarca "Escaparate", en su versión digital, que la Asociación de discapacitados, ADIBI, ha iniciado una campaña de sensibilización sobre las barreras arquitectónicas para niños en edad escolar.

La idea es muy buena y tiene su fundamento el que se haga en los Colegios, con los niños y niñas de Primaria, porque es un esfuerzo con vocación de inversión. Si se logra sensibilizar a los pequeños y se consigue que, al alcanzar la mayoría de edad, al menos un 25% respeten con sus coches los pasos de cebra y las rampas de acceso a las aceras, habrá sido una inversión rentable.

Lo verdaderamente lastimoso es que no sea rentable un intento de concienciación también de los padres y madres de esos niños y niñas. No sé si pasará en todas las ciudades y pueblos, pero en Ibi rara es la esquina, la rampa de acceso, el paso de cebra, que no esté ocupado por un vehículo. Y no se trata de que estén parados por un momento de urgencia, están aparcados durante horas e, incluso, días.

Normativa la hay, pero no se respeta y, lo que es peor, no se hace respetar.

Cierto es que cada día hay más coches en las calles y que el aparcamiento es muy difícil y caro, pero se da la circunstancia de que queremos aparcar a la puerta del establecimiento, o del hogar, y no nos vale tener que recorrer a pie dos o tres manzanas, y para ir a un sitio, sin llevar bultos excesivos, que está a 500 ó 1000 metros, utilizamos el coche.


En Ibi al menos, las distancias son cortas, y una persona con movilidad normal se desplaza de un extremo a otro de la población en 20 minutos.

Queremos educar a nuestros hijos e hijas y los que estamos para educar somos los padres y madres. Estamos inmersos en el consumismo, que se basa en el mínimo esfuerzo, y nos está costando hasta la salud.

No sé. Creo que no vendría mal una reflexión sobre nuestro modelo de vida, y si tiene sentido salir a caminar cada dos tardes una hora, y para ir a trabajar, o para desplazarnos por la ciudad para hacer cualquier gestión, hemos de utilizar el coche.

Esta campaña de ADIBI, contra las barreras arquitectónicas, tenemos que apoyarla cambiando nuestra actitud, respetando las rampas de acceso. Todos sabemos que no está bien aparcar ahí, pero no nos da vergüenza hacerlo. Al final, van a ser los niños los que nos tengan que enseñar, como con los semáforos, a respetar las normas.