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domingo, 4 de diciembre de 2016

Física Cuántica y conocimiento Oriental

He encontrado este documental que explica todo lo referente al Ser Humano y la verdad sobre el SER.
No solo es esto, pero lo mejor es verlo.


miércoles, 12 de octubre de 2016

El Mahabharata, el más antiguo Libro Sagrado.

Tal vez no lo sepas, pero el vestigio más antiguo de una gran civilización humana está en la India. Si has leido el Bhagavad Gita, esto te resultará muy familiar y esclarecedor.


sábado, 17 de agosto de 2013

Eduardo Galeano: ¿Para qué sirve la utopía?




sábado, 5 de diciembre de 2009

Algunas historias de "El loco"

Hay un viejo adagio que dice que "si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas." Conocí este proverbio en mis años de juventud y caló en mí profundamente. No obstante, a veces se me olvida y digo algunas tonterías innecesarias.

Es por eso que, a veces, paso algún tiempo sin insertar nada en esta bitácora. Son momentos en los que estoy en proceso de digestión interna, de procesos personales de cambio, de momentos en los que se requiere de la quietud del silencio para no incurrir en errores mayores y para dejar madurar el fruto de mi Ser.

Sin embargo, no todo tiene que salir de mis labios o de mis manos. Siempre ha habido buenos pensadores, buenos filósofos y escritores que, antes que nosotros, han dicho cosas útiles y buenas que sirven de inspiración y aliento a los que miramos también hacia dentro.

En esos años de juventud, hubo un filósofo que me impactó: Gibran Khalil Gibran. Y un libro suyo lleno de pequeñas historias que hacen vibrar la parte más profunda de nuestro ser: "El Loco", del que ya inserté un par de narraciones anteriormente.

Me apetece compartir con vosotros algunas historias más.

Los dos sabios.

EN LA ANTIGUA CIUDAD de Afkar vivían dos sabios. Cada uno odiaba y despreciaba la sabiduría del otro, porque uno de ellos negaba la existencia de los dioses y el otro era creyente.

Los dos se encontraron un día en la plaza pública en medio de sus discípulos, y comenzaron a disputar y argumentar sobre la existencia o inexistencia de los dioses. Después de horas de discusión, se separaron.

Aquella noche, el incrédulo fué al templo y se postró ante el altar para implorar perdón a los dioses por sus errores pasados.

Y a la misma hora, el otro sabio, el defensor de los dioses, quemó sus libros sagrados porque había abrazado el ateísmo.


La zorra.


UNA ZORRA miró su sombra al amanecer, y dijo: "Hoy preciso un camello para almorzar."

Y pasó toda la mañana buscando camellos. Pero al medio día volvió a ver su sombra, y dijo: "Con un ratón me bastará."



El perro sabio.

CIERTO DÍA UN PERRO SABIO pasó cerca de un grupo de gatos.

Al aproximarse y ver que estaban muy entretenidos y no se habían dado cuenta de su presencia, se detuvo.

En ese momento, un gato grande y serio se levantó, miró a los demás, y dijo:

--Orad, hermanos; y cuando hayáis rezado y vuelto a rezar, y no tengáis dudas, entonces, en verdad lloverán ratas.

El perro, al oir estas palabras, se rió en su corazón y se alejó diciendo:

--¡Ah, gatos ciegos y locos! ¿Acaso no está escrito y no lo he sabido yo y mis antepasados antes de mí, que lo que llueve a fuerza de oraciones, fe y súplicas, no son ratas sino huesos?

lunes, 23 de noviembre de 2009

Un mundo ideal

Ayer vimos en Ibi "ÁGORA", la última película de Alejandro Amenábar. Me gustó. Mucho. Aunque confieso que el sentimiento que tenía al salir de la sala era de desagrado y rabia al ver reflejadas en ella las maniobras demagógicas que hoy, en España, (bueno, y en todo el mundo) vemos cada día en los distintos informativos de las cadenas de televisión. Y así mismo, en la película vemos cómo los verdaderos ideales, las ansias por saber, por aprender, los esfuerzos de quienes sólo pretenden responder a las trascendentales preguntas que cuestionan nuestro papel en el Universo, son cercenadas en aras de la unidad de pensamiento y la exclusión del diferente, en manos del fanatismo religioso y del miedo al descrédito y a la muerte, y también mezcladas con las pasiones humanas más comunes y eternas: el despecho, el odio, el amor, la envidia...

Hipatia es el ejemplo del Maestro, en su caso Maestra, que no es depositaria de la sabiduría, sino que es la motivadora de la investigación, de la búsqueda de la verdad, tanto a nivel material y físico como ético y filosófico. Y esa motivación es muchas veces más fácil de conseguir entre los que carecen de todo, incluso de libertad (esclavos y plebeyos), que en los que lo tienen todo como los patricios (alta sociedad).

Una motivación de la que en estos días habla Andreas Schleicher, coordinador del informe PISA de la OCDE.

Es cierto que las instalaciones, los instrumentos, las infraestructuras de la escuela son importantes, pero es evidente que es principal factor para el apredizaje es la motivación, la curiosidad, la emoción de descubrir. Y es difícil motivar a los alumnos si los maestros y profesores no están motivados.

Motivar a los maestros y maestras, a los profesores y profesoras, es el objetivo, pues. Y ¿cómo se hace eso? No lo sé. ¿Qué puede hacer una persona para motivarse en su trabajo? En mi caso, me motivo cuando siento y pienso que mi trabajo tiene importancia, que se valora lo que hago, que a pesar de mis errores, se valora más mis éxitos dando oportunidad a mejorar siempre. No sé si esto puede sevir para todo el mundo, pero desde luego el debate y la búsqueda de identidad personal puede ser un camino.

Todos hemos sido alumnos en alguna ocasión, y seguro que recordamos qué actitud tenían nuestros mejores maestros. Esa actitud positiva y considerada con el alumno, es la clave, sean cuales quieran las circunstancias y las infraestructuras. Como dice Adreas Schelicher, la clave está en ilusionar a los alumnos, motivarles a aprender. Y motivarnos todos como lo está Hipatia en la película de Amenábar.

jueves, 28 de mayo de 2009

Palabras del Dalai Lama

Con motivo de los ataques a las Torres gemelas de Nueva York, el Dalai Lama escribió una carta abierta al Mundo entero con una serie de reflexiones que, a mi entender, son adecuadas también ahora y en cualquier momento de crisis.

Las voy a reproducir aquí porque creo que valen la pena.

Queridos amigos de todo el mundo :

Los acontecimientos de este día han hecho que todas las personas detengan sus quehaceres diarios, cualesquiera que éstos sean, y se pregunten acerca de las cuestiones fundamentales de la vida.

No solo nos preguntamos cual es el sentido de la existencia, sino el propósito de nuestra experiencia individual y colectiva tal como la hemos creado, buscando con afán los caminos en los que re-crearnos a nosotros mismos nuevamente como especie humana, de modo que nunca más nos tratemos a nosotros mismos de esta forma.

Ha llegado la hora de demostrar - a su más alto nivel - el pensamiento extraordinario de Quiénes Somos Realmente.

Existen dos respuestas posibles a lo que ha ocurrido hoy. La primera proviene del amor, la segunda, del miedo.

Si nos aferramos al miedo podemos entrar en pánico y hacer cosas - como individuos y como naciones - que sólo pueden ser causa de un mal mayor.

Si nos aferramos al amor, encontraremos refugio y fuerza, e incluso podremos ofrecerlos a otros. Este es el momento de tu ministerio. Este es el momento de tu enseñanza. Lo que enseñes en este tiempo, por medio de tu palabra y obra, permanecerá como lección indeleble en los corazones y mentes de aquellos cuyas vidas tocas, ahora y en los próximos años.

Hoy establecemos el devenir del mañana. En esta hora. En este momento. No busquemos señalar las culpas, sino las causas.

A menos que utilicemos este tiempo para buscar las causas de nuestras experiencias, nunca nos libraremos de las experiencias que éstas nos traen. En su lugar, viviremos para siempre en el miedo por las respuestas de aquellos miembros de la familia humana que se sienten afligidos, abandonados, y que también buscan su desquite.

Para nosotros las razones son claras. No hemos aprendido las lecciones humanas más básicas. No hemos recordado las verdades humanas más elementales. No hemos comprendido la sabiduría espiritual más sencilla. En pocas palabras, no hemos escuchado a Dios, y debido a ello, nos contemplamos a nosotros mismos haciendo cosas impías.

El mensaje que escuchamos de nuestra fuente de Verdad es clara: Todos somos uno. Este es el mensaje que la raza humana ha olvidado durante mucho tiempo. El olvido de esta verdad es la sola causa de el odio y la guerra, y la forma de recordarlo es muy sencilla: Ama, ahora y en todo momento.

Si pudiésemos amar incluso a aquellos que nos atacan, y entender por qué han hecho eso ¿Cuál sería entonces nuestra respuesta?

Si enfrentamos negatividad con negatividad, ira con ira, ataque con ataque ¿Qué obtenemos?

Éstas son las preguntas a las que se enfrenta la raza humana hoy. Son cuestiones que hemos fracasado en responder durante miles de años. Si no lo hacemos ahora, eliminaremos también la necesidad de darles respuesta.

Si queremos que la belleza del mundo que hemos co-creado sea experimentada por nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, tenemos que convertirnos en activistas espirituales en este mismo momento, en este mismo lugar, y hacer que ocurra. Debemos elegir estar en el centro mismo de las causas.

Por tanto, habla con Dios hoy. Pídele ayuda, consejo, visión interna, fuerza, paz interior, y una profunda sabiduría. Pide a Dios hoy que nos muestre cómo actuar en el mundo para que éste cambie. Y únete a todas las personas de todo el mundo que ahora están orando y añade tu Luz a la Luz que disipa todo miedo.

Éste es el reto que se pone delante de cada persona hoy. Hoy el alma humana se pregunta: ¿Qué puedo hacer para preservar la belleza y la maravilla de nuestro mundo y para contribuir a eliminar la ira y el odio - y las desigualdades que éstos inevitablemente causan - en la parte del mundo que yo toco?

Por favor, contesta esta pregunta hoy mismo, con toda la magnificencia que Tú eres. ¿Qué puedes hacer HOY... en este mismo momento?

Una enseñanza fundamental en la mayoría de las tradiciones espirituales es:

Lo que tú deseas experimentar, ofrécelo a otros.

Mira ahora qué es lo que te gustaría experimentar en tu propia vida, y en el mundo. Mira entonces si hay alguien para el que tú puedes ser la fuente de ese deseo.

Si quieres experimentar la paz, ofrece paz a otro.

Si deseas saber que estás seguro, haz que otro sepa que está seguro.

Si deseas entender las cosas aparentemente incomprensibles, ayuda a otro a comprender mejor.

Si deseas sanar tu propia tristeza o ira, busca sanar la tristeza o ira de otro.

Esos otros te están esperando ahora. Ellos buscan tu guía, tu ayuda, tu valor, tu fuerza, tu entendimiento, y tu seguridad en esta hora. Pero sobre todo, ellos te buscan por tu amor.

Mi religión es muy sencilla. Mi religión es la bondad.


Dalai Lama
Sakya Monastery of Tibetan
Buddhismvia Roz Solomon

Traducción : Marisol Mora
Comité de Traducciones de la Red Ibérica de Luz

sábado, 31 de enero de 2009

Bhagavad Guita


Cada cultura, cada civilización, tiene sus mito, sus creencias, las bases de su forma de ser y sentir recogidas en textos que consideran sagrados.

En el mundo occidental, el más conocido el la Biblia, cuyo capítulo mas famoso es el Génesis. Luego se le añadió una segunda parte, que no tiene nada que ver con el conjunto, pero ahí está: el Nuevo Testamento, cuyos capítulo o Evangelios no han llegado demasiado puros e íntegros a nosotros. A su alrededor siguen orbitando los llamados "Apócrifos", evangelios no autorizados por la "SGAE" eclesiástica, siendo los más famosos los manuscritos del Mar Muerto o rollos de Qumrán.

Tan famoso como la Biblia es el Corán, que detalla las enseñanzas de Mahoma, el profeta de Alá, dios de los musulmanes. Confieso que es mi asignatura pendiente. No lo he leído y no quiero referirme a él sin haberlo hecho antes. La Torá de los judíos es uno de los libros del Antiguo Testamento, o Biblia, llamado Pentateuco. Todo esto, claro dicho a grandes rasgos y muy por encima y de lejos.

Mi intención al referirme a ellos es hacer una analogía entre estos libros, tan conocidos en Occidente, con el que titula esta entrada: el Bhagavad Gita (o Guita, indistintamente.) Este libro es un capítulo del famoso y antiquísimo (más que la Biblia, sin ninguna duda) Mahabarata, o gran guerra, libro sagrado de la India que relata en clave mistérica y misteriosa la gran guerra acaecida en la noche de los tiempos, en épocas de otra civilización anterior a la nuestra y, tal vez, más avanzada tecnológicamente que la nuestra.

El Bhagavad Guita (el canto del Señor o el Mensaje del Maestro), es un libro que narra las conversación que mantiene Arjuna, príncipe de los Pandavas, con Krishna (la humana encarnación del Supremo Espíritu.) Goza de mucha estima entre los hiduistas, y se le cita constantemente como prestigiosa autoridad en lo referente a doctrina. Su filosofía contiene las primordiales doctrinas hinduistas, tal como las exponen los brahmanes, y sus enseñanzas runen en armoniosa síntesis los diversos puntos doctrinales de los sistemas de Patanjali, Kapila y los Vedas.

A mí me impresionó mucho cuando lo leí por que venía a confirmar mi certeza de que, en el fondo, lo que vino a decir Jesús y otros avatares como Buda y demás profetas es prácticamente lo mismo. Es muy bello, un poema en prosa, y dentro de su belleza expresa los conceptos de la realidad de la vida y la muerte con total crudeza.

Recomiendo su lectura a todos los que buscan encontrar un sentido a esta vida material. Os dejo un capítulo, el XII, titulado "Yoga devocional".

ARJUNA.- Dime ¡oh, Señor!, ¿quiénes de los que Te sirven lo hacen con mayor fervor?
¿Quiénes están en el mejor sendero, los que te adoran como Dios en tu manifestado aspecto o los que Te adoran como el Absoluto, el Inmaculado e Infinito?
¿Quiénes son más doctos en el yoga?

KRISHNA.- Quienes con la vista puesta en Mí, me adoran como a Dios y me sirven con ardiente celo e inquebrantable fe, son para Mí los más devotos.

Pero también aquellos que me adoran como el Absoluto, Inmanifestado, Omnipotente, Omnipresente, Omnisciente, Incognoscible, Inconcebible, Inefable, Invisible, Eterno e Inmutable, y que gobiernan los sentidos y miran por igual a todas las cosas como cooperando a la felicidad de todos los seres, también llegan a Mí.

El sendero de los que Me adoran como el absoluto inmanifestado es mucho más áspero que el de los que Me adoran como Dios manifestado, porque es difícil para la finita mente del hombre concebir el Absoluto.

Lo visible no puede casi concebir lo invisible, así como el que posee cualidades no puede conocer AQUELLO que las trasciende.

También te digo, Arjuna, que a quienes ven en Mí al Actor de toda acción, y con sinceridad me adoran sin temor de castigo ni esperanza de premio, los libero de la cadena de renacimientos.
Deja que tu discernimiento penetre en Mí, y cuando abandones esta vida morarás en Mí.

Pero, si no eres capaz de fijar firmemente tu pensamiento en Mí, procura entonces llegar a Mí por el disciplinamiento y perseverante esfuerzo de la devoción.

Y si tampoco eres capaz de perseverante devoción, ven a Mí por el sendero del servicio y de las buenas obras.

Y si aun esta tarea es superior a tus fuerzas, sigue el sendero de la renunciación, y poniendo todas tu esperanza en Mí, renuncia al fruto de la acción.

En verdad, mejores son la sabiduría y el conocimento que la acción constante.

La meditación es mejor que el conocimiento.

La renunciación aventaja a la meditación, porque la renuncia a los frutos de la obras reparte paz y contento. En verdad te digo que Mi bienamado es quien no odia a ser alguno ni aborrece cosa alguna; que ama a la Naturaleza; que es misericordioso y compasivo; libre de orgullo, vanidad y egoísmo; imperturbable en el placer y el dolor; indulgente, siempre gozoso, con la mente fija en Mí.

Es Mi bienamado quien no teme al mundo de los hombres y está libre de cólera, de impaciencia, y no experimenta placer especto de las cosas finitas y perecederas.

Es Mi bienamado el que nada desea y el que, libre de ansiedad, puro, imparcial y ecuánime, renuncia a toda recompensa.

Es Mi bienamado el que no ama ni aborrece y se mantiene inalterable ante el amigo y el enemigo, en la fama y la ignominia, en la dicha y el infortunio.

Es mi bienamado quien, satisfecho de cuanto le sucede, sin hogar fijo en el mundo, pero teniéndome por morada en todas partes, recibe por igual la alabanza y el vituperio, y mantiene su pensamiento en Mí.

Pero son mis predilectos quienes están empapados del divino néctar de las enseñanzas que te he dado, ¡oh, Arjuna!, y las reciben con fe y devoción.

Así concluye la parte duodécima del Bhagavad Guita, titulada: Yoga Devocional

domingo, 11 de enero de 2009

El valor de educar

Hace ya 10 años que la entonces concejala de Educación de Ibi, Maite Cabrera, regaló a los miembros del Consejo Escolar Municipal el libro de Fernando Savater "El valor de educar".
Durante estos días de vacaciones navideñas lo he vuelto a leer para refrescar y comprender mejor todo lo que en él explica el filósofo sobre el hecho educativo. No tiene desperdicio ninguno de los capítulos del libro.

He aquí algunas de las reflexiones que quiero destacar:

De el prólogo:" Quien no quiera mojarse, debe dejar la natación; quien sienta repugnancia hacia el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda pensar en qué consiste la educación. Porque educar es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores, memorias, hechos...) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento./.../ Con verdadero pesismismo puede escribirse contra la educación, pero el optimismo es imprescindible para estudiarla... y para ejercerla. Los pesimistas pueden ser buenos domadores pero no buenos maestros."
Termina el prólogo añadiendo que el título del libro hace referencia a que la educación es valiosa y también a que es preciso tener mucho valor para ponerse a educar. "Cobardes y recelosos, abstenerse".

En los diferentes capítulos: "Hasta tal punto es así que el primer objetivo de la educación consiste en hacernos conscientes de la realidad de nuestros semejantes./.../ Lo cual implica considerarles sujetos y no meros objetos; protagonistas de su vida y no meros comparsas vacíos de la nuestra./.../ La realidad de nuestros semejantes implica que todos protagonizamos el mismo cuento: ellos cuentan para nosotros, nos cuentan cosas y con su escucha hacen significativo el cuento que nosotros también vamos contando... Nadie es sujeto en la soledad y el aislamiento, sino que siempre se es sujeto entre sujetos: el sentido de la vida humana no es un monólogo sino que proviene del intercambio de sentidos, de la polifonía coral. Antes que nada, la educación es la revelación de los demás, de la condición humana como un concierto de complicidades irremediables."

"Se trata, como suele decirse, de una crisis de autoridad en las familias./.../ En su esencia, la autoridad no consiste en mandar : etimológicamente, la palabra proviene de un verbo latino que significa algo así como "ayudar a crecer". La autoridad en la familia debería servir para ayudar a crecer a los miembros más jóvenes, configurando del modo más afectuoso posible lo que en jerga psicoanalítica llamaremos su "principio de realidad". Este principio, como es sabido, implica la capacidad de restringir las propias apetencias en vista de las de los demás, y aplazar o templar la satisfacción de algunos placeres inmediatos en vistas al cumplimiento de objetivos recomendables a largo plazo. Es natural que los niños carezcan de la experiencia vital imprescindible para comprender la sensatez racional de este planteamiento y por eso hay que enseñárselo."

"El profesor no sólo, ni quizá principalmente, enseña con sus meros conocimientos científicos, sino con el arte persuasivo de su ascendiente sobre quienes le atienden: debe ser capaz de seducir sin hipnotizar. ¡Cuántas veces la vocación del alumno se despierta más por adhesión a un maestro preferido que a la materia misma que éste imparte!"

"Fomentar la lectura y la escritura es una tarea de la educación humanista que resulta más fácil de elogiar que de llevar eficazmente a la práctica. En esta ocasión, como en otras, el exceso de celo puede ser contraproducente y se logra a veces hacer aborrecer la lectura convirtiéndola en obligación, en lugar de contagiarla como un placer."

Éstas son sólo algunas frases con las que pretendo motivaros para que leáis el libro, si es que tenéis alguna inquietud sobre el hecho educativo, si es que sois o váis a ser padres o maestros.

¡Que os aproveche!

lunes, 8 de septiembre de 2008

El Loco


Cuando era un joven adolescente y estaba lleno de inquietudes y preguntas que nadie llegaba a satisfacer, comencé a buscar en los libros, en las reflexiones de pensadores y filósofos de otras culturas, las respuestas a las preguntas que los de la mía no acertaban más que avivarlas con sus "incongruencias".

Hoy he recordado a uno de esos filósofos que aportaron un grado de reflexión a mi inquieto espíritu y al de mucha gente de mi generación: Gibran Khalil Gibran.

Este sencillo y profundo pensador y filósofo libanés nació en Bicharre, en las montañas de el Líbano, el 6 de Diciembre de 1833. En 1894 emigra a EE.UU., a Boston. Regresa a su patria en 1898 y se queda completando sus estudios árabes en el Colegio de la Sabiduría de Beirut.

Regresa a Boston en 1902 y gana una beca para estudiar pintura en París, de donde regresa a Estados Unidos en 1910. Acaba su existencia terrenal en Nueva York el 10 de Abril de 1931 con 47 años de experiencias y reflexiones que quedarían reflejadas en sus obras más conocidas: "El Loco" (1918); "El Precursor" (1920); "El Profeta" (1923); "Arena y Espuma" (1927); "Jesús, Hijo del Hombre" (1928); "Los Dioses de la Tierra" (1931).

En aquéllos días de de juventud, en los que mi ánimo se inflamaba antes las injusticias y hervía de grandes ideales, fue providencial encontrar a este filósofo que contribuyó, con su estilo misterioso y enigmático, educar mi intelecto en el arte de leer entre líneas y reflexionar ente las grandes y escasas Verdades de la Vida.

Voy a compartir con vosotros alguno de los Cuentos incluidos en el libro "El Loco"

Me preguntas cómo...

Me preguntas cómo me volví loco. Ocurrió así:


Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que se habían robado todas mis máscaras, las siete máscaras que había modelado y usado en siete vidas.

Huí sin máscara por las atestadas calles gritando: "¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!"

Hombres y mujeres se reían de mí, y algunos corrieron a sus casas temerosos de mí.

Y cuando llegué a la plaza del mercado, un muchacho de pie sobre el techo de una casa, gritó: "¡Es un loco"!

Alcé la vista para mirarlo y por primera vez el sol besó mi rostro desnudo. Por primera vez el sol besó mi rostro desnudo, y mi alma se inflamó de amor por el sol y ya no deseé más mis máscaras. Como en éxtasis grité: "¡Benditos, benditos sean los ladrones que me han robado mis máscaras!"

Así fue cómo me volví loco.

Y he hallado libertad y salvación en mi locura; la libertad de estar solo y a savo de ser comprendido, porque aquellos que nos comprenden esclavizan algo nuestro.


Dios

En tiempos muy antiguos, cuando el primer estremecimiento del lenguaje llegó a mis labios, ascendí a la montaña sagrada y hablé a Dios, diciendo: "Señor, yo soy tu esclavo. Tu voluntad es mi ley y te obedeceré eternamente".


Pero Dios no respondió, y se alejó como si fuera una poderosa tempestad.

Y después de mil años ascendí a la montaña sagrada y, de nuevo, hablé con Dios, diciendo: "Creador, yo soy tu creación. Del barro me formaste y a ti debo cuanto soy".

Y Dios no respondió, y se alejó como un millar de alas veloces.

Y después de mil años trepé a la montaña sagrada y hablé con Dios otra vez, diciendo: "Padre, yo soy tu hijo. Con compasión y amor me diste nacimiento, y mediante mi amor y devoción heredaré tu reino".

Y Dios no respondió, y se esfumó como la niebla que cubre las montañas lejanas.

Y después de mil años trepé a la montaña sagrada y, de nuevo, hablé con Dios, diciendo: "Mi Dios, mi objetivo y mi realización; yo soy tu ayer y tú eres mi mañana. Soy tu raíz en la tierra y tú eres mi flor en el cielo, juntos crecemos ante la faz del sol".

Entonces Dios se inclinó ante mí, y murmuró en mis oídos palabras de dulzura; y así como el mar acoge al arroyuelo que corre a su encuentro, así él me acogió.

Y cuando bajé a los valles y planicies allí también estaba Dios.

jueves, 21 de agosto de 2008

La Muerte como hija del Tiempo


La Ciencia se muestra cada día más audaz. Va perdiendo el miedo a imaginar y a considerar como posible todo aquello que puede ser concebido por la mente humana.

Acabo de leer "A través del Tiempo", de Brian Weiss, médico psicoterapeuta que alcanzó fama tras publicar su libro "Muchas vidas, muchos Maestros" en la que relata cómo tropezó, sin siquiera imaginarlo, con el mundo de las regresiones a vidas pasadas cuando una de sus pacientes retrocedió en sus recuerdos más atrás de su nacimiento, a una vida anterior.

La idea de la reencarnación no es nueva, ni muchísimo menos. Es un concepto que ha acompañado al ser humano desde siempre y que, sólo en momentos de oscuridad ideológica o fundamentalismos religiosos, ha sido abolida y erradicada de la cultura social. Sobre todo en el mundo Occidental.

El doctor Weiss ha llegado al convencimiento, a través del testimonio de sus muchos pacientes y de otros médicos en su misma situación, de que el ser humano es una entidad inmortal que cambia de soporte vital periódicamente conforme agota las oportunidades de crecimiento emocional, intelectual y espiritual.

Y muchos de los problemas, tanto físicos como psicológicos, que sufrimos son producto y resultado de experiencias dolorosas o traumáticas vividas en anteriores oportunidades. Así como las afinidades, simpatías o antipatías espontáneas entre las personas reflejan relaciones previas en anteriores encarnaciones.

Creer o no en estas cuestiones es fruto de una cultura, de una educación, recibida desde la infancia y que nos hace ver como lógica o como aberración cualquier idea.

Desde el punto de vista científico, cada día se hacen descubrimientos en el campo de la física cuántica y el de las matemáticas que demuestran que los conceptos del tiempo y el espacio no son, en realidad, como nosotros los percibimos. Que tanto el tiempo como el espacio son conceptos relativos cuyas propiedades varían en relación con otras fuerzas o variables, como la masa o la velocidad, que llegan a poner en entredicho la propia existencia del tiempo y el espacio.

Para los seres humanos, cuya inmersión en el materialismo exclusivo nos impide ver más allá de nuestros cinco sentidos, el tiempo se detiene cuando damos el último suspiro. Pero eso sólo ocurre cuando la Humanidad olvida sus orígenes, el principio energético del que procedemos y que hemos dado al olvido en los últimos 2000 años.

Platón, en el Mito de Er de su obra "La República", relata la historia de un soldado tras tener una experiencia de "cuasi-muerte".

Otros autores, como Elisabeth Kübler-Ross o Raimond J Moody, han escrito mucho sobre el tema, basándose en la propia experiencia en el trato con moribundos y gente con enfermedades terminales.

Para los que han vivido esas experiencias, su forma de afrontar la vida sufre un cambio radical, pasando a un primer plano en sus prioridades conceptos antes olvidados o menospreciados como el amor, la amistad, la alegría, la generosidad y el servicio a los demás.

A los que no estén conformes con este mundo materializado, les recomiendo investigar en estos campos, advirtiéndoles que, como en todas las actividades humanas, hay mucha paja entre el grano.

sábado, 9 de agosto de 2008

Cuentos Zen


Zen es el nombre de una de las escuelas de Budismo más conocidas y apreciadas en Occidente. Muchos han sido sus grandes maestros y muy antigua es la tradición y enseñanzas Zen.

La mayoría de esas enseñanzas se hallan contenidas en los cuentos y relatos Zen, que se usaban para sembrar en el cuerpo emocional de los discípulos los sentimientos e ideas que caracterizan esta profunda filisofía de la que lo más conocido y divulgado son sus técnicas de lucha o artes marciales.

Sin embargo, en los cuentos Zen se hace hincapié en que lo importante es el sentimiento, el dominio de las emociones y el equilibrio mental.

Os presento aquí un relato del que podéis sacar vuestra propia enseñanza.


El increible Ki

Un Maestro de combate a mano desnuda enseñaba su arte en una ciudad de provincia. Su reputación era tal en la región que nadie podía competir con el. Los demás profesores de artes marciales se encontraban sin discípulos. Un joven experto que había decidido establecerse y enseñar en los alrededores quiso ir un día a provocar a este famoso Maestro con el fin de terminar con su reinado.

El experto se presento en la escuela del Maestro. Un anciano le abrió la puerta y le pregunto que deseaba. El joven anunció sin dudar su intención. El anciano, visiblemente contrariado, le explicó que esa idea era un suicidio ya que la eficacia del Maestro era temible.

El experto, con el fin de impresionar a este viejo medio chocho que dudaba de su fuerza, cogió una plancha de madera que andaba por allí y de un rodillazo la partió en dos. El anciano permaneció imperturbable. El visitante insistió de nuevo en combatir con el Maestro, amenazando con romperlo todo para demostrar su determinación y sus capacidades. El buen hombre le rogó que esperara un momento y desapareció.

Poco tiempo después volvió con un enorme trozo de bambú en la mano. Se lo dio al joven y le dijo:
- El Maestro tiene la costumbre de romper con un puñetazo los bambúes de este grosor. No puedo tomar en serio su petición si usted no es capaz de hacer lo mismo.

El joven presuntuoso se esforzó en hacer con el bambú lo mismo que había hecho con la plancha de madera, pero finalmente renunció, exhausto y con los miembros doloridos. Dijo que ningún hombre podía romper ese bambú con la mano desnuda. El anciano replicó que el Maestro podía hacerlo. Aconsejó al visitante que abandonara su proyecto hasta el momento que fuera capaz de hacer lo mismo. Abrumado, el experto juró volver y superar la prueba.

Durante dos años se entrenó intensivamente rompiendo bambúes. Sus músculos y su cuerpo se endurecían día a día. Sus esfuerzos tuvieron sus frutos y un día se presentó de nuevo en la puerta de la escuela, seguro de sí. Fue recibido por el mismo anciano. Exigió que le trajeran uno de esos famosos bambúes de la prueba y no tardo en calarlo entre dos piedras. Se concentró durante algunos segundos, levanto la mano y lanzando un terrible grito rompió el bambú. Con una gran sonrisa de satisfacción en los labios se volvió hacía el frágil anciano. Este le declaró un poco molesto:
- Decididamente soy imperdonable. Creo que he olvidado precisar un detalle: el Maestro rompe el bambú... sin tocarlo.

El joven, fuera de sí, contestó que no creía en las promesas de este Maestro cuya simple existencia no había podido verificar.

En ese momento, el anciano cogió un bambú y lo ató a una cuerda que colgaba del techo. Después de haber respirado profundamente, sin quitar los ojos de bambú, lanzó un terrible grito que surgió de lo más profundo de su ser, al mismo tiempo que su mano, igual que un sable, hendió el aire y se detuvo a 5 centímetros del bambú... que saltó en pedazos.

Subyugado por el choque que acababa de recibir, el experto se quedó durante varios minutos sin poder decir un palabra, estaba petrificado. Por último pidió humildemente perdón al anciano Maestro por su odioso comportamiento y le rogó que lo aceptara como discípulo.

domingo, 3 de agosto de 2008

Cuentos de los Derviches


Los Cuatro Tesoros Mágicos

Cuatro santos derviches de la jerarquía segunda, se reunieron y decidieron buscar, por toda la superficie de la tierra, objetos con los que pudiesen ayudar a la humanidad. Habían estudiado cuanta cosa estuvo a su alcance y concluyeron que mediante este tipo de cooperación podrían servir de la mejor manera posible.

Decidieron encontrarse nuevamente treinta años después.

El día indicado se reunieron nuevamente. El primero trajo consigo desde el extremo Norte un bastón mágico. Quien lo montase podía alcanzar su destino de inmediato. El segundo había traído del extremo Oeste una, capucha mágica. Quien la pusiera sobre su cabeza podría cambiar de inmediato su apariencia, logrando así hacerse pasar por cualquier otro ser viviente. El tercero, como resultado de sus viajes y búsquedas por el extremo Oriente, trajo un espejo mágico. Con sólo desearlo, se podía contemplar en él cualquier lugar de la Tierra. El cuarto derviche, trabajando en el extremo Sur, había traído un tazón mágico, con el que cualquier enfermedad podía curarse.

Así equipados, los derviches miraron en el Espejo para encontrar la fuente del Agua de la Vida, que les permitiría vivir lo suficiente como para dar uso eficaz a estos instrumentos. Encontraron la Fuente de la Vida; volaron a ella en el Bastón mágico y bebieron del Agua.

Una vez hecho esto, efectuaron una invocación para descubrir quién era el ser más necesitado de sus servicios. Apareció en el Espejo el rostro de un hombre que se encontraba al borde de la muerte. Se hallaba a muchos días de viaje.

Inmediatamente los derviches montaron el Bastón mágico y volaron en un abrir y cerrar de ojos, hasta el hogar del enfermo. "Somos famosos médicos", le dijeron al hombre que estaba en la puerta, «y nos hemos enterado de que tu amo se halla enfermo. Permítenos entrar y lo ayudaremos.

"Cuando el enfermo oyó esto, ordenó que los derviches fuesen traídos hasta su lecho. Sin embargo, tan pronto los vio, su salud empeoró; casi como si hubiese sufrido un ataque. Fueron echados de su presencia. Uno de los sirvientes les explicó que el enfermo era enemigo de los derviches y los odiaba. Colocándose, uno por uno, la Capucha mágica, cambiaron su apariencia tomando así un aspecto agradable para el enfermo. De esta manera se presentaron nuevamente, pero esta vez como cuatro médicos diferentes.

Tan pronto el hombre hubo bebido una medicina del Tazón Mágico, se sintió como nunca en su vida. Estaba contentísimo, y como era un hombre rico, recompensó a los derviches, obsequiándolos con una de sus casas; los derviches se instalaron en ella.

Se quedaron a vivir en esta casa, y todos los días se alejaban en distintas direcciones usando, para beneficio de la humanidad, los objetos mágicos que habían reunido.


Un día, sin embargo, cuando los otros derviches estaban haciendo sus recorridas habituales, llegaron unos soldados y arrestaron al derviche que poseía el Tazón que curaba. El rey de ese país había oído hablar de este gran médico; había mandado por él para que curase a su hija, que sufría una extraña enfermedad. El derviche fue conducido junto al lecho de la princesa. Le ofreció una de las medicinas que ella solía tomar, pero servida en el Tazón especial. Mas, encontrándose imposibilitado de consultar con el Espejo mágico cuál era la cura, ésta no dio resultado.

La princesa no mejoró, y el rey ordenó que se clavara al derviche en una pared. Este rogó que le dieran tiempo para consultar a sus amigos, pero el rey, que era impaciente, pensó que esto sólo era una estratagema para poder escapar.

Tan pronto como los otros derviches arribaron a su morada, miraron en el Espejo mágico para descubrir dónde había ido su compañero. Viéndolo al borde de la muerte volaron inmediatamente en su ayuda , utilizando el Bastón mágico. Lo salvaron justo a tiempo. Pero no pudieron salvar a la hija del rey, pues el Tazón no pudo ser encontrado.

Mirando en el Espejo mágico, los derviches vieron que había sido arrojado, por orden del rey, a los abismos del océano más profundo de la Tierra.

A pesar de disponer de los otros objetos milagrosos, les tomó mil años recobrar el tazón. A partir de la experiencia con la princesa, estos cuatro derviches trabajaron siempre en secreto, de manera que, mediante una hábil manera de actuar, cuanto hicieran en beneficio de la humanidad pareciese haber sido hecho en forma fácilmente explicable.



Una sola virtud o habilidad no sirve de mucho si actúa sola. Es necesaria una armonía entre las habilidades y virtudes del ser humano: Sentimiento, pensamiento, voluntad, confianza, deben ser fuertes por igual pues se apoyan unas en otras para conseguir la Paz del espíritu y la Salud del cuerpo.

Este cuento lo he encontrado en Hespérides

domingo, 27 de julio de 2008

¡Siente, sólo siente!


Sólo siente tu corazón latir, sólo siente como está presente el ritmo del corazón de la Tierra
y siente cómo te unificas al ritmo del corazón de los demás a través de la respiración.
Ábrete a sentir el corazón del humano... A sentir lo que estamos viviendo en estos tiempos...
Ábrete a sentir a la Tierra y lo que ella siente en estos momentos.

Ábrete a sentirte a ti mismo... Estando conectado con los pies en la Tierra.
En este tiempo no se trata de meditar en otros planos, en este tiempo tu presencia es
necesaria aquí, por eso tienes un cuerpo... Por eso tienes una voz ...
Porque necesitamos escucharla...porque te requerimos en este plano y en esta Tierra...
Porque la Tierra requiere de tu presencia.

Sólo siente... Percibe... Unifícate con la conciencia del Todo... Mas con los pies en
la Tierra. Sintiendo la energía, que vibra en tus pies en contacto con ella,
sintiendo tus órganos sexuales, sintiendo la parte de ser Madre de esta
Tierra y de todos los seres humanos aquí contenidos. Un gran vientre y la
Tierra es tu vientre... La Tierra eres tú y la Tierra está en ti contenida.

Eres el Todo y el Todo está en ti contenido. Los seres humanos que en el
externo se encuentran, esos seres también moran en ti porque tú eres El Todo.
La lucha que está en el externo, es una lucha que mora entre tu cuerpo, tus emociones
y tus pensamientos, es una lucha entre la luz y la oscuridad.

Siente tu energía en el poder personal, siente cómo te sabes divino,
te sabes criatura de Dios en un cuerpo. Visualiza el color dorado en el plexo solar,
percibe cómo es más grande el valor que el miedo... Es más grande tu seguridad
que la duda de los demás... Es más grande tu intuición de saber
que hoy contactas con el Todo...


Siente el corazón latir... Es el corazón de la Tierra y es el corazón del Humano.
Visualiza el chakra del corazón cómo se abre... Siéntelo palpitar y siente cómo
tu canto se une con el Todo. Unifica el corazón del humano con tu canto...
Unifícate a ti mismo y sana todo aquello que el dolor que en ti existe.

Siente cómo la Gran Madre arrulla a los seres humanos que contienes en tu vientre,
cómo arrullas a la Tierra... Cómo vuelves tú a la Tierra al ritmo de expansión...
Pausa... Contracción... Pausa... Expansión.

Cómo estas ondas y esta vibración las emanas a los seres humanos que en ella
se encuentran, para que vuelvan a retomar su ritmo, a saberse quiénes son
en esencia y en conciencia.

Hay dolor, pero en este tiempo no tocarás el dolor porque es más grande el AMOR
que mora en ti. Les venimos a apoyar con vibraciones de Luz y Amor.
No es tocando el dolor de aquellos seres que en dolor se encuentran, como ayudarás,
sino es elevando tu vibración...
Y por añadidura se elevará la de los demás en Amor.

¡Ama, ser humano, y perdona! Como alguien hace tiempo, alguien que por amor
perdonó a aquellos quienes le lastimaron. De la misma forma perdona y emana
el perdón a esta Tierra. Es la vibración que ahora se necesita; mas para emanar,
primero acepta que vives la ira y el resentimiento. Entrégalo a ese ser poderoso
y deja que él lo disuelva, y tú solo perdona.. Perdónate a ti y perdona a tu hermano
y así vibra esta energía a la Tierra. Vuelve así a la frecuencia de arrullo a la Tierra,
a los seres humanos que en tu vientre se encuentran, ámales no importa cómo lo hagas,
Ámales... Son parte de ti, son tus hijos, son tu creación. Ámales, que es la fuerza del amor
que vence a la ira en esta Tierra.

Ama porque tienes amor, y si dudas que lo tienes, deja que Él ame a través de ti.
Entrégale tu corazón y siente como lo limpia, lo purifica, lo esculpe, llenándolo de amor,
ternura, sensibilidad. No te cierres a sentir, ya que es a través del corazón que el ser
contacta con su Cielo y cómo los espíritus contactan con la Tierra.

Recuerda, el corazón es el puente entre el espíritu y la materia. ÁBRETE SER HUMANO, AMA,
ÁMATE A TI MISMO y por ende AMA A TODOS aquellos que comparten contigo,
ama porque eres bendito.
Ábrete... Entrégate... Es el amor lo que hace falta en esta Tierra.

Sólo arrulla a tus hijos y devuélvelos a la misma vibración del Universo...
Arrulla sus corazones, y si no tuvieron suficiente amor de sus padres o del medio
que los rodeó... Hoy tú les emanas ese amor... Acaríciales su corazón... Purifícales su alma...
detén su mente que destrucción crea en este tiempo.

Que sea, pues, el corazón lo que domine en esta Tierra... ¡Basta ya de la razón! ...
No más razón... ¡Que el hombre se abra al amor más allá de la razón!...
¡Que el hombre bendiga estar en esta Tierra!

Que el SER HUMANO abrace tanto aquél que ama como aquél que no ama.
Ama aquello que en ti te disgusta... Ama tu sombra... Ama tu oscuridad...
No lo niegues... Ama aquello que te disgusta de los demás... Ama a los seres
que te desagradan... Ama.. Perdona...
Libera y vuelve al arrullo de la madre a los seres de esta Tierra.

Y en ese arrullo se eleven las almas de los seres humanos cuyos cuerpos
dejaron en esta Tierra... Que vuelvan a la conciencia divina... A saberse
que no solo son materia... Vuelvan a la luz a donde pertenecen.

Visualiza todos estos seres que dejaron sus cuerpos dirigiéndose a la Luz...
Desconectándose de sus seres queridos... Aceptando que ya no tienen un cuerpo...
Rompiendo los cordones con quien les une en esta Tierra...

Sabiendo que es tiempo de partir... De irse... Vuelen... Vuelen, y los seres
que están en esta Tierra les permiten partir en paz y luz.
Luz y amor en el corazón de aquel que vive en dolor porque alguien amado parte...
Porque deja este plano...

Luz y Amor a los seres que permanecen en este plano, para que encuentren otra
forma de comunicarse con los espíritus de sus seres amados más allá del cuerpo.

Visualiza a la Tierra envolviéndola en una energía dorada, así a todos los seres
humanos que en ella habitan. El dorado es el color de la conciencia divina.

Que los seres humanos que están en esta Tierra se sepan en conciencia divinos,
que no luchen , que no se agredan, porque en ello se agreden a ellos mismos.
Que se amen... Sagrada es la vida... Sagrada la existencia... Es un regalo divino...
Hoy la energía dorada bañe todas estas almas y la Tierra.
También tu cuerpo y tu conciencia.

Ves ahora la importancia de estar en este plano...
Sirves de puente entre el Cielo y la Tierra.
No dudes de lo que sucede en el externo, solo en ti sumérgete
y desde allí ama, empezando por tu cuerpo y empezando por ti mismo,
sea el amor pues, más grande que el dolor en esta Tierra...
En este tiempo... Para que reconozcas aquí tu lugar y ésta tu existencia.

Siente la energía en todo tu cuerpo, siente como tu centro es la Tierra y siente
como en él fluye la energía divina... Cómo se bombea sangre divina y recorre todo
tu cuerpo recordando que es divino... Lleva tus manos a cualquier parte de tu cuerpo
donde haya desarmonía y siente cómo fluye en él la energía. Siente la energía fluir
en ondas, en ciclos y reconoce en ti el poder de sanarte y unificarte.

Por último unifica tu cuerpo, con tu mente, tus emociones con tu espíritu y desde
este punto emana conciencia divina al corazón de los seres humanos en esta Tierra.

Meditación encontrada en Holística2000
Las fotografías son de NuriArt

lunes, 26 de mayo de 2008

El arte de la Sabiduría


Inicié la lectura de este libro del Dalai Lama con la ilusión de encontrar en él enfoques distintos sobre la verdad de la existencia, sobre la filosofía budhista y sobre el camino de realización a través de la superación del dolor.

Ha resultado ser mucho más que eso. Estoy seguro de que con los libros ocurre que, si varias personas leen el mismo libro y luegos les preguntas qué le ha parecido, én qué les ha servido o si les ha gustado, las respuestas serán totalmente diferentes e incluso contrarias. Y es que la realidad personal de cada uno es diferente de la realidad personal de los demás. Y las sensaciones que despierta en nosotros un hecho concreto son diferentes de las que despierta en los demás.

Toda esta reflexión viene a cuento de que, al leer la contraportada del libro, que dice, entre otras cosas, que: "El Arte de la Sabiduría es un texto tan espiritual como práctico que ayuda a conocer la realidad que nos rodea y a profundizar en nuestra personalidad para hacerla más rica, plena y capaz de transformar nuestra existencia", espera uno encontrar reflexiones sobre cómo llevar a cabo esas enseñanzas del Budha en un mundo actual tan inmerso en lo material, en lo tecnológico, tan estresado y tan lejano del concepto de equilibrio entre lo material y lo espiritual.

Yo no he encontrado eso únicamente en el libro. En realidad, el libro hace un profundo análisis del noveno capítulo del libro "El Camino del Bodhisattva", de Shantideva, en el que se hace referencia a la doctrina del Vacío.

Resulta ser un texto lleno de referencias filosóficas y de meditaciones profundas en relación a la existencia real o no de las cosas, de las personas y del mundo en general, desde el punto de vista de la existencia intrínseca, "per se", de las cosas y los fenómenos. Al final de cada uno de los capítulos del libro, propone una meditación sobre los conceptos expuestos y su influencia en nuestra vida.


Es, por decirlo de alguna manera, un segundo o tercer paso en el camino de la Sabiduría. Algo todavía lejano en mi realidad personal.

No obstante, recomiendo su lectura porque abre una tercera vía entre el existencialismo y el nihilismo, el Camino del Medio, que es muy interesante.

La fototo del libro, de "lacasadellibro.com"

jueves, 17 de abril de 2008

Cuentos sufís


Suelo buscar en los cuentos, mitos y leyendas, historias que me ayuden a aliviar el peso que en mi ánimo se acumula al ver cómo somos las personas, en qué basamos nuestras metas, de qué modo trazamos el camino de nuestras vidas.

Es un método eficaz. Pillas un libro de cuentos, o de un filósofo, o cualquier otra obra que te guste, que te llegue al alma, lo abres al azar después de haber deseado luz y consejo sobre lo que te inquieta, y cuando lees, allí está la respuesta.

Hoy he abierto mi "libro de cuentos sufís" y he encontrado éste. No he buscado más.


El camino de siempre

Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Como era un animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.

Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, jefe de un rebaño, que viendo el espacio ya abierto hizo a sus compañeros seguir por allí. Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha y a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.

Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.

Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, finalmente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.

Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si esa es la mejor elección.


La foto que ilustra la entrada la he tomado de :http://blogs.hoymujer.com/index.php/ies/2008/04/02/

sábado, 12 de abril de 2008

The Secret, 2ª parte

Aquí va la segunda parte del documental.


www.Tu.tv

lunes, 7 de abril de 2008

The Secret, primera parte


Siguiendo con el tema de las corrientes de pensamiento positivo que emergen aquí y allá, y al margen de lo que puedan implicar de negocio para algunos de los que las promueven en forma de libros, de vídeos en formato CD y otros, la idea que expresan es buena y creo que puede ser un revulsivo que nos ayude a mirar la vida con otros ojos, con una mentalidad alejada del consumismo, con una visión de la existencia desde el punto de vista del Yo como parte del Todo. Desde el Aquí y el Ahora.


De todas las publicaciones en este sentido que conozco, hay una en forma de documental, al estilo estadounidense, que merece la pena visonar y meditar. Ponerlo en práctica es una aventura que cada uno debe valorar. El documental en cuestión se titula "The Secret" y existe una versión subtitulada en castellano.

En ciero modo, está muy relacionado con los postulados de la física cuántica, ya que viene a poner de manifiesto que nuestro pensamiento, que es energía, mueve las energías análogas de la Naturaleza para atraer hacia uno lo que mejor se adapta a su propia emisión energética.

Como parece ser que es complicado conseguirlo y ocupa mucho espacio en los discos duros, he pensado incluirlo en dos entradas para que lo tengáis más fácil.

Espero que os guste y os motive.


www.Tu.tv

domingo, 30 de marzo de 2008

Y yo... ¿quién soy yo?


Si nos fijamos, cuando tenemos una idea, un deseo o una necesidad que ocupa el primer plano en nuestra mente, no cesan de aparecer en nuestro entorno referencias a lo que nos preocupa.

Puede ser un libro que llega a nosotros sin esperarlo, una noticia en prensa o televisión, un amigo que nos dice lo que necesitamos escuchar...

A mí me ocurre con frecuencia. Siempre he encontrado respuestas a lo que ocupaba mi mente, si me sereno y permanezco atento a lo que pasa a mi alrededor. Y ahora, que quiero dar un sentido más profundo a mi vida, me llegan ideas y formas de conseguir que mis deseos se cumplan. Y me llegan en forma de documentales como "the Secret", o libros como "el monje que vendió su Ferrari", o escritos como el que he encontrado navegando en la Red.

Os lo transmito, porque seguro que a alguien le vendrá bien este alimento para el alma.

Tu lugar en el mundo

Nadie en el mundo va a darte
tu lugar si tú no lo ocupas primero.
Al que elige con firmeza su papel,
nadie le dicta el libreto
ni le señala cuando debe entrar o salir;
sólo tú eres el director, guionista
y protagonista de tu historia.

No importa tanto en realidad
si eres un actor secundario
en la obra de otros;
lo esencial es que seas
el actor principal en la tuya,
y también el redactor de tu libreto.

Es irrelevante el tiempo asignado a tu papel, siempre
será el necesario
para tu participación;
pero cuida de no equivocarte de escenario:
el tuyo es aquél
en el que se juega tu suerte.
No la de otro,
por apasionantes que puedan parecer
los libretos ajenos.

Esto tiene que ver
con la elección consciente
de tu libertad en todos los niveles,
que te llevará siempre a negarte
a la aceptación de ese papel
que muchos asumen para descansar de sus obligaciones:
que es el de víctima.

Indaga profundamente en tu interior
cuál es tu si-no, cuáles son tus talentos, cuáles los
lenguajes con los que ansías expresarte, y luego
actúa.

No te limites a una sola forma de expresión, emprende
la aventura
de descubrir de cuántos modos
puedes llegar a los demás con tu mensaje.

Cada conducta es una forma de manifestación; no te
limites al desempeño
de un único papel en tu vida.

Cambia, amplía tu experiencia,
pruébate en cosas nuevas,
ensaya algo distinto,
en tu trabajo, en tus pasatiempos,
en la forma de vincularte con los demás,
en el modo de amar a Los que amas.

No permitas que el miedo, los prejuicios,
la moda, la rutina o la presión de los demás, aplaquen
esa potencia creadora que habita en tu interior.

Exprésate y no te justifiques,
no expliques, no argumentes.

Actúa, porque por cada uno
que critica en voz alta,
existen diez hermanos silenciosos
que crecen con tu ejemplo
y a quienes tu coraje impulsa
a buscar en sí mismos
la fuerza que te anima.

Existe una verdad en ti,
debe ser revelada y transformada en acción. Esa verdad
se refiere a tu esencia
y a las características peculiares
que te identifican.


Tomado del sitio: "holistica2000.com.ar/pensamientosant"

miércoles, 27 de febrero de 2008

En busca de las raíces del Saber


Vivimos unos tiempos convulsos en los que en el ranking de valores ya no están en los primeros puestos los tradicionales valores de la honestidad, la honradez, la valentía, la frugalidad, el decoro, la humildad, el respeto, etc.

Cada día parecen ser más numerosas las noticias relativas a la violencia doméstica, al enfrentamiento social, a las dificultades para sostener el ritmo social, los múltiples gastos que conlleva estar a la altura de la gente "bien". Parece ser que si no sales a cenar los fines de semana, no eres feliz. Que si no cambias de coche cada cinco años, no eres feliz. Si no compras, no eres feliz.

Me temo que nos estamos equivocando, y mucho. Estoy convencido de que cuanto más tenemos más aumenta nuestra insatisfacción, nuestras preocupaciones, nuestro temor a perder lo que hemos conseguido.

Sí, ya sé que si no fuera por eso, por ese deseo de tener más, de prosperar, la humanidad no habría avanzado tanto. Y es que precisamente, ahí está el problema. La humanidad ha avanzado mucho, muchísimo, en muy poco tiempo. El conjunto de la humanidad, la sociedad, no tenemos tiempo para asimilar los cambios que comportan tantos avances. Antiguamente los avances tecnológicos, los científicos, los filosóficos, tenían varias generaciones de humanos para asentarse en el consciente, en el subconsciente y en las costumbres de las personas.

Ahora, en una sola generación, hemos pasado de la invención del teléfono y la televisión, a la era de la telefonía móvil, los ordenadores, los hogares robotizados, el lujo desmedido, el ocio contemplativo, y las sofisticadas técnicas de manipulación comercial.

Me pregunto si no sería conveniente recapitular un poco sobre dónde estamos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Bien, como introducción, creo que ya basta. Ahora, como colofón, os ofrezco esta máxima de Epicteto, el mayor exponente del Estoicismo.

La sed de un calenturiento es muy distinta de la de un hombre sano. Este, en cuanto ha bebido, está satisfecho por haber aplacado su deseo; pero aquél, tras un breve momento de bienestar, padece mareos, se le agría lo que ha bebido, tiene vómitos dolorosos y le vuelve la sed aún más abrasadora.

Pues bien: otro tanto le ocurre al que posee riquezas, honores o una mujer hermosa con excesivo frenesí. La sed de este desdichado es la sed del calenturiento, de la que nacen los celos, los temores, las malas palabras, los deseos impuros y los actos obscenos.

Tú, amigo mío, que eras antes tan comedido y tan pudoroso, ¿qué has hecho de tu pudor y de tu cordura? En lugar de leer a Crisipo y a Cenón, lees tan sólo libros detestables; en lugar de admirar a Sókrates y a Diógenes, y seguir su ejemplo, no admirar ni imitas sino a aquéllos que son maestros en el arte estúpido de corromper y engañar a las mujeres. Por parecer hermoso, te emperifollas, adornas, tiñes y retocas cual si ello bastase, y vistes trajes magníficos y te arruinas con esencias y perfumes.

¡Ea! Vuelve en tí, lucha contra tí mismo y gana de nuevo tu pudor, tu libertad y tu dignidad perdida; en una palabra: vuelve a ser hombre. He conocido un tiempo en que si se te hubiese dicho: "Fulano va a pervertir a Epícteto haciéndole incurrir en adulterio, que caiga en toda clase de lujos supérfluos y que se presente en público teñido y perfumado", hubieras volado en mi auxilio, y aún cfreo que hubieras estrangulado a quien tal hubiese dicho.

Pues bien, no se trata ahora de matar, sino de que te reencuentres a tí mismo, de que te hables a tí mismo. ¿Quién mejor que tú propio será capaz de persuadirte? Comienza, pues, por condenar tu conducta; pero pronto, antes de que el mal sea ya inevitable.



Fuente: "Los Estoicos" Juan B. Bergua - Ed. Ibéricas - Madrid

jueves, 14 de febrero de 2008

El secreto


Algunas personas piensan que no hay motivos para ser optimistas, positivos. Confieso que en ocasiones yo también lo pienso. No obstante, estoy convencido de que no es el entorno quien tiene que cambiar, tampoco tiene que cambiarme a mí. Esa labor es mía. Yo soy quien tiene el poder.

Poder para cambiar mi actitud. Para cambiar mi visión de mí mismo y de los demás. Para esforzarme en ver lo mejor de mí mismo y de los demás. De dar mi energía a lo más valioso de mí y de los demás.

Entiendo que es la única manera de disipar el negro humo que se empeñan ciertas "fuerzas oscuras" en infundir en mi ánimo y en el de los demás.

Esto no quiere decir que cierre los ojos y no vea ese negro humo, las cosas que causan dolor y confusión en mí mismo y en los demás. Quiere decir que no voy a darles la fuerza de mis sentimientos, de mis pensamientos, de mis actos. Esa fuerza la reservo para las cosas buenas que hay en mí y en los demás.

Voy a empeñarme en ver y dedicar mis sentimientos a las buenas noticias, a los logros, a las generosidades, al altruismo, al amor y a la bondad que, naturalmente, anida en mí y en los demás.

Tal vez esté loco. Pero, en un mundo de locos, el más loco es el más cuerdo.
De todas formas, con esta locura quizás sea más feliz que con la "otra". ¿No estáis de acuerdo?

Gracias, Robert.