Motor de búsqueda personalizada

Búsqueda personalizada

Resultados de Búsqueda personalizada

Para contactar conmigo:

Aquí puedes enviar tus aportaciones, noticias, ideas. Son bienvenidas. guisaet@gmail.com


Mostrando entradas con la etiqueta educación padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación padres. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de enero de 2015

La conspiración de la Educación

 Me ha sorprendido gratamente este programa que dedicó Iker Jiménez en su espacio Cuarto Milenio a un tema tan importante y también tan "misterioso" como es éste de la Educación.

Tal vez a tí también te sorprenda...


La Conspiración De La Educación - Cuarto Milenio por saldelamatrix

martes, 29 de marzo de 2011

Entrevista a Claudio Naranjo


La educación que tenemos roba a los jóvenes la conciencia, el tiempo y la vida




Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.

Cuenta que "estaba bastante dormido" hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formó parte del equipo del Instituto Esalen en California. Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.

Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Hardvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.

Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?

La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.

(Sigue leyendo)

viernes, 14 de mayo de 2010

Bajo las ruedas


Estoy leyendo estos días la primera gran novela de Hermann Hesse, escritor de origen alemán pero nacionalizado en Suiza tras la primera guerra mundial.

"Bajo las ruedas" narra la historia de un niño alemán de finales del siglo XIX, que destaca en su pueblo natal por su inteligencia y facilidad en el estudio, por lo que accede a la posibilidad de proseguir sus estudios en un seminario protestante.

Hesse hace, a lo largo del relato, una crítica a los métodos educativos tendentes a formar las mentes de los niños según un patrón anticuado basado en exclusiva en la lectura y análisis de los escritores clásicos y sus obras.

Me ha llamado la atención un párrafo en el que describe la actitud de los maestros de la época frente a los chicos que eran rebeldes o que mostraban su desacuerdo ante la eliminación de su propia personalidad. Dice así:

"Nada asusta tanto a los profesores como los fenómenos que surgen en el carácter de chicos desarrollados precozmente durante los años, de por sí peligrosos, de la adolescencia./.../ Desde tiempos remotos se ha venido consolidando un profundo abismo entre el gremio de profesores y el genio. Cualquier atisbo de éste que aparezca en un colegio les resulta a los profesores de antemano odioso. Para ellos los geniales son esos chicos traviesos que les faltan al respeto, que empiezan a fumar a los catorce años, se enamoran con quince, van a las tabernas con dieciséis, leen libros prohibidos, escriben redacciones insolentes, miran de vez en cuando al profesor con sorna y acaban en el libro de clase, como febeldes y candidatos a un arresto. Un maestro de escuela prefiere unos cuantos burros en su clase a un solo chico genial. Y en el fondo tiene razón, porque su deber no es formar espíritus extravagantes, sino buenos latinistas, matemáticos y hombres de provecho. La cuestión sobre quién de los dos sufre más y peores cosas del otro, si el profesor o el alumno, cuál de los dos es más tirano y más verdugo y cuál de los dos estropea y envilece en el otro partes enteras de su alma y su vida no se puede analizar sin pensar con ira y vergüenza en la propia juventud. Pero éste no es nuestro asunto, y tenemos el consuelo de que las heridas cicatrizan en los verdaderamente geniales que se convierten en hombres y crean sus grandes obras a pesar del colegio. Más tarde, cuando ya están muertos y rodeados del agradable nimbo de la lejanía, son presentados por los maestros a las nuevas generaciones como seres magníficos y ejemplares. Así se repite, de colegio en colegio, el espectáculo de la lucha entre sistema y espíritu. Una y otra vez vemos al Estado y al sistema educativo empeñados con saña en arrancar ya de raíz los pocos espíritus profundos y valiosos que aparecen cada año. Y siempre suelen ser estos muchachos odiados por los profesores, castigados, escapados y expulsados los que enriquecen el tesoro de nuestro pueblo. Sin embargo, algunos --¿y quién sabe cuántos?-- se consumen en una rebeldía silenciosa y acaban sucumbiendo."

Lo he transcrito tal cual lo he leído en la décima edición, de 1979, que Alianza Editorial realizó dentro del formato "Libro de Bolsillo". Es evidente que las cosas no están como estaban a finales del XIX y princios del XX, pero nos sirve de punto de reflexión sobre cuál es nuestra actitud ante la rebeldía y la genialidad. Ante la inconformidad frente a lo establecido. ¿De qué forma tratamos estos casos? ¿Nos mueve el interés por ayudar a estos alumnos y alumnas cuando decidimos adoptar o aplicar medidas represivas? ¿O es más bien el miedo a aceptar nuestra incapacidad para dar una respuesta adecuada lo que nos mueve a ello?

En esa reflexión estoy.

martes, 16 de marzo de 2010

Universidad de Padres

Está claro que los padres comenzamos a serlo con muy diferentes grados de preparación para nuestra tarea de educadores. Tenemos la experiencia de cómo fuimos educados y las teorías que, de un modo u otro hemos podido ir conociendo en función de nuestro interés personal.

De todas formas, hasta que no tenemos en nuestros brazos a esa personita indefensa y frágil, no tomamos conciencia de verdad del vértigo que da la gran responsabilidad que vamos a asumir. Ninguna teoría es totalmente válida, y todas son ciertas sobre el papel. Cada niño o niña es diferente y, aunque en lo general responden a los mismos patrones de conducta y con las mismas respuestas emocionales, la realidad es que los entornos, las circunstancias personales suyas y nuestras son tan diferentes que traducen esas teorías en meras hipótesis.

Es verdad que los padres necesitamos, en muchas ocasiones, ayuda para afrontar los retos que nos propone la sociedad de consumo como adversario en la educación de nuestros hijos. hay tantas teorías sobre la educación, sobre la pedagogía, sobre la educaión emocional, sobre los castigos, las normas, la sobreprotección, etc., que muchas veces tememos no estar dando a nuestros hijos todo lo que necesitan para ser personas equilibradas, libres y bien formadas a todos los niveles.

En este sentido, son destacables las iniciativas que pretenden dar soporte a las necesidades que tenemos las familias, promoviendo actividades tendentes a la implicación de toda la sociedad en la educación de los niños y niñas, así como a los jóvenes en general. Como bien dijo José Antonio Marina, "para educar, hace falta toda la tribu". Con esta filosofía nació el pasado año la "Universidad para Padres" de Bocairent. Un proyecto original del propio J. Antonio Marina con muchas actividades y que puede llegar a ser interesante, si logra permanecer en el tiempo y consigue vertebrarse con los distintos Centros Educativos para conseguir que en esa Educación participe de verdad toda la tribu.

Esa vertebración se conseguirá cuando los padres sean de verdad bien recibidos en el seno de los Colegios e Institutos como responsables en la educación de sus hijos y no sólo como colaboradores económicos en las iniciativas del Centro.

Es una idea muy interesante, que podría trasladarse a las diferentes comarcas educativas.

martes, 27 de octubre de 2009

Otra Escuela es posible

Sí que lo es. Estaba convencido antes de asistir al XXX Congreso de la FAPA, pero tras escuchar las ponencias, tras hablar con los padres y madres de otras poblaciones, de otros Centros y de otras realidades sociales, la seguridad que tenía en que otra Escuela es posible, se ha consolidado.

Hemos pasado un fin de semana muy agradable. A ello contribuyó la excelente meteorología del fin de semana en Alicante. Tal vez demasiado calor para mi gusto.

El entorno del MARQ contribuyó a que el Congreso se desarrollara en un ambiente ideal, y las disertaciones de los ponentes se nos hicieron cortas y muy interesantes.

Con Mariano Fernández Enguita nos dimos cuenta de que la sociedad, la familia, ya no son las mismas de hace cincuenta años. Que democracia significa participación pero también elección. Que la función docente no es la misma que la del Maestro como fuerza viva del pueblo. Que es preciso recuperar la relación del Colegio con su entorno, ya no puede ser el lugar cerrado donde se transmiten los únicos y verdaderos conocimentos de la Humanidad. También nos hizo ver que tal vez deberíamos contemplar la posibilidad de poder elegir qué tipo de jornada se adecúa a cada una de las realidades de los alumnos. Que hoy el Sistema educativo tendría que comenzar a abrirse a la comunidad a la que sirve, dar cabida a los padres para conseguir una sinergia que lleve a considerar la familia y la escuela como parte de un todo. Que los Proyectos Educativos deben ser verdaderos proyectos basados en la realidad social del entorno y de sus usuarios, no un mero trámite burocrático, que se repite curso tras curso si apenas variaciones ni evaluaciones.

También comparó el movimiento asociativo de los padres con el sindical de los docentes, dejando ver que somos mucho más activos los padres en nuestro entorno que los docentes en el suyo, teniendo en cuenta la cantidad y calidad del tiempo que dedicamos a nuestras respectivas actividades asociativas. En cuanto a los Consejos Escolares, estuvimos de acuerdo en que cada vez más su función es de puro trámite, que las decisiones se toman en Claustro y a los padres nos queda el papel de "comparsas".

Defendió el papel de la Escuela como el centro de una red de educación social en el que convergen todos los demás servicios públicos y privados que conforman la sociedad: Ayuntamientos, Servicio de Salud, Empresas, Asociaciones vecinales, familias profesionales o aficiones, Asociaciones y comunidades étnicas, etc.

Mucho fue lo que dijo D. Mariano y fué una pena no disponer de más tiempo para profundizar más en los conceptos.

El también sociólogo Rafael Feito Alonso complementó, tras la comida, lo dicho por Enguita con un extenso repaso a las estadísticas comparadas de países punteros en educación, como Finlandia, y el nuestro, llegando a la conclusión de que más inversión no se traduce en mejores resultados, puesto que Finlandia realiza una inversión parecida a España, y en cambio obtiene los mejores resultados en los informes PISA. En nuestro sistema educativo, no están las cosas tan mal como tal vez nos quieren hacer ver desde algunos medios y colectivos, aunque no basta decir que, si comparamos con lo que había hace cincuenta años, hemos avanzado mucho. Actualmente, vivimos en la Sociedad del conocimiento. Este conocimiento cambia y crece de forma que no da tiempo a incluirlo en los currículos. O por lo menos no de la forma tradicional. Es menester cambiar la forma en que se enfoca la Educación, hacer que sea más adecuada a la realidad social de nuestra cultura y civilización.

Por la noche tuvimos un acto muy entrañable, nuestra Gala "APAs punto org" 2009, en la que distinguimos con los "Premios Lápiz" a diversas entidades y personalidades que se caracterizan por su apoyo al movimiento asociativo de padres y madres de alumnos. También se otorgaron los "Premios Matías Terol", a las iniciativas, buenas prácticas y proyectos de las APAs, que este en esta edición versaba sobre el tema "COEDUCACIÓN".

El domingo, la ponencia estuvo a cargo de D. Fernando Ballenilla y el grupo de didáctica "La Illeta", que a su vez forma parte de la red de investigación IRES, impulsora del Manifiesto "NO ES VERDAD". El Grupo "La Illeta" nos expuso su proyecto educativo basado en las necesidades del alumno y en el trabajo investigativo del mismo como principal fuente de aprendizaje académico, así como la participación de los alumnos en la resolución de los conflictos y necesidades dentro del propio grupo de trabajo. Un proyecto, en resumen, que trata de formar al alumno para que consolide en sí mismo la auto-estima, la confianza en sus propias capacidades y habilidades para conseguir sus objetivos por sí mismos, utilizando los recursos, tanto materiales como humanos, que encuentre a su alrededor y sea autosuficiente.

Y, al margen de lo que fué estrictamente el Congreso, como concentración de ideas sobre la Escuela y la educación, el fin de semana ha sido muy agradable por lo que ha significado encontrar a buenos amigos y amigas que hacía tiempo que no nos veíamos por diversas circunstacias. Gentes de zonas alejadas de la Foia de Castalla, o de Alicante capital, que son los lugares de la provincia en los que me suelo mover. O personas que, aun viviendo en Alicante, no había tenido ocasión de ver en algunos meses. A todos y todas, gracias por la alegría que demostraron al vernos.

viernes, 17 de julio de 2009

Coeduquemos

Educar es preparar para la vida. Una buena educación se distingue por ser capaz de facilitar al individuo las habilidades necesarias para ser feliz y equilibrado en cualquier situación que le toque vivir.

Nadie puede prever con exactitud qué circunstancias van a condicionar su vida en el futuro, a partir de mañana. Lo ideal es ser capaz de tener estabilidad emocional, mental y física en cualquier circunstancia. Es de esperar que vivamos en sociedad, junto a otras personas. Es decir: convivir.

Para convivir con unas garantías de estabilidad mínimas es preciso adquirir ciertas habilidades "sociales" que nos permitan hacerlo de forma que surjan pocos conflictos y que podamos gestionar adecuadamente los que, de forma inevitable, llegan a surgir.

La convivencia no es fácil. Hay una serie de hechos y circunstancias que nos aconsejan ser corresponsables. Nuestros derechos personales llevan adheridas obligaciones ineludibles si queremos facilitar la convivencia. El conjunto de pautas de comportamiento que facilitan la convivencia son normas que todos admitimos como deseables y necesarias. Esas normas van cambiando conforme la sociedad, el entorno social en el que se mueven lo indivíduos, va cambiando.

Este cambio está motivado por las necesidades que contínuamente surgen como consecuencia de los avances (o retrocesos) efectuados por la misma sociedad. Algunas pautas sociales que regían hace cincuenta años no sirven en la actualidad. La realidad social, las necesidades laborales, el cambio de cultura ha puesto en evidencia las carencias sociales que impiden el logro de la felicidad por parte de los individuos que las sufren.

Una de esas carencias o circunstancias discriminadoras es la diferencia social de género. Aunque hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y obligaciones legales, no es así en el plano cultural y social. O por lo menos no lo es de forma plena e indiscutible.

Hemos avanzado mucho, ¡qué duda cabe!, en el plano de integración social y laboral de la mujer. Pero todavía falta mucho para lograr que el hombre, en general, acepte de forma natural su corresponsabilidad en el plano doméstico y familiar. La familia es el primer y más simple ejemplo de núcleo social. Es también el primer aulario para el logro de las habilidades sociales por parte de los nuevos integrantes del entorno social: los hijos. Éstos aprenden de sus padres los rudimentos y las formas básicas para conseguir ser indivíduos libres y responsables ante sí mismos y ante los demás miembros de la sociedad.

Ese apredizaje se efectúa a través de la comprensión racional de las normas, a través de la costumbre y, sobre todo, a través de la observación, del ejemplo dado por sus padres y personas adultas de su entorno. En la actualidad se hace partente la necesidad de incorporar en las normas sociales la igualdad de género, la no diferenciación social por razones de sexo.

Los estereotipos sociales en función del sexo siguen teniendo peso en nuestra sociedad y es menester cambiar en nosotros, los adultos, esos estereotipos, esos prejuicios sociales, para conseguir que nuestros hijos consiguan más equilibrio personal y social cuando llegue el momento de cortar amarras y vivir su propia vida.

Se hace necesario, pues, educar en igualdad de oportunidades: COEDUCAR.


martes, 5 de mayo de 2009

Se hace camino...

A menudo resulta complicado encontrar un tema que sea de interés sin caer en la tentación de recurrir a la crítica fácil y destacar las carencias, sean las que sean.

La cuestión educativa implica esfuerzo y atención constante. Esto no tiene por qué significar tedio o aburrimiento, sino todo lo contrario. Aunque es cierto que vencer la inercia es el primer y más costoso esfuerzo, una vez realizado todo es más sencillo. Es como hacer andar la bicicleta cuando has parado en medio de una cuesta. Las dos primeras pedaleadas son lás más complicadas, las que requieren mayor esfuerzo. Luego ya es cuestión de constancia y confianza.

En la labor educativa, como en la del pedaleo, puedo buscarme la vida solo, aplicar lo que sé o lo que voy aprendiendo por mi cuenta, con el riesgo de cansarme antes y perder la oportunidad de compartir con otros lo que yo aprendo y lo que aprenden los demás. También puedo buscarme un grupo de gente que comparta mis inquietudes y que me refuerce la motivación, que me ayuden a dar esas "dos primeras pedaleadas" y a no perder la confianza para "subir la cuesta".

Educar no es domesticar, sino que es crear vida inteligente, generar la capacidad de apasionarse.

Cada uno es libre de hacer las cosas como mejor le parezca. Está en su derecho. Pero yo estoy convencido de que todos necesitamos ayuda en las labores educativas. Los que somos padres o madres y los que han hecho de esto su profesión. Es muy frecuente ver, en los grupos humanos, la tendencia a percibir las incorrecciones de los compañeros, achacar a esas incorrecciones todos los males que sufre el grupo, y no pararnos a mirar cuál es nuestra función y si la estamos realizando de forma inmejorable. Y para ayudarnos a distinguir si lo hacemos mejor o peor, nada como escuchar lo que nos dicen los que están a nuestro lado, ya sea en tareas similares o distintas. Escuchar de forma activa. Asumiendo que casi nunca estamos en posesión de toda la razón, de toda la verdad. Y aceptando que no estamos nadie obligados a ver las cosas de la misma manera, y no por eso estar enfrentados.

En alguna ocasión se me ha acusado de hacer proselitismo desde mis escritos, desde las publicaciones que yo inicio y fomento, de las ventajas de las Asociaciones de padres y de la conveniencia de participar, a través de ellas, en la vida educativa de nuestros hijos. Creo que estoy en mi derecho. Estoy convencido de esas ventajas y de la idoneidad de esa participación. Es más, digo que es esencial para mejorar la calidad del sistema educativo. Y también digo que sólo desde la responsabilidad de mi actuación como padre puedo esperar la responsabilidad de los demás sectores implicados en la educación de mis hijos.

Educar no es fácil. Menos en los tiempos tan inestables que nos ha tocado vivir. Pero es en estos tiempos cuando más recursos tenemos a nuestro alcance para realizar nuestra labor con mayor éxito. Sólo es necesario conocer esos recursos y aplicarlos correctamente.

Iniciemos un concurso: ¿Qué recursos educativos para las familias conoces tú?

martes, 24 de febrero de 2009

Entre todos la mataron...

Voy leyendo algunas noticias y artículos en los periódicos y veo que el tema de la Educación tiene una problemática que se resume en una lucha de poder. Una lucha que tiene dos bandos, y en la que la decisión está en manos de los distintos gobiernos. En realidad, esa decisión, por derecho, debería estar en manos de los gobernados, es decir, de la sociedad en general. Pero, hoy por hoy, en este país de listos los gobernados no tienen la suficiente cultura como para darse cuenta de que en ellos reside el verdadero poder. Y por ello no ejercen. Por dejadez, el poder lo ejercen otros.

Por un lado tenemos el bando de los trabajadores del sector. Representados por sus sindicatos, no tienen otros objetivos que sus demandas de mejora de las condiciones laborales: mejores salarios, mejores entornos laborales, mejores jornadas (con menos horas a poder ser). Todo ello disfrazado, --que no demostrado ni en la teoría ni en la práctica-- de un mejor rendimiento de sus alumnos.

Por otro lado están los usuarios del servicio de Educación, (los alumnos y sus padres) que vemos cómo somos utilizados por unos y por otros para que apoyemos sus diferentes causas sin que nos demos cuenta de que, en realidad, no nos quieren ver por allí.

Ahora, en Andalucía, los sindicatos de enseñanza han convocado una huelga en protesta por el adelanto de una semana del comienzo del curso próximo. Adelanto que fue decidido ante la falta de respuesta para la negociación por parte de los mismos sindicatos. En natural que los asalariados quieran menos horas de duro y fatigoso trabajo. Y, cuando se les pregunta qué se puede hacer para que los resultados de las evaluaciones de los alumnos de 6º Primaria no sean tan escandalosamente bajos, responden que ellos no pueden hacer nada más. Se muestran incapaces. Y lo dicen sin el menor rubor. Y luego, se atreven a decir que la culpa de esos resultados la tenemos los padres y madres porque no estamos implicados. ¡No estamos implicados!

En algo tienen razón. Si los padres y madres estuviésemos más implicados, otro gallo nos cantaría. Seguro que los maestros y profesores se pondrían las pilas y tomarían más interés en su trabajo si los padres ejerciéramos nuestro derecho, que es también nuestro deber y nuestra responsabilidad, de participar totalmente en el funcionamiwento de los Centros Escolares. Participación que no se hace efectiva porque el profesorado no lo quiere. Porque les molestamos con nuestras exigencias, con nuestras preguntas, con nuestra ocupación.

Un porcentaje muy elevado del profesorado, (porcentaje que ronda e incluso supera el 50%, según los declaran algunos profesionales implicados de verdad) sólo se preocupan de su nómina, de asistir a cursos que les aumentes los sexenios, los trienios, los méritos para aumentar su nómina, dan su clase sin ningún interés por transmitir los conocimientos que posean (que a menudo son nulos) y no soportan a sus alumnos. Eso es sabido por todo el colectivo. ¡No se me rasgue nadie las vestiduras!

A los Institutos llegan los niños con un gran déficit en conocimientos y en actitudes ante el estudio y ante la vida. Gran parte de la responsabilidad de estos déficits recae en los padres, porque es nuestra la responsabilidad para con nuestros hijos. Pero el profesorado en general ha de asumir la parte que le toca que es mucha también. Porque no saben, ni quieren saber --y muchas veces ni lo intentan-- cómo hacer para implicar a los padres en la tarea educativa. Ellos saben que para lograr eso deben ellos mismos implicarse más allá de lo estrictamente laboral. El trabajo educativo tiene un componente mayoritario de vocación. De ese componente carece la mayoría del profesorado. Para implicar a los padres se necesita traerlos al Colegio. Y los padres podemos ir, casi siempre, cuando acaba nuestra jornada. ¿Cuántos docentes están dispuestos a reunirse con los padres en horas o días no lectivos? Eso es implicación. No se puede exigir profesionalmente, pero sí vocacionalmente.

El problema educativo salpica a toda la sociedad. Nadie parece dispuesto a ceder un ápice en sus premisas y en sus posiciones. Se requiere de grandes profesionales, implicados de verdad, en los primeros años de la escolaridad. Esos primeros años son decisivos. Y sin embargo, desde las administraciones y desde los sidicatos, no se vé de la misma forma. Los mejores sueldos, para los mejores profesionales. Y esto debe ser evaluado. A los profesores y maestros no se les evalúa. Un docente cuya clase suspende en un 30%, no debe ser considerado, profesionalemente, igual que otro cuyo grupo supera el 85% de aprobados, y que muestra interés por aprender más. Pero, claro; ésto los sindicatos no quieren ni oirlo.

Un director que cree que el Colegio o el Instituto es "su" Centro, "su cortijo", y que nadie tiene derecho a decirle lo que tiene que hacer, no es un buen director. Entre sus funciones y atributos está el favorecer la participación de toda la comunidad escolar en los términos que indican las leyes, que no voy a relatar aquí y que están a disposición de todo el mundo que tenga interés. En un Centro educativo, enseguida se sabe qué tipo de dirección hay cuando se ven los resultados académicos y el ambiente entre los padres y los profesores.

Falta hace, desde luego, que los padres nos impliquemos más, y nos interesemos más de lo que está pasando en el Centro al que acuden nuestros hijos. Es la etapa más importante en la vida de los niños y niñas, y muchas veces no sabemos con quién los estamos dejando.

jueves, 22 de enero de 2009

Hiperactividad (TDAH)


La hiperactividad es un trastorno psicológico que afecta a un porcentaje bastante elevado (casi el 5%) de los alumnos (más o menos, uno por aula), afectando más a los niños que a las niñas en una proporción de 4 a 1.

Muchos niños son calificados de maleducados, insolentes, difíciles, inquietos, etc., cuando en realidad lo son por un trastorno genético que les impide estarse quieto y prestar atención.

El Trastorno de Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH), aunque se diagnostica en los primeros curso de Primaria, ya se manifiesta desde edades muy tempranas, incluso en el período de gestación. Los síntomas se atenúan conforme madura el paciente.

Muchos padres no saben que este trastorno se puede tratar y compensar. Ni siquiera saben que exista reconocido com tal trastorno clínico.

Os trascribo un fragmento de la explicación que he encontrado en la web "trastornohiperactividad":

"Los niños con TDAH son muy "movidos" e impulsivos, y tienen problemas para prestar atención y para concentrarse. Aún a pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo. El actuar sin pensar (la conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos, movimiento constante de los pies o las piernas, etc.).

El TDAH afecta negativamente al rendimiento de estos niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social."
Leer más...

Muchos padres y maestros no dan importancia a estos síntomas y trastorno, impidiendo así que estos niños puedan desarrollar de forma adecuada su personalidad y aprovechar la oportunidad de recibir una formación y educación adecuada.

Otro enlace: APRENDIENDO CON TDAH

domingo, 11 de enero de 2009

El valor de educar

Hace ya 10 años que la entonces concejala de Educación de Ibi, Maite Cabrera, regaló a los miembros del Consejo Escolar Municipal el libro de Fernando Savater "El valor de educar".
Durante estos días de vacaciones navideñas lo he vuelto a leer para refrescar y comprender mejor todo lo que en él explica el filósofo sobre el hecho educativo. No tiene desperdicio ninguno de los capítulos del libro.

He aquí algunas de las reflexiones que quiero destacar:

De el prólogo:" Quien no quiera mojarse, debe dejar la natación; quien sienta repugnancia hacia el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda pensar en qué consiste la educación. Porque educar es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores, memorias, hechos...) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento./.../ Con verdadero pesismismo puede escribirse contra la educación, pero el optimismo es imprescindible para estudiarla... y para ejercerla. Los pesimistas pueden ser buenos domadores pero no buenos maestros."
Termina el prólogo añadiendo que el título del libro hace referencia a que la educación es valiosa y también a que es preciso tener mucho valor para ponerse a educar. "Cobardes y recelosos, abstenerse".

En los diferentes capítulos: "Hasta tal punto es así que el primer objetivo de la educación consiste en hacernos conscientes de la realidad de nuestros semejantes./.../ Lo cual implica considerarles sujetos y no meros objetos; protagonistas de su vida y no meros comparsas vacíos de la nuestra./.../ La realidad de nuestros semejantes implica que todos protagonizamos el mismo cuento: ellos cuentan para nosotros, nos cuentan cosas y con su escucha hacen significativo el cuento que nosotros también vamos contando... Nadie es sujeto en la soledad y el aislamiento, sino que siempre se es sujeto entre sujetos: el sentido de la vida humana no es un monólogo sino que proviene del intercambio de sentidos, de la polifonía coral. Antes que nada, la educación es la revelación de los demás, de la condición humana como un concierto de complicidades irremediables."

"Se trata, como suele decirse, de una crisis de autoridad en las familias./.../ En su esencia, la autoridad no consiste en mandar : etimológicamente, la palabra proviene de un verbo latino que significa algo así como "ayudar a crecer". La autoridad en la familia debería servir para ayudar a crecer a los miembros más jóvenes, configurando del modo más afectuoso posible lo que en jerga psicoanalítica llamaremos su "principio de realidad". Este principio, como es sabido, implica la capacidad de restringir las propias apetencias en vista de las de los demás, y aplazar o templar la satisfacción de algunos placeres inmediatos en vistas al cumplimiento de objetivos recomendables a largo plazo. Es natural que los niños carezcan de la experiencia vital imprescindible para comprender la sensatez racional de este planteamiento y por eso hay que enseñárselo."

"El profesor no sólo, ni quizá principalmente, enseña con sus meros conocimientos científicos, sino con el arte persuasivo de su ascendiente sobre quienes le atienden: debe ser capaz de seducir sin hipnotizar. ¡Cuántas veces la vocación del alumno se despierta más por adhesión a un maestro preferido que a la materia misma que éste imparte!"

"Fomentar la lectura y la escritura es una tarea de la educación humanista que resulta más fácil de elogiar que de llevar eficazmente a la práctica. En esta ocasión, como en otras, el exceso de celo puede ser contraproducente y se logra a veces hacer aborrecer la lectura convirtiéndola en obligación, en lugar de contagiarla como un placer."

Éstas son sólo algunas frases con las que pretendo motivaros para que leáis el libro, si es que tenéis alguna inquietud sobre el hecho educativo, si es que sois o váis a ser padres o maestros.

¡Que os aproveche!

martes, 30 de diciembre de 2008

La Psicopedagogía en el Sistema Educativo

Que el hecho de enseñar no se limita a transmitir conocimientos, como el que recita un poema (cosa que no todo el mundo sabe hacer, por cierto), es algo que a estas alturas todo el mundo admite.

No es sencillo transmitir de forma eficaz, efectiva y eficiente, conocimientos que, a priori, no motivan la curiosidad del alumno. Y cuando ese alumno no está solo, sino que se rodea de otros alumnos en su misma situación, surge el problema de manejar desde la coherencia situaciones y climas contrarios al hecho docente.

He encontrado en Educaweb un artículo de Juan Antº Planas Domingo, presidente de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España, que hace referencia a la necesidad de formación del profesorado en general en cuestiones psicopedagógicas.

En frases como "Es paradójico que la octava potencia económica mundial haya descuidado durante tantos años su sistema educativo. Los continuos cambios legislativos, la implementación de programas que se superponen unos a otros, la escasa formación psicopedagógica del profesorado, medidas de cara a la galería pero poco efectivas o debates estériles que distraen la atención de los verdaderos problemas: “Educación para la ciudadanía”, “Religión en los centros educativos”, “los crucifijos en las escuelas”, etc, hacen necesario un debate serio y una apuesta decidida para mejorar nuestro Sistema Educativo por parte del Estado y de las Comunidades Autónomas."

"Es preocupante que a pesar de esta situación haya todavía sectores educativos reacios a cualquier innovación, más preocupados en defender sus intereses corporativos que en proponer cualquier medida de mejora. Si precisamente de algo ha adolecido nuestro sistema educativo es de la falta de formación psicopedagógica de nuestro profesorado y así nos va."

"Una de las piezas fundamentales en la formación del profesorado es la Educación Emocional. Tanto los alumnos como los profesores deben tener una sólida formación en este ámbito. Gran parte del malestar docente y de los problemas de convivencia se deben a que no se gestionan adecuadamente los conflictos. La competencia emocional debe ser previa al resto de competencias docentes o investigadoras. Si un profesor no tiene habilidades sociales y no posee recursos para dinamizar un grupo, llevar a cabo una entrevista o resolver un conflicto de convivencia, todo su bagaje intelectual y científico le va a servir de bien poco."


Podéis leer el artículo entero aquí.

Siempre me ha parecido de fundamental importancia el tema de la Inteligencia Emocional. Entiendo que la base de las relaciones humanas es una suficiente comprensión y dominio de las emociones, tanto las propias como las ajenas. En la relación maestro-alumno, las emociones son la piedra angular sobre la que se basa el éxito o el fracaso.

jueves, 16 de octubre de 2008

¿Sabemos educar los educadores?


Tanto hablar de Educación, de que si es la escuela o la familia la que debe educar, o ambos, de que si es la sociedad la que tiene la culpa de la crisis en la que está inmerso el sistema educativo, de que si los grandes grupos de consumo son los que marcan las pautas que muestran e influyen en nuestros hijos y en nosotros mismos a través de la televisión...

Y yo me pregunto: si el primer responsable, según la Ley, de mis hijos y de su educación soy yo, como padre, y mi esposa o coompañera como madre, ¿estamos suficientemente preparados para asumir con dignidad y garantías esa responsabilidad?

Tengamos en cuenta que nuestro deber no se limita a darles un techo, ropa y comida, además de los caprichos consumistas de turno. Todo eso, que no es muy facil de conseguir, no es lo más difícil e importante. Formar la personalidad de nuestros hijos de forma que cuando sean adultos actúen con libertad y con justicia ante los diferentes retos que les planteará la vida, eso sí que es importante y difícil. Y para eso sólo unos pocos demuestran estar preparados.

Hay que reconocer que hacemos lo que podemos, y que bastante es, si lo hacemos con buena voluntad. Pero también hay que reconocer que la buena voluntad ha ocasionado muchos problemas e injusticias en el mundo.

Los que me conocen saben que siempre he defendido la creación de Escuelas de Padres para ayudarnos a conseguir habilidades sociales y emocionales, recursos psicológicos y de todo tipo, para ayudarnos a comprender y afrontar las situaciones en las que nuestros hijos, fruto del bombardeo mediático a que son sometidos, nos retan día a día.


Hay algunas Asociaciones de Padres que han conseguido poner en marcha una Escuela de Padres, pero es muy difícil mantenerla por el escaso interés que muestran los que más la necesitan. Por eso aplaudo la iniciativa que el Ayuntamiento de Ibi, a través de la Concejalía de Educación y, concretamente, del Departamento de educación, de poner en marcha una Escuela de Padres, con dos aulas o talleres distintos: una para padres con hijos en Primaria y otra para los que los tienen en Secundaria.

De esta forma se optimizan los recursos y pueden beneficiarse de esta iniciativa todos los padres y madres que estén interesados. Podéis encontrar más información en el AMPA de vuestro Centro o en el Departamenteo de Educación del Centro Social Polivalente.

Lo que os puedo asegurar es que los que han asistido alguna vez a un taller de Escuela de Padres, no quedan decepcionados y, además de pasarlo muy bien y conocer gente con sus mismas inquietudes, logran aplicar lo que aprenden en su vida familiar.

Os animo a todos a participar.

sábado, 19 de abril de 2008

Contaminación Educativa


He tardado un poco en encontrar un título apropiado para esta entrada. Lo que quiero expresar en ella tiene que ver con un fenómeno que, por ser cotidiano, nos parece normal.

Andamos muy preocupados con temas como el medioambiente, con el hecho de que construyan una planta de reciclaje de resíduos en un lugar inapropiado, con que vivamos en una sociedad excesivamente ruidosa, cuyo ritmo de consumo de energías no renovables no sólo no disminuye sino que aumenta aceleradamente.

Y yo hoy, sábado a las cuatro de la tarde, compruebo una vez más que nuestros hijos son bombardeados de forma impune por unos medios legales y cotidianos que van socavando el sistema de valores que, teóricamente, tratamos los padres de inculcar y hacer entender por ellos.

Me refiero a las series de dibujos animados que emiten cadenas de TV como Antena 3, Canal 9 y la Sexta, entre otras. Los Simpson, Padre de Familia, Shinchan, etc. Series pensadas en origen para ser visionadas por adultos, son emitidas en horarios infantiles y, en cambio, películas marcadamente infantiles como Monstruos, S.A, Shrek, Bichos, etc., son emitidas esta noche a partir de las 10.

Yo no sé lo que opináis vosotros, pero a mí me parece que hay un descontrol en esos medios de comunicación a la hora de cuidar su influencia sobre los más indefensos de nuestra sociedad: los niños y niñas. Entiendo que es labor de los padres ejercer de filtro que impida que las malas influencias incidan en ellos. Pero no todos los niños tienen la misma suerte. Y, al igual que exigimos que haya prevención sobre los riesgos que tienen nuestros hijos a la hora de jugar en un parque público, también deberíamos ser igual de críticos con los riesgos que sobre su integridad moral y cívica tienen ciertas programaciones en las distintas cadenas de TV.

Claro que, como siempre, la última palabra la tiene el consumidor.

lunes, 24 de marzo de 2008

Actitud positiva


Muchas madres me preguntan, en el transcurso de las charlas sobre prevención de la violencia escolar, qué pueden hacer con respecto a la educación de sus hijos. Naturalmente, las que preguntan esto es porque tienen algún problema concreto y puntual con ellos. Y lo que les suelo decir es que, ante todo, muestren y mantengan una actitud positiva.

La educación de los hijos es una faceta más, tal vez la más importante para la mayoría de las personas, de las vida. En realidad se trata de perpetuar en la especie los logros que se van logrando en lo relativo al comportamiento personal y social. Cuando una persona logra ser duño de sí mismo, de sus emociones, de sus pensamientos y logra un equilibrio existencial, esos logros es natural que se renueven y perpetuen en sus descendientes.

Parece claro, por lo tanto, que para ayudar a formar una personalidad equilibrada en nuestros hijos, antes debemos procurar tener equilibrada nuestra propia personalidad. Y el primer paso para logralo es mantener una actitud positiva.

Las ventajas de esta forma de ser las vemos cada día en los resultados que obtienen las personas que así lo hacen. Normalmente, pensamos que las personas son joviales y positivas porque todos les va bien. Y ¿no será que les va bien porque son positivas y joviales?

Esto se puede ver claramente en situaciones de gran sufrimiento o contrariedad, como puede ser un accidente o enfermedad. En la misma habitación de un hospital se puede ver dos personas que están convalecientes de la misma dolencia y, sin embargo, una mejora con más rapidez que la otra. Podría decirse que es debido a la constitución física, a las mejores defensas o a otros condicionamientos personales como la edad; sin embargo lo notorio es que la que mejora con más rapidez es la más jovial, la más dispuesta a luchar por su recuperación, la que mantiene una actitud positiva.

Y esa actitud es la que sirve de hilo sobre el que se ensartan las cuentas del collar de nuestra existencia. Dicho así suena muy poético, muy utópico y, sin embargo, es cierto. Para las personas cuyo natural no es la jovialidad ni el optimismo, resulta dificil mantener durante mucho tiempo la actitud positiva. Y es que incluso para eso se requiere de un mínimo de entrenamiento. Y una alimentación mental adecuada. La lectura de libros adecuados, de los denominados de autoayuda, son de gran utilidad, de la misma forma que lo son los de alimentación y vida sana.

Si queremos educar bien a nuestros hijos, tenemos que empezar a cuidar nuestras actitudes y hábitos. Nuestros hijos aprenden de nosotros.

domingo, 23 de marzo de 2008

Amar en libertad


El conjuro del Amor

Una vez, un guerrero indígena muy respetado y la hija de una mujer que había sido matrona de la tribu, se enamoraron. Se amaban profundamente y habían pensado en casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu.

Pero antes de formalizar el casamiento fueron a ver al brujo, un hombre muy sabio y muy poderoso, que tenía elixires, conjuros, y hierbas increíbles, para saber si los astros estaban a su favor, si los Dioses los iban a proteger.

El brujo les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes y que no había ninguna razón para que los dioses se opongan.

Entonces ellos le dijeron que querían hacer algún conjuro que les diera la formula para ser felices siempre...

El brujo les dijo: "Bueno, hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si están dispuestos, porque es bastante trabajoso".

"Sí, claro", le dijeron.

Entonces el brujo le pidió al guerrero que:
1) escale la montaña más alta
2) busque allí al halcón más vigoroso,
3) el que vuele más alto,
4) el que le parezca más fuerte,
5) el que tenga el pico más afilado,
6) y que vivo, se lo traiga.

Y el brujo le dijo a ella:
1) a ti no te va a ser tan fácil:
2) vas a tener que internarte en el monte
3) buscar el águila que te parezca que es la mejor cazadora,
4) la que vuele más alto,
5) la que sea más fuerte,
6) la de mejor mirada,
7) vas a tener que cazarla sola, sin que nadie te ayude y vas a tener que traerla viva aquí.

Cada uno salió a cumplir su tarea. Cuatro días después volvieron con el ave que se les había encomendado, y le preguntaron al brujo:
"¿Ahora qué hacemos? ¿Las cocinamos? ¿Las comemos? ¿Tomamos su sangre?... ¿Qué hacemos con ellas?"

El brujo les dijo: "Vamos a hacer el conjuro, que se llamará “EL CONJURO DEL AMOR”... ¿Volaban alto?"

"Sí", le dijeron.

El brujo preguntó a ambos: "¿Eran fuertes sus alas, eran sanas, independientes?

"Sí", contestaron.

"Muy bien", dijo el brujo, "Ahora átenlas entre sí por las patas y suéltenlas para que vuelen".....

Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse, intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en el piso y se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí.

El brujo de la tribu les dijo: "Este es el conjuro: si ustedes quieren ser felices para siempre:

VUELEN INDEPENDIENTES Y JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO"...

Jorge Bucay

miércoles, 19 de marzo de 2008

Celebrando la Pascua


Hoy comienza, en la mayoría de los países de tradición cristiana, sobre todo en los católicos, la celebración del momento más escatológico de su calendario de acontecimientos sagrados.

Para la mayoría de las personas, sobretodo de las jóvenes, no pasa de ser un período vacacional más. Muy deseado porque anuncia la primavera en el hemisferio norte, donde los niños y jóvenes arden en deseos de cambiar el entorno de sus actividades, enmarcado por la inclemencia del clima en invierno, y deseosos de salir al aire libre, al sol y a las relaciones con amigos y compañeros.

Es una oportunidad de oro para que los padres estemos más tiempo de lo habitual con nuestros hijos llevando a cabo actividades conjuntas que estrechen los lazos afectivos, tan importantes para el correcto desarrollo emocional de los niños y jóvenes.

Aprovechemos, pues, para tratar de averiguar qué es lo que ellos desean hacer, y motivarlos para afrontar alguna que otra dificultad, ya sea a nivel físico (excursiones) o intelectual (organizar juegos) o emocional (risas, abrazos y vivencias intensas).

Siempre hay que aprovechar lo que da el tiempo para llevar esas circunstancias al plano educativo. No sólo les educamos a ellos, también nos educamos nosotros.

Que tengáis buenas experiencias, y felices vacaciones.

sábado, 8 de marzo de 2008

Resiliencia


Esta palabra es tan nueva que todavía no está en el Diccionario de la Real Academia Española. No obstante, en la red encontramos infinidad de sitios e informes que nos hablan de ella.

La Resiliencia es la capacidad del ser humano para sobreponerse a las dificultades, al dolor, al sufrimiento, en suma; a la adversidad. La palabra “Resiliencia” se ha tomado de la metalurgia y designa la capacidad de los metales de resistir a los golpes y recuperar su estructura interna.

Es un concepto que está entrando con fuerza en el mundo de la Inteligencia Emocional y Social ya que repercute directamente en la idea de que los problemas y dificultades pueden dejar de ser un lastre para el desarrollo humano y pasar a ser el estímulo para su consecución.

Desde el punto de vista educativo, incluir como objetivo conseguir una elevada resiliencia en los niños representa construir una estructura eficaz para la prevención de estados depresivos o violentos.

En el momento actual, la tendencia social es conseguir de forma fácil y rápida aquéllos deseos, caprichos y supuestas necesidades que nos ofrece el entramado consumista. Los niños que están habituados a conseguirlo todo con facilidad no desarrollan la capacidad de sobreponerse a las dificultades, al dolor, al sufrimiento que, inevitablemente, encontrarán en su vida de adultos.

Para desarrollar la resiliencia en los niños es menester desarrollar en ellos valores y conceptos elementales como una autoestima consistente, buena moralidad, sentido del humor, capacidad para relacionarse, independencia, introspección o capacidad de plantearse a sí mismo preguntas difíciles y darse respuestas honestas,etc.

Para saber más, podéis visitar estos sitios: Resiliencia, o este otro de Médicos en prevención.

También hay libros interesantes: Infancia y resiliencia, Resiliencia invisible, Los Patitos Feos: la Resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida

domingo, 2 de marzo de 2008

Acoso y Violencia Escolar


Estos días pasados, desde la Federación de APAs de Alicante, hemos iniciado de forma decidida una actividad destinada a los padres y madres de alumnos, encaminada a la concienciación y educación en la convivencia para prevenir la violencia escolar y el acoso.

Esta actividad se concreta en la impartición de charlas diseñadas en colaboración con la Fundació per a la Qualitat de l'Educació, en base a las conclusiones de los estudios realizados por el Centro Reina Sofía para el estudio de la violencia.

Desde al FAPA nos empeñamos en transmitir el mensaje de que la violencia en el ambiente escolar es la menos abundante, donde menos casos se registran. Y nos basamos en los informes emitidos por el Defensor del Pueblo que así lo ponen de manifiesto.

En estas charlas decimos que la violencia no sólo es de naturaleza física, sino que también la hay sexual, económica y emocional. Y también llegamos a la conclusión de que la violencia en el entorno escolar no es más que el reflejo de la violencia en los demás ámbitos de desarrollo de la sociedad.

Y no sólo la física es la importante. La violencia emocional, las palabras, los gestos, las omisiones, los desprecios, duelen tanto o más que los golpes.

Y también llegamos a la conclusión de que sólo con una adecuada educación se puede luchar contra la proliferación de la violencia. Y que es responsabilidad de los padres, en primer lugar, el proporcionar esa educación para la convivencia -basada en el respeto y en los valores tradicionales- a sus hijos desde el mismo momento en que nacen.

Pero la cosa no acaba ahí. El Colegio tiene mucho que hacer para continuar esa labor educativa que nace en la familia, labor cada día más difícil y complicada dada la presión que ejerce el sistema social y económico en el que nos desenvolvemos. Los maestros y profesores necesitan una formación mucho más amplia y profunda en campos como habilidades sociales y psicología infantil, para facilitarles la labor a la hora de gestionar y motivar a grupos tan heterogéneos como los que actualmente conforman las aulas. También necesitan recuperar el grado de autoridad que les corresponde para poder ser mentores de sus alumnos. Y esa autoridad no se la pueden dar las leyes. La autoridad, en un sistema democrático, se gana con el respeto. La autoridad basada en el miedo no es autoridad, sino autoritarismo. De todas formas, los padres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos en el respeto a los adultos, no en la obediencia, sino en el respeto. Se puede discrepar, pero con el debido respeto.

Luego está el papel de los medios de comunicación, sobre todo la televisión, medios que influyen tanto y que resultan muchas veces difíciles de controlar. Ciertas programaciones con apariencia de infantiles, como las series de dibujos "Padre de familia", "Shin-chan", "Los Simpson", "South Park", no son aptos para niños y, algunos, ni siquera para jóvenes, dado el nivel de violencia verbal y física gratuita que no sólo muestran sino que ponderan de forma "graciosa". Y los horarios. ¿Por qué algunas cadenas programan los fines de semana películas infantiles a partir de las 10 de la noche?

También en las charlas vemos que los niños hacen lo que ven hacer a los adultos. Principalmente a sus padres, pero también al resto de la sociedad, les compete la responsabilidad de educar con el ejemplo. No es coherente que nos quejemos de la creciente violencia, y malos hábitos, si nosotros mismos mantenemos esas actitudes.

Todos somos educadores, en mayor o menor grado, y somos, por tanto, responsables de la dirección que tome nuestra sociedad.

No todo lo van a arreglar los políticos.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Padres brillantes, Maestros fascinantes



Éste es el título de un libro que, seguro, va a mover energías en torno al fenómeno educativo en el mundo.

El desconcierto educativo que experimentamos en España no es exclusivo ni está focalizado aquí. Es algo que está afectando a todo el mundo. Sobretodo al mundo llamado occidental o desarrollado.

Bien, este es uno de esos libros que nace en respuesta a una necesidad urgente, que demanda de forma consciente e inconsciente toda la Humanidad. Es fruto de la inquietud de su autor, Augusto Cury, un psiquiatra brasileño, por buscar los motivos por los que los jóvenes padecen tantos transtornos psicológicos y de comportamiento, y tratar de encontrar el remedio.

Y, según Cury, todo estriba en la falta de educación emocional que padecen nuestros hijos, nuestros alumnos, motivada por la terrible y nefasta influencia de la sociedad de consumo, mediatizada e iconoclastada por los medios de comunicación, sobre todo las televisiones de formato abierto.

Eso y el descuido de los padres por no dialogar con nuestros hijos, por no dedicarles tiempo, por no contarles nustras vivencias, nuestras historias, nuestra propia forma de afrontar los problemas, nuestros sufrimentos, nuestros errores, nuestros sentimientos, nuestros sueños. Por no acompañarles en sus luchas, en sus errores, por no haber sabido decirles "no" en los momentos adecuados, por haberles protegido demasiado sin enseñarles a gestionar los fracasos y los errores.

A pesar de lo que pueda parecer, el libro está lleno de esperanza. Da los argumentos y las pautas para actuar de forma honesta y responsable desde la tarea educadora de los padres y de los maestros.

Voy a transcribir el principio del primer capítulo:

"Nuestra generación quiso dar lo mejor a niños y jóvenes. Tuvimos grandes sueños para ellos. Buscamos ofrecerles los mejores juguetes, ropa, paseos y escuelas. No queríamos que aduvieran bajo la lluvia, que se lastimaran en la calle, que se hirieran con juguetes caseros ni que vivieran las dificultades por las que habíamos pasado nosotros.

Colocamos un televisor en el salón. Algunos padres con más recursos pusieron un televisor y un ordenador en la habitación de cada hijo. Otros colmaron a sus hijos de actividades, matriculándolos en cursos de inglés, informática, música...

Todas eran excelentes intenciones, sólo que algunos no sabían que los niños necesitan tener infancia, que han de inventar, correr riesgos, frustrarse, tener tiempo para jugar y maravillarse con la vida. No imaginaban hasta qué punto la creatividad, la felicidad, la osadía y la seguridad del adulto dependen de la memoria y de la energía emocional del niño. No comprendienron que la televisión, los juguetes fabricados, Internet y el exceso de actividades obstaculizan la infancia de los hijos.

Creamos un mundo artificial para los niños y pagamos un precio carísimo. Hemos provocado serias consecuencias en el terreno de la emoción, en el anfiteatro de los pensamientos y en el territorio de la memoria. Veamos algunas consecuencias."

Os invito a que, en estos días de regalos, a veces sin utilidad, incluyamos este libro o cualquier otro entre los obsequios a nuestros hijos, amigos y familiares. Siempre acertaréis.

martes, 27 de noviembre de 2007

Prevención de Drogodependencias


Esta noche, a partir de las 20:00hs, vamos a realizar una sesión formativa sobre Prevención de Drogodependencias.
La vamos a realizar las AMPA de Ibi, con la participación de nuestra Federación "Gabriel Miró", de Alicante.
No se tata de la típica charla sobre los diferentes tipos de droga y sus devastadores efectos físicos y mentales, sino que se trata de la prevención, de cómo hacer que nuestros hijos no consuman esas sustancias, que no las necesiten.
La razón de ser de las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos es, precisamente, aportar herramientas eficaces para lograr realizar con éxito nuestra principal labor: educar a nuestros hijos.
Todos decimos que sabemos, que no necesitamos que nadie nos diga cómo tenemos que educarlos, ¡hasta ahí podíamos llegar!
También escuchamos decir a la gente muy mayor que, antiguamente, en sus tiempos, los padres sabían educar mejor, había más respeto.
En cierto modo, es verdad.
Como también es verdad que antiguamente no estaban el mundo y la sociedad en la situación actual. No será preciso que enumere lo que todos sabemos: medios de comunicación, estructuras sociales y familiares, etc.
Así es que, como todos los que creemos que hay que hacer algo para aportar soluciones a los problemas concretos, las AMPA de Ibi hemos decidido iniciar una serie de actividades entre las que se encuentra la que haremos hoy.
Ya os contaré qué tal ha estado, de qué se ha hablado y qué respuesta hay por parte de los padres y madres de Ibi.
Personalmente, sé que quien asista, no saldrá defraudado.