No es que en la Comunidad Valenciana seamos menos educados, sino que la Generalitat Valenciana rompe la tendencia europea de no recortar las inversiones públicas en Educación, y deja sin posibilidad de matricularse a más de mil alumnos y alumnas que buscan una salida laboral por medio de los ciclos formativos de la familia de Servicios Socioculturales, que incluyen estudios de Educación Infantil, Atención sociosanitaria, Animación sociocultural, Integración social e Interpretación de la lengua de signos, todos ellos relacionados con servicios que actualmente están ocupados por personal que desea tener mejor cualificación para ofrecer más calidad en su trabajo.
Éstas son las soluciones que son capaces de diseñar algunos políticos para mejorar la situación socioeconómica de la Comunidad a la que tanto dicen servir. La Educación, la Formación Profesional, que tan básica es para el futuro de cualquier sociedad, es recortada en el momento en que tan necesaria es.
No es que sea muy meritora esa solución, no creo que hayan sudado mucho para encontrarla. Esta gente, que no cabe en el tejido empresarial de élite, es puesta de forma temeraria al frente de los asuntos de toda una Comunidad, algo tan serio (si no más) como cualquier empresa de élite.
Hoy se ha hecho público el resultado de la Prueba de Evaluación General de diagnóstico realizada por el Ministerio de Educación en colaboración con las Administraciones educativas de las distintas Autonomías y Ciudades autónomas.
Aunque en los comentarios del Ministerio se dice que la prueba demuestra la homogeneidad del sistema educativo en todo el país, tengo que destacar que la Comunidad Valenciana, pese a lo que dice y repite el sr. Camps y el conseller Font de Mora, la Comunidad Valenciana queda a la cola en todas las pruebas, por encima tan sólo de Ceuta y Melilla.
Evidentemente, hay muchos factores que influyen en el rendimiento escolar y en los resultados del Sistema educativo, pero no se mejorarán esos resultados si los recursos destinados a Educación son recortados de forma drástica obligando a masificar las aulas y a recortar programas de refuerzo.
Molts anys ya portem celebrant el fet de que estem en la Comunitat Valenciana, que gaudim d'una llengua pròpia que ens unix i que simbol·litza el nostre caràcter com a poble: som oberts, acollim sense massa inconvenients als forasters encara que ens molesta que desprecien el nostres símbols i la nostra identitat.
Aquest any, la trobada s'ha fet simultánia en dues local·litats, a la muntanya (Beneixama)i a la vora'l mar (l'Alfas del Pí.)
En Beneixama, poble al nord d'Alacant, la trobada ha tingut molt exit i han participat comunitats escolars i diverses associacions culturals de les comarques de l'Alcoià, el Comptat i la Foia de Castalla. En la web de l'Ajuntament hi trobaréu una secció dedicada a aquest esdeveniment.
En la web de l'Alfás no he pogut trobar cap menció a les Trobades, i com no vaig assistir, no puc fer cap referéncia mes que les que he trobat en els diaris de la província.
Açí a Ibi, fa ja quince anys que celebrarem les Trobades i va ser una jornada molt festiva i molt participativa des-de les Associacions de pares i mares d'alumnes de la localitat, tingueren o no línies en valencià les nostres escoles.
La llengua valenciana, encara que ès quasi igual que la catalana, la sentim els valencians com a més que un símbol que ens unix uns a altres, de les diferents comarques i amb els diferents particularitats a l'hora de parlar el valencià. Aquestes trobades seveixen per a mantindre viu l'interés i la unitat de la nostra llengua, tan poc recolzada a l'hora de la veritat per la pròpia Admninistració Valenciana, i certs Ajuntamens.
La palabra crisis implica un proceso de cambio. En este sentido el mundo, la sociedad y todos sus ámbitos están (estamos) en contínua crisis. Y es que, con la aceleración que conlleva el alto nivel de comunicación global, los actos y decisiones a cualquier nivel conllevan reacciones casi inmediatas y provocan cambios en las necesidades de los ciudadanos, de la Humanidad.
Y es la Educación el ámbito que ha registrado el cambio más lento en sus estructuras y en sus planteamientos, mientras que las necesidades de sus usuarios han ido variando de la forma más acelerada imaginable aun por los mismos que utilizan sus servicios.
Sólo los paises, las culturas que han sustentado su razón de ser en la Educación, están en disposición de afrontar los demás cambios, el resto de las crisis que afectan a todo el mundo, de una forma más efectiva, con mayor nivel de garantías de éxito.
En España, que se muestra como un país para nada uniforme, donde cada Autonomía decide cómo y cuándo adecuar y asignar sus recursos a sus propios intereses (casi siempre partidistas), las necesidades educativas son afrontadas de desigual manera.
Desde el Gobierno central se intenta vertebrar medidas que impulsen la inversión y la satisfacción de las necesidades en materia de educación, pero las distintas administraciones autónomas utilizan esos recursos como mejor les parece o, como ocurre con la Comunidad Valenciana, deja perder esos recursos para no dar méritos a su rival político. Tal es el caso de los 11 millones de Euros destinados a incrementar la oferta pública en el primer ciclo de Educación Infantil. También es cierto que el Partido Popular cree más en la iniciativa privada y prefiere subvencionar o concertar los centros privados, con el consiguiente incremento de gasto, tanto público como privado.
Ayer hubo manifestaciones en las tres capitales de la Comunidad Valenciana, pidiendo la dimisión del Conseller, o por lo menos un cambio de 180º en su política educativa. Los 13 puntos de la Plataforma son pocos, resumen sobre todo las necesidades del profesorado y habría que añadir las inquietudes y las necesidades de los padres y madres, los verdaderos usuarios del servicio educativo a través de sus hijos e hijas. No obstante, bueno es que se movilice la sociedad ante la inoperancia y la ineptitud de los dirigentes políticos.
El peligro de todo esto es que casi siempre, la rentabilidad de estas movilizaciones no es la misma para todos. Casi siempre, los que sacan tajada son los políticos de la oposición y los sindicatos. A los padres y madres se nos olvida pronto.
Por eso es bueno abrir foros de debate serios, donde sean tratadas las inquietudes y las necesidades de todos los sectores, tratando de no perder de vista que el objetivo principal de la educación no es crear puestos de trabajo docente ni administrativo, sino formar adecuadamente a los futuros ciudadadanos. Y en base a sus necesidades, se deben tomar las medidas oportunas, dejando de considerar al resto de los sectores que forman la comunidad educativa como rivales, sino como socios y compañeros.
Hay mucho sobre lo que meditar, si uno no quiere cerrar sus ojos a la realidad que le rodea.
Una de las circunstancias que me afectan y me llevan a una reflexión sobre nuestra capacidad de discernir cuál es nuestro papel en nuestra propia vida es el cambio climático.
El día 9 de diciembre se vuelven a reunir los diferentes países para tratar de llegar a nuevos acuerdos y compromisos para reducir el nivel de emisión de gases responsables del efecto invernadero. Bueno, tla vez llegue a algunos acuerdos, pero tengo la impresión de que ya es un poco tarde para revertir una tendencia que ya se demuestra como irreversible. El cambio climático y de otras índoles, como el envenenamiento de los mares y ríos, y el aumento de elementos contaminantes en todo el planeta, ha llegado a un nivel en el que sus consecuencias no se podrán evitar. Y se verán muy pronto de forma dramática.
Sequías e inundaciones, enfermedades raras, provocadas o no por las propias industrias farmacéuticas, los disturbios y guerras que se pueden desatar a causa de interesas económicos, son consecuencias que vamos viendo como normales en las noticias diarias.
Me llama mucho la atención la noticia de que en 2014, España no podrá asumir toda la energía eólica producida por falta de medios para exportarla. Dice Alberto Carbajo, director de operaciones de REE (Red Eléctrica Española): "Perderemos energía primaria de forma relevante a partir de 2014, lo cual es una pena porque la eólica es limpia y de coste variable cero".
Leyendo ese artículo, me reafirmo en el convencimiento de que las centrales nucleares no tienen justificación, por muy feos que sean los molinos generadores de electricidad.
Y no se paran a analizar el por qué de dicha decisión. Su proyecto, además de forzado, no tenía el convencimiento de ninguna de las dos universidades, por lo que el jurado que analiza los diferentes proyectos no les ha otorgado el mérito suficiente. Pero los políticos no miran eso. Lo que quieren es aparecer como defensores del valencianismo cuando ya no tiene remedio. No escuché a ninguno de ellos defender o promover la cooperación de las universidades para optar a los fondos asignados a los proyectos aprobados. Ahora, de forma hipócrita y demagógica, exigen que se les tenga en cuenta. Que revisen sus prioridades: grandes fastos (eventos deportivos, visitas papales, grandes proyectos urbanísticos) o inversión en Educación (planes de estudios modernos, formación adecuada de los profesionales, incentivos a la participación de las familias, etc...)
Y, mientras tanto, todos pendientes del Barça-R.Madrid... panem et circenses.
Una amiga de Banyeres de Mariola, población al norte de la provincia de Alicante, me ha pasado un correo con la dirección en YouTube en que está ubicado el vídeo promocional de la representación de "la Llegenda", en honor a San Jorge, y que es representada al aire libre cada tres años, contando con la participación de más de doscientas personas, además de músicos y efectos especiales.
Yo no tenía conocimiento de esta magna representación que lleva a cabo la Associació de la Llegenda de Sant Jordi, de Banyeres, y que se celebra durante las fiestas en honor de la Magdalena, patrona de la ciudad. Las fiestas mayores de la ciudad son en honor a San Jorge, y se celebran mediante los tradicionales desfiles de Moros y Cristianos (este enlace es a la página de Moros y Crisitianos de Ibi, que es mañana l'Avís). En toda la comarca del Alcoiá, San Jorge cuenta con una especial devoción y sentimiento de propiedad de los ciudadanos.
En el año 1981, con motivo ce la celebración del 200 aniversario de la llegada de la reliquia del Santo a la ciudad, se representó por primera vez esta "Llegenda". Jorge García Vilar fue su autor y el director de la obra original. En el transcurso de los años, han sido añadidos diversos elementos que han enriquecido el conjunto, dando como resultado un espectáculo digno de figurar entre los de mayor interés cultural y turístico de la Comunidad Valenciana.
Este año toca representación. Será el sábado 18 de julio, en el parque Villa Rosario, a las 22'30h.
Pero mejor que veáis el vídeo que ha producido la Asociación de la Leyenda, para haceros una idea de conjunto.
Aunque la convoca la Plataforma, formada por todos los sectores implicados de alguna forma en el tema educativo (menos la FAPA "Gabriel Miró") es evidente que la huelga es responsabilidad de los trabajadores de la enseñanza, ya que la huelga es un derecho que todo trabajador tiene para defender sus intereses cuando el camino del diálogo y la negociación se ha agotado.
Eso es lo que ha pasado en la Comunidad Valenciana. Y algo había que hacer. Este gobierno que tenemos aquí es merecedor de una huelga en todos los sectores de la sociedad. Peor no lo pueden hacer. ¿O sí?
Sin embargo, todas las cosas merecen ser meditadas con un poco de sosiego, porque a veces lo que nos pide el cuerpo y lo que nos conviene son cosas diferentes. Algo hay que hacer, eso está claro. Los profesores y maestros tienen todo el derecho, aunque yo diría que la obligación, de enfrentarse con valentía y decisión a sus empresarios en demanda de las mejoras necesarias para facilitar su importante labor. Eso lo hacen a través de sus Sindicatos, que para eso están. (Por cierto, es curioso que en algunos de ellos no se hace ninguna mención a esta huelga, ¿será que no la secundan?). Y pueden recabar para ello el apoyo y la comprensión de la sociedad, que es la que disfruta o padece los resultados del Sistema Educativo. En esta sociedad, los primeros interesados en la educación del alumnado somos los padres y madres. Y es por eso que los Sindicatos tienen tanto interés en ganarse la comprensión y el apoyo activo de los padres y madres.
Y me parece muy bien que así lo hagan. Es lo lógico. Los funcionarios saben que, ante la Administración, la fuerza radica en los usuarios de los servicios, los votantes, en este caso: los padres y madres. En mi experiencia personal, cuando ha habido un problema en el colegio de mis hijos, hemos sido los padres y madres los que hemos tenido que movernos activamente para solucionar el problema. Los funcionarios, siempre en segundo plano o en tercero. Salvo contadas excepciones. Individualmente, el funcionario tiene miedo de moverse demasiado. Y tal vez no le falte razón.
Los padres, de forma personal y responsable, podemos y debemos implicarnos en todo lo que afecte a la educación de nuestros hijos. Lo que no tengo tan claro es que también tengan que hacerlo las organizaciones que nos representan. La razón de ser de estas organizaciones, las APAs y sus Federaciones, es la defensa de los intereses del alumnado. Y una huelga no es precisamente lo que más interesa a nuestros hijos e hijas. Es más, estoy convencido de que se ejerce más presión a la Administración si el alumnado asiste con normalidad al centro educativo, y el profesorado y los padres que quieran y puedan se manifiesten a sus puertas en demanda de sus reivindicaciones. Sin utilizar a nuestros hijos ni perjudicar sus intereses. La huelga se convoca con suficiente antelación como para organizar actividades complementarias con la participación voluntaria de los padres que así lo deseen, por ejemplo. Eso sería una actitud responsable, a la que las organizaciones de padres estoy seguro que no pondrían objeción.
El tema de la Plataformas conjuntas es muy espinoso. Lo padres y madres somos fácilmente manejables por las organizaciones sindicales. Éstas mezclan entre sus justas reivindicaciones otras peticiones que ya no lo son tanto y que repercuten directamente en la calidad de la enseñanza y educación de nuestros hijos. Y cuando la Administración cede ante nuestra presión, se introducen en las negociaciones esos postulados a los que nosotros y nuestras organizaciones nos oponemos, como es el caso de la jornada continuada. Y si no, al tiempo.
Así es que, yo digo: movilizaciones, las que sea. Pero de forma responsable. Yo soy padre de alumna. Y miro por los intereses de mi hija. Comprendo y apoyo los motivos de la huelga. Pero no estoy de acuerdo en que ella, como alumna, la secunde. No tiene ni la edad ni la responsabilidad para ello. Y ni yo, como padre, ni nadie tiene el derecho de utilizarla, para nada.
Hagamos lo que haga falta de forma conjunta, padres y profesionales. Pero unos junto a otros, no unos delante y otros detrás. Porque luego, a la hora de sentarse a negociar, los que se arrogan el derecho a hacerlo son los sindicatos. A los padres nos olvidan. Y creo yo que algo tendremos que decir los padres de la educación que queremos para nuestros hijos, ¿no?
Estoy un poco harto, la verdad, de volver sobre el asunto, pero no tengo más remedio que dar mi opinión sobre este tema. Y digo que es mi opinión, por si alguno de los que leen esta bitácora (cosa que agradezco) creen que yo pretendo sentar cátedra.
He leído en el diario Información lo que todos sabemos: que la tasa de fracaso escolar (el nivel de abandono de los alumnos sin conseguir graduarse en ESO) ronda el 44% en la provincia de Alicante.
Es alarmante, de verdad. Y ¿qué es lo que hacemos todos? Mirar a los demás para señalarlos como culpables. Lo más facil: señalar al que gobierna. Ése es el único culpable.
¿De verdad creemos que con más dinero, con mejor infraestructura, con recursos TIC, con más profesores de Inglés, etc., etc., se soluciona el tema?
¿Es que los alumnos pierden el interés por el estudio y por su educación por todo eso?
¿Cuándo vamos a empezar a mirarnos, cada uno en nuestra área de responsabilidad, y preguntarnos qué actitud tengo yo ante la educación? ¿Qué es y qué significa educar? Y ¿para qué?
¿Qué es lo que motiva a los niños y jóvenes a participar en algo? ¿Y a nosotros?
¿No será que no tenemos ni idea de lo que estamos haciendo? ¿no será que nos estamos limitando a politizar este tema? ¿No nos estamos olvidando de lo principal: los niños y niñas, nuestros hijos e hijas, nuestros alumnos y alumnas?
¿Cómo tenemos la osadía de exigir a los demás lo que no somos capaces de llevar a acabo en nuestro entorno personal? El padre o la madre que no es capaz de comunicar con sus hijos, ¿no tendría que aprender a hacerlo? El profesor o maestro que no tienen ni idea de cómo conectar con sus alumnos, de hacerse querer y respetar por ellos, ¿no tendría que aprender a hacerlo? Y para ello, ¿no tendríamos que admitir unos y otros que no sabemos?
Los tiempos han cambiado, la sociedad ha cambiado; los métodos educativos, las actitudes pedagógicas, NO.
¡Ya está bien de lamentarse! Que cada uno haga sus deberes y unamos los esfuerzos y los objetivos para solucionar esto: no esperemos que empiecen los demás. ¡Estamos perdiendo el tiempo!
Los que ya lo hacen, los que obtienen resultados, se encuentran solos y, muchas veces vilipendiados. Hay mucho quehacer. Empecemos por lo inmediato. Seamos honestos. Los niños son personas, y no pueden esperar a que nos decidamos.
El pasado 1 de Febrero, en el hotel Xorret de Catí, situado en la montaña que sirve de límite a los términos municipales de Petrer y Castalla, en Alicante, tuvo lugar la celebración de unas Jornadas tituladas "Plurilingüismo y Ciudadanía en la Comunidad Valenciana."
El desarrollo de la ponencia corrió a cargo de la Secretaria autonómica de Educación, Concepción Gómez Ocaña y la mesa redonda que luego se formó contó con la participación de Ramón López Cabrera, Presidente de la FAPA "Gabriel Miró" de Alicante,; Mª Carmen Chico de Guzmán, representante del grupo municipal del PP del Ayuntamiento de Petrer; Vicent Brotons, representante del grupo municipal del PSOE del mismo ayuntamiento, y Julia Díaz, representante del grupo municipal de EU, también de Petrer. Como moderador intervino Francisco Vicó Manjón, Presidente de la Federación Local de APAs "Paco Molla", de Petrer. El acto fué clausurado por el alcalde de Petrer, Pascual Díaz Amat.
Concha Gómez, la Secretaria autonómica, aprovechó el evento para mostrar, desde el punto de vista de la Consellería de Educación del gobierno valenciano, la situación de las enseñanzas de idiomas, en lo que ella calificó de "normalidad" en la realidad "bilingüe" de la Educación valenciana. Y calificó esa normalidad como base y punto de partida para lograr el pretendido "trilingüismo" (en base al idioma inglés), tan necesario para el futuro económico de nuestra comunidad.
Esa pretendida normalidad en el bilingüismo fue puesta en duda por los representantes de EU y del PSOE, ya que pusieron de manifiesto que, en muchos Institutos no se dispone de los profesionales capacitados en el idioma valenciano necesarios para continuar con las líneas de enseñanza integral en Valenciano, con lo que se trunca una oportunidad de conseguir toda la trayectoria de los que eligieron estudiar en este idioma. También, para paliar esto, se van a catalogar plazas en valenciano de profesorado de ESO.
Doña Concha adimitió que, después de dedicar 703 horas al estudio del Inglés, en la actualidad los alumnos llegan a terminar la ESO sin competencias suficientes para defenderse en ese idioma. Eso se traduce en un verdadero fracaso del Sistema, tanto en los currículos propios de esa asigantura, en la forma didáctica de impartirla, como en la competencia y preparación de los profesionales dedicados a ello.
El plan de trilingüismo se articula en base a dos premisas: una de ellas pretende que el idioma debe aprenderse desde temprana edad, a los cuatro años, consiguiendo así que los alumnos se habitúen a los conceptos y fonética del inglés. La otra indica que, los estudios comparativos entre los alumnos que han iniciado su aprendizaje del inglés a los cuatro años y los que lo han iniciado a lo diez, pero con un fuerte incremento de las horas dedicadas a ello, revelan un mayor éxito de estos últimos. Así es que queda abierto el debate para elegir la mejor opción.
Por otro lado, hay un problema que se avecina a los que ahora mismo están estudiando Educación Secundaria Obligatoria, y es que para acceder a la Universidad tendrán que realizar una prueba oral en Inglés de 20 minutos de duración, para acreditar suficiente nivel. Actualmente, la mayoría de los alumnos no pasarían una prueba de esta índole. Y por ello, la Consellería propone para el próximo curso asignaturas optativas de Taller de Inglés, para reforzar las competencias en este idioma. La pretensión es que, en un futuro próximo, la Secundaria sea trilingüe y el Bachillerato cuatrilingüe.
Para comenzar todo este proceso, la Consellería ve necesario realizar unas pruebas diagnósticas para valorar en qué situación estamos y comprobar las necesidades.
Todo esto, que forma parte de un plan de actuación, se ha puesto en marcha este mismo curso 2008/09 con la impartición del Inglés en la etapa Infantil, desde los cuatro años. Pero todos sabemos que ya ha empezado a fallar, debido a que no todos los Colegios tienen profesorado de Infantil capacitado en Inglés para iniciar su enseñanza en esa etapa. Además, se requiere una formación del profesorado actual, formación que no es suficiente con los planes actuales, ni dejando esa formación a la voluntad del profesorado.
Muchos más fueron los detalles que surgieron durante el debate en estas Jornadas, detalles que dejaron entrever la necesidad de promover jornadas temáticas como ésta, que fomenten la participación de todos los sectores implicados en Educación, sobre todo el sector de padres y madres que no tuvo mucha oportunidad de expresar sus sensaciones y pareceres durante el debate.
A ver si en la próxima ocasión se planifica más tiempo al debate y menos a la rueda de intervenciones de la mesa redonda.
En las últimas intervenciones, Vicent Brotóns recomendó la lectura del libro "Mal de escuela" y el visionado de la película "La clase". El libro se puede adquirir en librerías y la película, cada uno puede ser imaginativo para encontrarla. De momento os dejo aquí el trailer:
Estamos a tiempo de reflexionar sobre el hecho de que nuestros alumnos se han pasado siete u ocho años estudiando Inglés y no son capaces de sostener una conversación básica y fluida, sobre temas mundanos, en ese idioma.
¿Qué es lo que ha pasado? ¿Es que son pocas horas lectivas las dedicadas durante todos esos años? ¿No será que se sigue un procedimiento inadecuado? ¿A quién beneficia esa forma de enseñar, basada en libros y en fichas gramaticales?
Cuando nuestros hijos aprenden el castellano o el valenciano, ¿cómo lo hacen? ¿Comienzan a estudiar vocabulario, verbos, reglas gramaticales, nombres de colores, pronunciación de vocales y consonantes...? Nada de eso. Simplemente se dedican a hablar, mal al principio, como es natural, pero en poco tiempo hablan y siguen conversaciones aun sin saber nada de reglas y de tiempos verbales. Eso viene después.
Ahora hay mucho revuelo en torno al "trilingüismo", y me temo que no se está planteando el problema de forma coherente y racional. Desde luego hacen falta más maestros en infantil con capacitación para enseñar Inglés. Pero lo que más falta hace es una revisión sobre la metodología a seguir para conseguir que los niños lo hablen con soltura al cabo de cinco o seis años.
Está claro que no se aprende lo que no se practica, y para practicar un idioma hay que hablarlo desde el principio.
Nosotros, los padres y madres, tal vez no seamos profesionales de la enseñanza, pero es nuestra responsabilidad procurar a nuestros hijos la mejor enseñanza posible. Somos los usuarios de un servicio que es deficiente en sus resultados. Rara es la familia que no necesite dedicar recursos a reforzar la enseñanza del inglés a sus hijos. Eso no es una buena señal. Eso no debería ser necesario. Y es nuestra responsabilidad exigir a los responsables de diseñar y dirigir nuestro Sistema Educativo mejores resultados, un servicio de mejor calidad.
Exijamos, pues, cosas coherentes, y que no nos deslumbren con milongas de recursos e inversiones y estancias pagadas en el extranjero como la panacea para prepararse mejor como profesores de inglés, que no cuela.
He titulado esta entrada así "frenazo a la idiotez", cuando en realidad tendría que haber dicho "frenazo a la imbecilidad", puesto que idiotez sugiere un trastorno mental como enfermedad, y el concepto de imbecilidad se ajusta más a lo que yo quiero expresar: alelamiento, escasez de razón, perturbación del sentido...
De esta dolencia no se cura uno de la noche a la mañana, y me temo que en nuestra Consellería de Educación y en la Presidencia de la Comunidad adolecen muchos, que no todos, de ella.
De momento, gracias a la presión de la sociedad, de todos los ámbitos de la sociedad, incluso de algunos afines al gobierno de la Comunidad, se ha podido frenar la sinrazón de impartir una materia, una asignatura, en un idioma que muchos conocen, pero pocos dominan. Y es que una cosa es saber los colores, algunos verbos, algunas definiciones de frases hechas, conceptos gramaticales y demás tecnicismos de un idioma, y otra muy diferente dominarlo al extremo de manejar conceptos ideológicos que resultan complicados hasta para los expertos.
Pero es que esto era sólo una pequeña parte del problema que llevan generando estos señores desde que asumieron el poder en nuestra Comunidad. Mucho se ha hablado sobre ello y no voy a extenderme sobre ello. Pero sí que quiero indicar que no van a dejar sus imbecilidades así porque sí. Sólo mediante una participación eficiente y efectiva de toda la sociedad se hará realidad lo que queremos.
Y lo que queremos no es sólo que los profesores tengan mejor y mayor preparación. Queremos que el Sistema educativo y las infraestructuras físicas y de personal cualificado mejoren sustancialmente. Y en eso tenemos mucho que decir los padres y madres.
Veremos si, en esas negociaciones que va a haber antes del 15 de febrero es escuchada nuestra voz, si nos dejan hablar y dejan que se nos escuche, los compañeros sindicales. Veremos.
Cuando un Gobierno oye pero no escucha, ¿qué es? ¿Sordera o soberbia? A lo peor es idiotez. Ya no sabe uno qué pensar.
Toda la sociedad valenciana, y no me refiero a la de la ciudad de Valencia, que puede que estén contentos con los gobiernos que tienen, que tanto les favorecen, sino a la sociedad de la Comunidad Valenciana, que ve con estupor, rabia y sensación de abandono cómo los gobernantes no escuchan el clamor creciente que pedía y ahora exige que cambie el rumbo que está llevando en el tema educativo.
La desorganización, el caos, la creciente improvisación, el gasto supérfluo, ha llevado el descontento a toda la sociedad. Y la gran idea de dar la asignatura de EpC en inglés ha sido la gota que colmaba el vaso.
No hay mal que por bien no venga, porque ahora al menos hay una gran voz que grita lo mismo, "¡Cambia el rumbo o vete!"
Como esto no es la primera vez que ocurre, temo que luego, pase lo que pase, se vayan o cambien el rumbo, cada uno de los sectores que ahora unen su grito, sean incapaces de olvidar sus propias conveniencias y traten de arrimar el ascua a su propia sardina.
Pero de momento espero que, o el gobierno escuche y atienda, o bien que se vayan.
Es lo que me parece a mí. Estamos en malas manos. Los que nos gobiernan demuestran ser burros (o sea, que no tienen ni idea de lo que están haciendo) o abyectos (que sí que saben qué están haciendo y lo hacen a sabiendas del daño que causan a los demás.)
Esta es una bitácora cuya temática gira en torno a la Educación. Eso abarca, a mi modo de ver, la enseñanza de temas académicos y la instrucción en temas sociales y personales.
Desde el punto de vista de los políticos del Partido Popular, la Educación es sólo un negocio. Un negocio al que no pueden echar mano como no sea privatizándolo o, al menos favoreciendo con sus órdenes, resoluciones, decretos y presupuestos al sector en el que sí que pueden participar desde el punto de vista de las ganancias: los Colegios concertados, las Universidades privadas, la concertación del Bachillerato, etc. Y en esta intencionalidad cuentan con un aliado que aún tiene cierto peso en nuestra sociedad: la Iglesia, a través de la Conferencia Episcopal.
Durante estos dos últimos años hemos contemplado los esfuerzos que realizaba el President de la Generalitat por favorecer de forma descarada los intereses de la Universidad Católica de Valencia, fomentando la homologación de su facultad de medicina sin conseguirlo.
En lo tocante a la situación de la Escuela Pública, que tanto revuelo está teniendo a causa del pequeño detalle de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos impartida en inglés por profesores que no dominan el inglés y para unos alumnos que apenas construyen un puñado de frases aprendidas de memoria, con las debidas excepciones, este pequeño detalle no es sino la punta de iceberg de los verdederos problemas de los que adolece el Sistema Educativo valenciano.
Y yo, que soy padre de familia, con hijos en edad escolar, veo que los que representan a los sectores implicados en la Educación, olvidan en muchos casos a los verdaderamente afectados, los alumnos y alumnas, cuyos únicos y legítimos defensores son sus padres y madres. Y muchas veces nosotros, los padres y madres, dejándonos llevar por los cantos de sirenas de los sindicatos de profesionales de la enseñanza, nos olvidamos de que representamos los intereses de nuestros hijos e hijas, para ir a defender los intereses de unos profesionales que, por temor a las represalias de sus jefes, no son capaces de manifestar sus reivindicaciones (muchas veces insolidarias, todo hay que decirlo) si no tienen como colchón al colectivo de padres enardecido.
Entiendo que lo que mueve ahora a la masa a manifestarse tiene un fundamento: la sinrazón de una asignatura mal planteada, y las amenazas de sanciones a los insurrectos. Pero ese problema no es el peor de los problemas que está sufriendo la comunidad educativa sino que son otros que los sufren los verdaderos "clientes" del servicio educativo: los niños y jóvenes que se están formando ahora.
En toda esta revuelta, se corre el riesgo de estar apoyando reivindicaciones que luego nos pesarán como una losa a los padres y a los alumnos: jornadas reducidas, masificación de aulas, recortes en presupuestos para especialistas de integración, recortes en la democratización de la Educación, nombramiento autoritario de Directores y responsables, recortes en la participación de los padres y tutores en el proceso educativo y curricular de nuestros hijos y tutelados, etc.
Ha de ser la sociedad la que demande a los políticos un pacto en el que intervengan todos los implicados en el proceso educativo: la administración, los profesionales y los "clientes", que algo tendrán que decir en cuanto a la Calidad del servicio que reciben, digo yo.
Es un esfuerzo de todos, pero me temo que no hay suficiente sensatez ni madurez en esta nuestra sociedad ni en sus reflejos -los políticos- para que este pacto se pueda dar en los próximos años. Y eso será dramático para todos. De eso dependerá el futuro de nuestra civilización.
Aunque no pasa nada. Ha habido muchas civilizaciones. Ésta nuestra es una más. Vendrán otras.
El pasado viernes, 3 de octubre, asistí a una mesa-coloquio sobre la situación de la Educación en la Comunidad Valenciana que se celebró en el salón de actos del Club Información a las siete de la tarde.
El salón estaba lleno en un 75% de su aforo, lo que llamó negativamente la atención del representante de la asociación de inspectores de educación (ADIDE), Vicente Díaz. Este dato viene a confirmar que la sociedad y los implicados en Educación, no están todavía muy concienciados de la gravedad de la situación del Sistema educativo valenciano.
Como podéis leer en la noticia del diario Información, en la mesa estaban los representantes de todos los sectores implicados en Educación menos la Administración.
En sus intervenciones, unas más afortunadas que otras, los participantes pusieron en evidencia el grave estado de salud -casi comatoso- que luce nuestro sistema educativo: no hay una verdadera planificación de la enseñanza de inglés, al no haberse dotado, contrariamente a lo que dicta la ley, profesorado especialista para infantil en esa lengua. Así es que dificilmente se puede aspirar a una educación basada en el trilingüismo tan ponderado de forma engañosa y demagógica por la Consellería.
En todos los Colegios e Institutos de la Comunidad hacen falta apoyo a los alunmos con necesidades educativas especiales, es decir, alumnos que tienen alguna discapacidad y que necesitan apoyo especifico. Estos alumnos son los grandes olvidados por la administración, son despreciados por ella.
Todos los centros educativos de la Comunidad, y de forma especial los de la provincia de Alicante, tienen la mitad de su plantilla o más en condiciones de precariedad laboral. O sea que más del 50% de los maestros y profesores no tiene segura la continuidad en el centro el curso siguiente, con lo que los planes y proyectos educativos que desarrollan los centros se encuentran casi en todos los casos en fase inicial, partiendo cada año de cero, cada curso con renovación de, al menos, la mitad de la plantilla. Todos somos conscientes, menos la Consellería, de la importancia de la continuidad de los profesores en niños de Primaria. También en Secundaria, alumnos y profesores deben adaptarse cada curso a la novedad de empezar de cero, unos con un profesor/a desconocido/a, y los docentes deben adaptarse a un nuevo centro de trabajo cada año. Eso no aumenta la Calidad de la Educación.
La tasa de fracaso escolar, que se refiere a los alumnos y alumnas que abandonan el sistema educativo a la edad legal (16 años) sin haber terminado la ESO (Educación Secundaria Obligatoria), es cada año mayor. En la actualidad sobrepasa ya el 40%, y eso es mucho. Para rebajar esa tasa, las decisiones que están tomando en Consellería no son las más adecuadas para favorecer un ambiente que estimule a los jóvenes a permanecer y esforzarse en su formación.
Por no hablar de las deficiencias de infraestructuras en muchísimos centros.
Lo más grave de todo el cuadro de diagnóstico es que parece que los dirigentes políticos de la Generalitat han tomado a Educación como el arma arrojadiza para enfrentarse al gobierno del Estado y mostrarse en franca rebeldía. Debido a esto, caen en lo grotesco al dictar normas que, como la Educación para la Ciudadanía en inglés, convierten el sistema educativo en un avispero excitado, cuyas víctimas son siempre y en primer lugar los niños y niñas, los alumnos/as, nuestros hijos.
Hace falta un revulsivo. Y no hay tiempo para esperar a unas elecciones de dudoso resultado. Ahora la pelota está en el tejado de los docentes. Son ellos los que tienen que tomar medidas. Medidas que siempre perjudicarán a los usuarios de sus servicios. Esperemos que esos perjuicios sean los mínimos. Esperemos que no triunfen los extremismos y que el sentido común y la cordura, junto con la valentía, inpiren a los que deben tomar decisiones. Todos los esfuerzos tendrían que ir encaminados a conseguir un gran pacto de Estado en materia educativa que dejara a salvo de vaivenes políticos el Sistema Educativo español y de cada Comunidad.
Un primer paso sería retirar la orden de Epc en inglés. Y no sería una claudicación, sino una demostración de cordura y servicio público: toda la sociedad lo demanda.
Ya estoy un poco cansado de todo el barullo y el ruido que están montando con el tema de EpC. No sé en qué terminará todo esto, pero me temo que no será nada bueno y que hay unas víctimas seguras: los alumnos y alumnas, nuestros hijos.
Y no es que vayan a sufrir grandes traumas por si lo dan en inglés o no: Los jóvenes, más que los adultos, son capaces de adaptarse a todo, y al final lo que les interesa es aprobar. Y es ahí donde tal vez les duela, porque en toda esta discusión entre docentes y administración -en la que pretenden que metamos baza los padres a favor de unos y otros- los contendientes se están olvidando de los usuarios del servicio que dispensan. Un servicio que está bajando su calidad de forma alarmante.
En realidad, la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, (que así es como se titula), con ser una asignatura europea, es decir, que se imparte en toda Europa, y siendo una asignatura que pretende educar en civismo y en fundamentos democráticos, lo que la convierte en muy importante, tanto o más que las matemáticas o la lengua, se ha convertido -antes de nacer- en una asignatura de las llamadas "maria"; es decir: poco importante, sin trascendencia, de bulto. Menos, incluso que la religión.
Sin embargo, como en toda crisis, en este momento se evidencia la gran dolencia que aqueja a nuestro sistema de gobierno, a nuestros gobernantes y a la sociedad en general: la suficiente claridad de ideas como para distinguir que hay temas, entre ellos la Educación, que tenían que estar fuera de toda discusión política partidista. En que un gran pacto y consenso es básico para construir un Estado fuerte y capaz de afrontar los retos que se nos están echando encima. Y estoy hablando de retos que habrá que afrontar dentro de cuarenta o cincuenta años, como la superpoblación, la falta de recursos energéticos, la falta de alimentos y agua, etc.
Los que tengan que afrontar esos retos y decidir desde los puestos de poder y decisión habrán de ser personas cabales, de buen criterio, bien formados, educados en un sistema estable donde no haya cambios radicales cada dos o tres años, dependiendo del gobernante de turno. No es que la asignatura de marras sea la ideal para este propósito, o la única, o que no hay otra forma de impartirla, pero no me negaréis que en este mar tormentoso en que se ha convertido la Educación española es muy difícil llegar a buen puerto.
Hago un llamamiento a todos los agentes que participan en Educación para que no sean apasionados, para que no se encastillen en sus propias posturas, para que comprendan que es vergonzoso utilizar la educación como arma política o reivindicativa. Se supone que todos queremos lo mejor para todos y no para unos pocos del propio bando. ¿O no?
En todas las facetas de la actividad humana, disfrutar de verdadera libertad es la más difícil.
Y cuando alguien trata de ejercer el derecho de actuar con libertad y según sus principios éticos y morales, amparados por la Ley, no siempre lo tiene facil.
Leo con mucha pena y con mucha admiración, el artículo que aparece este domingo 28 de Septiembre en la edición digital del periódico Información, de Alicante.
En él se entrevista a Cristina Manrique, profesora de inglés dle Instituto Altaia, de Altea, que se niega a participar en la payasada de traducir la asignatura de Educación para la Ciudadanía -EpC-, en la que se ha empeñado el gobierno del PP en la Comunidad Valenciana.
Y lo hace a pesar del miedo que tiene a la amenaza de una sanción de empleo y sueldo que le ha lanzado su inspector de zona.
Esta profesora espera que sus compañeros de profesión la apoyen, no sólo de palabra sino secundándola en su plante a la Consellería.
Pero el miedo es un recurso libre y cada uno toma el que quiere. A todo el mundo le parece una barbaridad lo de EpC, pero nadie parece dispuesto a arriesgar nada para solucionarlo.
Leo en la prensa de Alicante que dos Institutos, el IES Altaia y el IES Bellaguarda, de Altea, han decidido tras reunirse sus respectivos claustros, y por unanimidad, Dar la asignatura de Educación para la Ciudadanía en Castellano o Valenciano, y no en Inglés, como ordena la Consellería.
Tras leer la noticia, me alegra comprobar que aún quedan valientes por esas tierras luchadoras y reivindicativas del Norte de Alicante.
Igual cunde el ejemplo, y entre todos ponemos fin a tanta gilipollez.
Yo pensaba -créanme- que ya no era posible hacer las cosas de peor manera. Pero no contaba con la astucia de los que nos "mandan" en la Comunidad Valenciana.
Sí que estaba seguro que la asignaturita (porque no ha quedado en otra cosa) de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, esa de la que tanto abominan la Iglesia Católica y sus correligionarios políticos -¡tanto la temen!-, iba a dar mucho que hablar en el primer año de su implantación en los Institutos valencianos. Pero pensaba que todo giraría en torno a las posibles y teóricas objeciones de conciencia de algunos padres y madres temerosos.
Pues no, resulta que, para que nadie crea que en esta tierra no somos imaginativos, a la Consellería no se le ocurre otra cosa que instruir una circular interna para los Institutos en la que se les informa de que en las clases de EpC, además del profesor de Filosofía e Historia encargado de su desarrollo, habrá un profesor de inglés que se encargará de la traducción simultánea de dicha clase.
Sí, sí. ¡No se rían! Que esto es muy serio. La noticia ha caído como una bomba en los Centros, ya que habían establecido sus horarios lectivos en base a la Orden que estipulaba las dos opciones para dar la asignatura, y que fué suspendida por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad.
En la Comunidad Valenciana somos pioneros por excelencia. Lo llevamos en la sangre. Lo hemos demostrado en multitud de actividades y sectores, tanto a nivel industrial como lúdico y cultural. Y somos innovadores.
Tanto es así que ahora, inflamada por un arranque de ese espíritu innovador y pionero, nuestra Consellería (in)competente en materia de Educación se propone incrementar las competencias en Inglés de los ciudadanos del futuro próximo de nuestra Comunidad dejando a los más pequeños, los niños de los últimos años de Infantil, sin profesores especialistas en inglés ya que prefiere hacer el esfuerzo económico en dotar de especialistas en ese idioma para impartir la asignatura "Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos" durante ¡una hora! a la semana en 2º de la ESO.
Esto de comenzar la casa por el tejado es una idea utópica que ha estado en la mente de los más grandes necios de la Historia y que hasta ahora aún no había podido llevarse a cabo. Bien, ahora sí que podemos hinchar el pecho ante los demás paises y comunidades del mundo. ¡Lo hemos logrado! Gracias a esta iniciativa, nuestros estudiantes alcanzarán un nivel de inglés nunca antes soñado.
Esa es una fórmula que parece que no pasa de moda. En estos momentos en los que parece que la situación económica se precipita en caída libre (no sólo lo parece, ¿verdad?), hay otros asuntos que también nos interesan porque son importantes cara al futuro de nuestra sociedad.
Bueno, el caso es que ayer anunciaba la Secretaria Autonómica de Educación de nuestra Comunidad Valenciana que no se va a dar oportunidad a establecer la Jornada Continuada en los Colegios Públicos al menos durante esta legislatura. Razones, todas las que las organizaciones de madres y padres de alumnos hemos esgrimido durante más de un año y medio ante las presiones de los sindicatos para establecer un horario laboral que sólo a ellos les convenía.
Esa es la de cal. La Consellería alguna vez da en el clavo.
La de arena es la noticia de que, a pesar de que miles de estudiantes de 2º de ESO han solicitado estudiar la asignatura de Educación para la Ciudadanía en castellano o valenciano, la Secretaria Autonómica ha anunciado que los considerará insumisos si persisten en no acatar la Orden de Consellería para estudiarla en inglés.
El caso es que no es que sea una idea descabellada en sí misma estudiar alguna materia en inglés. Lo que ocurre es que el nivel de inglés que ostentan los alumnos y los profesores capacitados para dar la asignatura deja mucho que desear. No es serio realizar una actividad tan importante como una asignatura en lengua distinta a las nativas sin una planificación y preparación adecuada.
Podemos alegrarnos si no se cambia el horario escolar, aunque digan los sindicatos que eso no es más que una cortina humo para distrer la atención sobre el conflicto de EpC.