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domingo, 27 de noviembre de 2011

Y tú ¿quién eres?

Estoy leyendo un libro de Eduardo Punset. Hoy en día todo el mundo conoce a Eduardo Punset, gran divulgador científico que dedica gran parte de su vida a la indagación y divulgación de los últimos avances cintíficos y tecnológicos, intentando relacionarlos entre sí para lograr una integración de todos ellos con la finalidad de que sirvan para responder a las verdaderas necesidades de todo ser humano, de las cuales una las engloba a todas: la felicidad.

El libro se titula Cara a cara con la vida, la mente y el Universo, conversaciones con los grandes científicos de nuestro tiempo. Fué escrito en 2004, y la edición que estoy leyendo es de 2005, del Círculo de Lectores.

Me parece magnífica la labor de Eduardo como divulgador de estos conocimientos, además de sus otras facetas en el mundo de la política y la economía, especialidad en la que es máster por la Universidad de Londres. Se licenció también en Derecho por la Universidad de Madrid. Podéis leer su biografía en su blog.

A través de la lectura de sus libros y las veces que veo su programa de televisión Redes, me da la impresión de que busca en las conversaciones con los científicos un atisbo de cambio de postura que contemple al ser humano como algo más que células, átomos, reacciones químicas y complejos mecanismos que originan energías, pero me doy cuenta de que todavía hay reticencias a considerar al ser humano como algo mucho más trascendente, más sencillo y fácil de comprender: como una energía que utiliza la materia para expresarse y desarrollarse en un mundo material como éste.

Buscan los científicos el origen de las habilidades humanas en las etapas del desarrollo del cerebro, en si las necesidades del hombre o de las demás especies fueron las que originaron los cambios y avances, mostrando su perplejidad por las peculiaridades que se evidencian en el caso de la especie humana. Para conciliar sus inteligencias buscan causas hipotéticas que puedan encajar en los efectos que se observan, y sin embargo parece que descarten, de entrada, la explicación más sencilla.

¿Que pasará cuando se demuestre que el ser humano, y tal vez los demás seres vivos del planeta, son ante todo energía? ¿Y que, como todos sabemos ya, la energía no se destruye? ¿Somos realmente de este mundo, o fuimos trasplantados en él por algún motivo hace sesenta millones de años?

Se investigan los sueños, la psicología humana, el mundo de las emociones, se llega a la conclusión de que la conciencia transforma la materia... falta muy poco para que se dé el paso de aceptar que todo es energía, incluso nosotros, y que somos entidades energéticas en desarrollo, con potencialidades latentes sólo aceptadas en las fábulas y mitologías, pero que algunos seres humanos han experimentado a lo largo de nuestra historia. Algunas de estas potencialidades ya se estudian en laboratorios y sus conclusiones no son divulgadas en los medios masivos. Tal vez no convenga todavía, en opinión de los que tienen el poder de decidir en estas cosas.

En todo caso, esta es mi opinión, basada en lo que mi sentimiento y mi intuición ven como más razonable tras haber escuchado lo que sobre el tema dicen y han dicho los que han destacado a lo largo de la Historia de la Humanidad.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Cuando leer es un placer

Con cierta frecuencia he hecho referencia en esta bitácora de la importancia que tiene la lectura en el desarrollo de nuestra personalidad.

Sin embargo, el acercamiento a ese mundo puede ser un fracaso si no se hace con naturalidad. Eso y que no todo el mundo piensa y siente lo mismo con respecto a los libros.

Para leer ya no hace falta comprar libros, o por lo menos no en el sentido tradicional del libro físico de papel adquirido en una librería. Hoy se lee mucho en Internet. Este mismo blog ha sido creado con la esperanza de que cierto número de personas lean de vez en cuando lo que aquí se escribe.

Para ser un buen lector es preciso formarse bien en la actividad lectora. Eso se consigue mediante una adecuada educación. Lo normal es que esa educación se reciba en la escuela, que el profesor o profesora de Literatura sienta la suficiente pasión por su trabajo y por la materia que imparte, como para transmitir los fundamentos de la literatura de calidad y las formas de distinguirla.

Cuando me inicié en la lectura, era yo muy niño. Recuerdo que estaba en el parvulario, lo que hoy se llama Educación Infantil, cuando la monja que atendía mi grupo me hacía leer ante mis distraidos y juguetones compañeros algunos cuentos de los que no guardo memoria. Recuerdo mi extrañeza de que ella se maravillara por algo que a mí me parecía de lo más natural. El caso es que me gustaba leer y, además, quería entender lo que leía. Si algún libro no lo entendía, lo dejaba hasta que encontraba otro que me gustara. Más tarde, descubrí los diccionarios y buscaba en ellos las palabras que no entendía.

Cierto es que entonces no había muchas más distracciones en los días lluviosos y fríos del invierno y eso facilitaba las cosas. Pero llegó a ser una necesidad vital tener algo nuevo que leer, sobre todo relatos de aventuras, viajes, biografías, etc.

Es importante no perder de vista que en literatura, como en música, no toda es buena. Leer literatura de calidad es lo que da las herramientas necesarias para discernir el grano de la paja. Y es ahi donde juega un papel fundamental la familia y la Escuela.

Cada día es más frecuente encontrar grandes faltas de ortografía en los medios de comunicación físicos, y no digamos en los digitales. Cada día es más frecuente encontrar usos inadecuados del verbo "haber", usado en vez de la acepción "a ver". Eso denota una falta de comprensión del lenguaje, de las palabras y de su apropiado uso.

Leer es un placer cuando se hace con gusto. Y se hace con gusto lo que da placer.

sábado, 31 de julio de 2010

Hambre y Globalización

No me han gustado nunca las campañas orquestadas por las distintas ONGs y Organizaciones "oficiales" encaminadas a concienciar a la Humanidad sobre los problemas que aquejan a 2/3 de la misma: el hambre, la pobreza, la incultura, el analfabetismo, etc.

No me han gustado por muchos motivos: el primero es que son desagradables. No me gusta ver a gente escarbando en la basura, viviendo en barracones inmundos y sucios, pasando frío, llenos de moscas y otros insectos que no se ven, llenos de niños desharrapados, niños con ojos grandes, llenos de horror, faltos de vida... Me es muy desagradable.

Hace muchos años que existen esas campañas, y el problema, lejos de aliviarse, empeora cada día. Y hace mucho tiempo que tengo la impresión de que el hambre de media humanidad es el negocio de muchas personas, y no precisamente de las que están al pie del cañón tratando de arrancar la raíz de esos problemas.

Nunca se terminará este problema, no mientras sea una fuente de ingresos para tanta gente con poder de decisión en el llamado "primer mundo". La gente que lo padece en primera persona no sabe cómo salir de esa situación, y si lo consiguen, lo más probable es que traten de olvidar lo más pronto posible y no vuelvan la vista atrás.

A las personas del "tercer mundo" se les privó de su medio natural de vida y no se les dió la oportunidad de aprender otros alternativos, y si lo aprendieron, se condicionó ese medio a las exigencias del "primer mundo". Una forma menos evidente de esclavitud, pero igualmente efectiva.

Hace tiempo que llegó a mí este cortometraje. Posiblemente, esté exagerado. Lo más probable es que no. Es muy elocuente.


lunes, 24 de mayo de 2010

Seguimos sin rumbo, ¿a quién le importa?

Leo un artículo del diario INFORMACIÓN de Alicante, en su suplemento dominical del 23 de Mayo, titulado "Suspensos en esfuerzo", y me reafirmo en mi convicción de que está lejos el día en que la Educación en España y más concretamente en la Comunidad Valenciana se encamine con paso firme hacia la consecución de sus objetivos con unos mínimos de Calidad equivalentes a los de los países más avanzados.

El artículo puede que sea poco profundo, que recoja de forma imprecisa la opinión de los diversos colectivos, o que roce apenas los problemas que afectan a nuestro Sistema, pero lo más significativo son los comentarios que sobre el tema se vierten en la edición digital del diario. Seguimos tirándonos los trastos unos a otros, sin aceptar de forma abierta y honesta las responsabilidades de cada uno. El profesorado responsabiliza del fracaso a los padres incultos e irresponsables, a la escasa financiación, y a los caprichos de los políticos de turno. Los padres achacan los males del Sistema educativo a un profesorado desmotivado y falto de vocación, además de a una legislación que constriñe al alumnado. Los alumnos son los que demuestran más sentido común al aceptar su parte de responsabilidad, aunque al propio tiempo señalan que sufren la incomprensión de un profesorado que se limita, en muchos casos a dar la clase sin desarrollar debidamente los temas y conceptos.

Y los políticos se dedican a echar balones fuera, culpando de todo al contrario, y dificultando en lo posible una solución que dé votos a los otros.

Mientras tanto, los alumnos que tienen la mala suerte de tener una familia desestructurada y conflictiva, son los grandes perdedores sin comerlo ni beberlo. Son ellos los que pagan en primera persona los platos rotos de una sociedad que tan individualista que ha dejado de tener entidad social, tan sólo es una suma de individuos que sólo ven su propio ombligo.

El barco va a la deriva y los que más gritan son los que menos capacidad tienen de resolver nada.

Mi homenaje y gratitud a todos esos profesores y maestros que cada día luchan para tratar de compensar las dificultades que se encuentran en sus aulas con el respeto, el esfuerzo y la escucha a sus alumnos. Maestros que cada día aprenden con sus alumnos, evolucionan con ellos y viven con ellos.

sábado, 17 de abril de 2010

¿El huevo o la gallina?


Mi buen amigo Basseta, en su última entrada hace una reflexión sobre el preocupante camino que lleva la imagen de los políticos en España. Cada día surgen en los medios informativos nuevos casos de corrupción o de presunta corrupción, de detención de personalidades políticas, de investigaciones policiales sobre apropiación de dinero público, tráfico de influencias, y otros variados delitos relacionados con malas prácticas políticas.

¿Cuál es la raiz de todo esto? Da en el clavo Basseta cuando dice que la clase política es un reflejo de la sociedad de la que surge y a la que sirve. Si de un corral donde hay gallinas blancas y gallinas coloradas, se realiza un muestreo al azar, los indivíduos de la muestra reflejan la realidad de la totalidad del corral. Con los políticos no iba a ser menos.

En una sociedad en la que, cada vez más se van diluyendo los principios y valores de honradez y honestidad sin condiciones, donde mentir es considerado como algo normal y útil para mejorar la situación social del indivíduo, cuando el "tanto tienes, tanto vales" se ha asentado en el trono del ránking de valores humanos y sociales, no podemos esperar que los lugares de poder sean ocupados por otros que no sean una muestra real de nuestra sociedad.

Pregunta mi amigo en su artículo de qué manera se puede cortar esa pescadilla que se muerde la cola, ese ciclo en el que las personas llegamos a poner los valores en el ránking. Yo creo que no hay otro modo mejor que a través de la Educación. Es por medio de la educación que las sociedades avanzan. Sea hacia donde sea que avancen. Hacia adelante, si es una buena educación. Hacia atrás si la educación es mala.

Y, ¿quienes son los responsables de la Educación? Toda la sociedad, toda la tribu. No hace falta que redunde aquí lo que se ha dicho hasta la saciedad. Todos y cada uno de los indivíduos de la sociedad es responsable, en la medida de su grado de responsabilidad en la misma, de la educación del resto de los individuos que la conforman.

En el seno de la familia, son los padres y el resto de familiares los responsables de la educación de los jóvenes. Es su ejemplo el que determina el camino que seguirán sus descendientes.

En el ámbito escolar, es el profesorado el que asume la mayor parte de esa responsabilidad. Y en el resto de lo ámbitos -el audivisual, el social, el laboral, el deportivo, el político, el religioso, etc.- son las personas que ejercen las respectivas funciones, las responsables de esa parcela educativa.

Es cierto, pues, que hace falta un trabajo de introspección, de búsqueda en nuestro fuero interno, si nos queda un resto de esos valores que exigimos en los demás para ofrecerlo nosotros mismos a la sociedad, a nuestro entorno personal.

Todo lo que no sea esto, es hipocresía.

jueves, 25 de marzo de 2010

Con imágenes

Esta semana he recibido, por deferentes medios, informaciones e imágenes que me han hecho reflexionar.

Son muy distintos los temas, aunque todos tienen relación con la mala educación, con la falta de ella, o con la distorsión que nos ofrecen las modas sobre lo que es o no importante.

Por un lado, me ha gustado mucho un anuncio sobre la importancia de usar el cinturón de seguridad en los vehículos. Tal vez pensamos que ya todo el mundo los usa, que su uso es ya automático cuando subimos a cualquier vehículo, pero creo que las estadísticas todavía reflejan datos que indican que quedan muchas personas que consideran innecesario su uso, sobre todo en recorridos urbanos o de corta distancia.



Por otro lado, la proliferación de redes sociales y el uso indiscriminado por parte de los más jóvenes, hace que estas redes sean un medio idóneo para fomentar ideologías, modas y tendencias de consumo dirigidas por los grandes centros de poder mundial. Esa intimidad de la que tan celosos nos mostramos cuando se trata de, por ejemplo, permitir o dar nuestro permiso para colocar imágenes nuestras o de nuestros hijos en la web del Centro educativo, está expuesta a que sea vista y utilizada por todo el mundo a través de las redes sociales.



Por último, he leído en el diario INFORMACIÓN de Alicante, que ha habido dos casos de agresión en Institutos de Alicante. Una a un profesor, y otra a un agente de policía local. La violencia escolar es un reflejo de la violencia social. Nuestra sociedad es cada vez más violenta, o al menos eso es lo que parece. Podríamos decir que es más vehemente o que somos más sensibles a ella. El caso es que parece que se quiere, a través de las informaciones que sobre ella se dan, justificar medidas que, lejos de solucionar el problema, lo que harán será agravarlo. Elevar el rango del profesorado a "Autoridad pública" no creo que sea la solución, dado que el violento no deja de serlo por tener delante a una autoridad.



En el fondo, lo que habría que hacer es, ante todo, dejar de ser violentos los adultos, los padres, los profesores, la sociedad en general. Poner el énfasis en que los conflictos se solucionan mediante el diálogo y la escucha activa. Y es en las edades tempranas cuando es más efectivo y eficaz enseñar las técnicas de negociación y mediación en los conflictos.

martes, 16 de marzo de 2010

Universidad de Padres

Está claro que los padres comenzamos a serlo con muy diferentes grados de preparación para nuestra tarea de educadores. Tenemos la experiencia de cómo fuimos educados y las teorías que, de un modo u otro hemos podido ir conociendo en función de nuestro interés personal.

De todas formas, hasta que no tenemos en nuestros brazos a esa personita indefensa y frágil, no tomamos conciencia de verdad del vértigo que da la gran responsabilidad que vamos a asumir. Ninguna teoría es totalmente válida, y todas son ciertas sobre el papel. Cada niño o niña es diferente y, aunque en lo general responden a los mismos patrones de conducta y con las mismas respuestas emocionales, la realidad es que los entornos, las circunstancias personales suyas y nuestras son tan diferentes que traducen esas teorías en meras hipótesis.

Es verdad que los padres necesitamos, en muchas ocasiones, ayuda para afrontar los retos que nos propone la sociedad de consumo como adversario en la educación de nuestros hijos. hay tantas teorías sobre la educación, sobre la pedagogía, sobre la educaión emocional, sobre los castigos, las normas, la sobreprotección, etc., que muchas veces tememos no estar dando a nuestros hijos todo lo que necesitan para ser personas equilibradas, libres y bien formadas a todos los niveles.

En este sentido, son destacables las iniciativas que pretenden dar soporte a las necesidades que tenemos las familias, promoviendo actividades tendentes a la implicación de toda la sociedad en la educación de los niños y niñas, así como a los jóvenes en general. Como bien dijo José Antonio Marina, "para educar, hace falta toda la tribu". Con esta filosofía nació el pasado año la "Universidad para Padres" de Bocairent. Un proyecto original del propio J. Antonio Marina con muchas actividades y que puede llegar a ser interesante, si logra permanecer en el tiempo y consigue vertebrarse con los distintos Centros Educativos para conseguir que en esa Educación participe de verdad toda la tribu.

Esa vertebración se conseguirá cuando los padres sean de verdad bien recibidos en el seno de los Colegios e Institutos como responsables en la educación de sus hijos y no sólo como colaboradores económicos en las iniciativas del Centro.

Es una idea muy interesante, que podría trasladarse a las diferentes comarcas educativas.

jueves, 11 de marzo de 2010

¿Negocio o servicio?

¿Es la Educación un negocio o un servicio público?

Tal vez ésa sea una de las claves para comprender la situación en que se encuentra la Educación en España. A pesar de las numerosas voces que dicen y repiten que el nivel educativo en España es pésimo, la realidad, los resultados, indican que estamos en el nivel intermedio de los países de nuestro entorno, tanto en cuestión académica como cultural y moral.

No obstante, como lo que todo el mundo queremos es llegar a la excelencia, a lo mejor de lo mejor (muchas veces por puro sentido competitivo), nos damos cuenta de que hay muchas cosas que mejorar en nuestro Sistema educativo.

Y aquí viene el por qué de mi pregunta. Estamos en una sociedad de consumo. Lo que mueve el progreso, el avance tecnológico y social, es el consumo y el negocio que éste conlleva. También estamos en una sociedad que demanda un alto nivel de los servicios que recibe a cambio de sus impuestos. Queremos una Sanidad de la mejor calidad, y de hecho la tenemos. Queremos un servicio de Seguridad pública y de mucha calidad, y cada día comprobamos que tenemos muy buenos cuerpos de fuerzas armadas y policía nacional (la local va mejorando poco a poco) y cuerpos de bomberos y emergencias muy cualificados, aunque faltos de mejor inversión.

Con la educación, ¿qué pasa? ¿Cómo consideramos a la Educación? ¿Es un Servicio público? ¿Es un negocio? Si fuese un negocio, los consumidores exigiríamos la mayor calidad por el precio que estuviésemos pagando y, evidentemente, la mejor educación la recibirían los que pudiesen pagarla. Si la considerásemos un Servicio público, exigiríamos a nuestos politicos que estableciesen formas de evaluar desde el usuario el servicio prestado por cada Centro y por todo el Sistema en general, tal y como hacemos con la Sanidad o con la Seguridad públicas.

Pero creo que ocurre que no somos conscientes de que la Educación, como Servicio público, nos afecta a todos durante toda nuestra vida, y no sólo mientras somos alumnos o somos padres con hijos en edad escolar. Evidentemente, los docentes son los profesionales que están al servicio de los ciudadanos, tal como los médicos, policías, magistrados y demás funcionarios del Estado. Pensamos que, cuando nuestros hijos han terminado su etapa escolar obligatoria, lo que pase con el Sistema educativo ya no nos afecta. Y por eso no tenemos en nuestra percepción de necesidades básicas que la Educación es una de ellas. Por eso, cuando se publican encuestas sobre lo que más preocupa a la población en determinados momentos, la Educación no está entre lo que más preocupa. Por eso no echamos de menos que, en sus campañas electorales, los diferentes partidos no pongan a la Educación en los primeros lugares de la lista.

Tal vez deberíamos reflexionar sobre qué es para nosotros la Educación, para qué sirve, qué valor le damos, y qué esperamos de ella, para luego decidir si es un negocio, un Servicio público, ambas cosas o todo lo contrario.

Todo el mundo parece tener la solución y, sin embargo pocos parecen tener idea de lo que hablamos.

martes, 26 de enero de 2010

Nucleares

Parece un tema fuera del ámbito educativo, ¿verdad?. En mi opinión, todos los temas pueden ser adecuados para fomentar el debate, la reflexión, el conocimiento de uno mismo (que eso es, al fin y al cabo, la educación).

Estos días se suscita el debate en torno a la ubicación de los vertederos de resíduos nucleares.

A nadie le gusta tener la basura, la doméstica, cerca de su casa. Es molesta, olorosa y, sobre todo, peligrosa si no se mantienen ciertas condiciones de control y seguridad.

Y la basura nuclear es todavía más peligrosa que la doméstica. Sin embargo existe, y hay que guardarla en algún sitio. Al principio de esta tecnología, sus resíduos se vertían al mar en bidones más o menos estancos. En aquella época, nadie pensaba en la futura Humanidad. Ahora, sin embargo, aunque es más segura que entonces, sigue siendo una fuente de energía similar a King-Kong, parece que está sujeta pero puede soltarse en cualquier momento, por cualquier error o accidente.

Ahora escuchamos a los políticos decir muchas sandeces. No todos, claro. He escuchado hoy a Santiago Carrillo en una entrevista en Telecinco, diciendo que la ubicación de esos vertederos que nadie quiere, debería decidirse de forma científica, tras estudiar geológicamente el terreno y tras cotejar las necesidades reales para este tipo de instalación. Evidentemente, es menester dar el máximo de información a la ciudadanía para evitar el miedo y el rechazo irracional.

Lo que resulta paradójico es que personas que están a favor de la tecnología nuclear, ahora se manifiesten contrarios a tener cerca instalaciones para almacenar sus resíduos. Y que para ello aporten razones del tipo de sus comarcas ya se sacrifican manteniendo las centrales (con lo que admiten su alta peligrosidad), y ahora toca a otras comarcas que utilizan la energía generada por las nucleares, asumir el almacenamiento de sus resíduos. Partidos políticos que llevaban en sus proyectos el fomento de la energía nuclear, ahora no toleran que se ubiquen los vertederos en sus territorios.

Y lo más curioso es que consiguen que el debate se fundamente sobre estos postulados. Yo creo que lo único que les preocupa es el rendimiento electoral que les puedar proporcionar todo esto.

Las centrales nucleares deberían desaparecer, y con ellas, sus resíduos. Son caras, peligrosas y nada longevas.

domingo, 27 de diciembre de 2009

El Pacto educativo y la cultura del esfuerzo

Se acerca el momento en que se ha de plasmar la posibilidad o no de un Pacto de Estado sobre la Educación en España.

El Ministro, Ángel Gabilondo, ha apostado por él desde el principio de su compromiso con el Ministerio de Educación. Al no querer incluir en el borrador de este pacto los aspectos ideológicos más espinosos, demuestra su inteligencia y su conocimiento del tema y de las carencias del Sistema.

Desde la oposición y desde los sindicatos se valora mucho la inclusión en los puntos de discusión del acuerdo de la llamada "cultura del esfuerzo", una cultura en la que se potencia el compromiso y el esfuerzo del alumnado en el logro de los objetivos de su currículo. También se valora la inclusión de una mayor valoración de la "figura del profesor/a, su formación permanente, dotarle de recursos y promover la carrera docente".

A mí también me parece muy bien todo esto, así como el resto de los nueve puntos del Pacto. Pero yo incluiría también que se aplique el mismo criterio del esfuerzo al profesor/a, y que si no llega a un nivel adecuado, que se le suspenda y que vuelva a reciclarse, dejando su puesto a gente que sí cumpla con ese compromiso y ese esfuerzo. Siempre se hace recaer toda la responsabilidad del fracaso educativo sobre el alumnado, cuando todos sabemos que, en realidad, no hay malos alumnos sino malos profesores. Y eso se constata todos los días en los Institutos de toda España. En ellos vemos a profesores y profesoras que se esfuerzan en ayudar a sus alumnos a interesarse por su propia eduación, que cuentan con las familias facilitándoles el acceso y la participación, y que tratan a sus alumnos como a personas.

Y también vemos a profesores/as que no cumplen con su compromiso de esfuerzo, que desprecian a sus alumnos, que se limitan a dar su clase sin importarles si son comprendidas sus explicaciones, que no admiten la participación de las familias, que sólo creen en la cultura del "respeto a través del miedo", que son autoritarios, que resultan antipáticos y desagradables en el trato, que desprecian a los alumnos con baja autoestima, que no se comprometen con sus propios compañeros/as...

Todos lo sabemos, pero nadie quiere afrontar el tema con la suficiente valentía. Se nos dice que también hay padres que merecen palos. Y es cierto, pero de eso sí se habla. Y muy abiertamente. Sólo que, para ser padre o madre no se estudia y no se cobra por ello un sueldo del Estado.

Hasta que no entendamos que todos, padres, profesores, medios de comunicación y sociedad en general, todos somos educadores, que para educar hace falta la tribu, hasta que no entendamos bien esto, los pactos y los acuerdos serán incompletos e ineficaces. No es el dinero ni las instalaciones las que fomentan y favorecen una Educación de calidad. Son las personas, los educadores, los que marcamos la diferencia.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Crisis también en Educación

La palabra crisis implica un proceso de cambio. En este sentido el mundo, la sociedad y todos sus ámbitos están (estamos) en contínua crisis. Y es que, con la aceleración que conlleva el alto nivel de comunicación global, los actos y decisiones a cualquier nivel conllevan reacciones casi inmediatas y provocan cambios en las necesidades de los ciudadanos, de la Humanidad.

Y es la Educación el ámbito que ha registrado el cambio más lento en sus estructuras y en sus planteamientos, mientras que las necesidades de sus usuarios han ido variando de la forma más acelerada imaginable aun por los mismos que utilizan sus servicios.

Sólo los paises, las culturas que han sustentado su razón de ser en la Educación, están en disposición de afrontar los demás cambios, el resto de las crisis que afectan a todo el mundo, de una forma más efectiva, con mayor nivel de garantías de éxito.

En España, que se muestra como un país para nada uniforme, donde cada Autonomía decide cómo y cuándo adecuar y asignar sus recursos a sus propios intereses (casi siempre partidistas), las necesidades educativas son afrontadas de desigual manera.

Desde el Gobierno central se intenta vertebrar medidas que impulsen la inversión y la satisfacción de las necesidades en materia de educación, pero las distintas administraciones autónomas utilizan esos recursos como mejor les parece o, como ocurre con la Comunidad Valenciana, deja perder esos recursos para no dar méritos a su rival político. Tal es el caso de los 11 millones de Euros destinados a incrementar la oferta pública en el primer ciclo de Educación Infantil. También es cierto que el Partido Popular cree más en la iniciativa privada y prefiere subvencionar o concertar los centros privados, con el consiguiente incremento de gasto, tanto público como privado.

Ayer hubo manifestaciones en las tres capitales de la Comunidad Valenciana, pidiendo la dimisión del Conseller, o por lo menos un cambio de 180º en su política educativa. Los 13 puntos de la Plataforma son pocos, resumen sobre todo las necesidades del profesorado y habría que añadir las inquietudes y las necesidades de los padres y madres, los verdaderos usuarios del servicio educativo a través de sus hijos e hijas. No obstante, bueno es que se movilice la sociedad ante la inoperancia y la ineptitud de los dirigentes políticos.

El peligro de todo esto es que casi siempre, la rentabilidad de estas movilizaciones no es la misma para todos. Casi siempre, los que sacan tajada son los políticos de la oposición y los sindicatos. A los padres y madres se nos olvida pronto.

Por eso es bueno abrir foros de debate serios, donde sean tratadas las inquietudes y las necesidades de todos los sectores, tratando de no perder de vista que el objetivo principal de la educación no es crear puestos de trabajo docente ni administrativo, sino formar adecuadamente a los futuros ciudadadanos. Y en base a sus necesidades, se deben tomar las medidas oportunas, dejando de considerar al resto de los sectores que forman la comunidad educativa como rivales, sino como socios y compañeros.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Un baremo del nivel educativo

Cuando surgen episodios de conflicto social, como el asunto del Alakrana, se puede apreciar en qué nivel cultural y social se encuentra un país. Y se puede apreciar también cuáles son los intereses que mueven a los partidos políticos que pretenden gobernarlo. Y los miedos que impiden a los que tienen esa responsabilidad reaccionar con asertividad y entereza frente al episodio en cuestión y frente a las voces agoreras que les gritan de todas partes para que cometan un error y se caigan. No importa el precio. Que se caigan.

El dilema al que tiene que enfrentarse cualquier persona con responsabilidades ejecutivas de gobierno es demasiado grande como para que se les juzgue sin más. Y encima, sin aportar alternativas.

Es bueno, cuando se considera cualquier asunto, conocer las causas y circunstancias que intervinen en él. Cuando en una familia los hijos (o hijas) cometen un error, quebrantan una norma o no hacen caso a sus padres, lo correcto es que se les haga ver que su comportamiento acarrea consecuencias desagradables. Y que deben compensar las consecuencias de sus errores. Sin violencias, con mucho amor, con el máximo respeto y con el mayor rigor.

Esa actitud en la educación de los niños y niñas, es la misma que habría que tener con los adultos que incumplen las normas sociales, las leyes que nos ayudan a convivir.

Es evidente que el pesquero Alakrana hizo caso omiso de las recomendaciones y advertencias de que no salieran de la zona de seguridad frente a las costas somalíes. Eso les convierte en responsables de sus propias acciones. Y, aunque es preciso hacer todos los esfuerzos para salvarles la vida, ellos o quienes tuviesen la responsabilidad de enviarles a zonas de pesca no seguras, deben hacer frente a su responsabilidad en los hechos. Han puesto en peligro y en evidencia las relaciones, siempre difíciles, de nuestro país con un país sin gobierno y sin ley. Sin contar con el esfuerzo de presupuesto y de vidas de militares que se ven obligados a arriesgarla para sacarles de situaciones que sólo ellos (los pescadores) han provocado.

Ahora, con lo del Alakrana, vemos qué es en realidad lo que pretenden y ansían los que desean el poder. Lo que molesta a los que viven situaciones análogas al secuestro cada día, y se les recrimina que opten por pagar su propio rescate. La frivolidad de los que creemos y coreamos a los que critican sin más una actuación que ellos mismos no hubieran resuelto de mejor modo.

Cada día se hace más patente la necesidad de una auténtica revolución social basada en la educación verdaderamente libre y democrática de los ciudadanos. Y ese cambio no lo van a promover los políticos, ya que a ellos les conviene que los ciudadanos continúen con los ojos velados por lo que les pueda fascinar: la ilusión de un bienestar basado en el consumo. Esa revolución sólo puede nacer promovida por los filósofos o por acontecimientos sociales traumáticos. Hasta ahora, creo que ganan los últimos por goleada.

¿Cuándo conseguirá la inteligencia regular las emociones?

Los piratas y la pesca, desde el punto de vista keniata

jueves, 17 de septiembre de 2009

Respeto mutuo

Estaba yo expectante por saber qué polémica se generaría este curso en su comienzo. Y mira tú por dónde, el tema de la polémica es precisamente uno de los síntomas de la mala educación que se vive en nuestro país: la falta de respeto.

La polémica la genera el hecho de que se pretenda infundir en la sociedad, en los alumnos y sus padres, el respeto hacia los docentes a golpe de decretos. Y eso es, en sí mismo, un síntoma de la falta de visión de los gobernantes, aunque por otro lado sospecho que tienen la visión muy bien dirigida hacia sus intereses personales. Porque las Administraciones autónomas que han promulgado decretos en el sentido de igualar en rango a los docentes y a los policías y magistrados, están dirigidas por personas de marcada tendencia conservadora y decimonónica en sus postulados.

El respeto por la fuerza. Y para conseguirlo, nada mejor que un ambiente de falsa falta de respeto. Digo falsa porque esa falta de respeto se da, normalmente, en situaciones en las que previamente ha habido una falta de respeto previa en sentido docente-alumno, o docente padres.

Desde luego, hay padres que merecen que les quiten la patria potestad y la custodia de sus hijos. Pero también hay docentes que merecen que les expulsen de por vida del cuerpo de docentes, funcionarios o no. Todos conocemos casos en que esto es así. Y el hecho de dar prevalencia a la palabra del docente sobre la del alumno, es una falta de respeto hacia éste último y hacia la Justicia.

Dice Michael Davidson, responsable del informe Talis de la OCDE -que se publicó este año tras haber encuestado a 90.000 profesores de 23 países-, sobre la autoridad en las escuelas españolas, no habla de medidas disciplinarias. "Echando un vistazo a los datos de España, un mejor clima escolar se suele encontrar cuando los docentes tienen un contrato fijo y más experiencia, cuando colaboran entre ellos y cuando el tamaño de las clases es menor. Además, aquellos profesores que apuestan por la transmisión directa [menos participativa, en la que el profesor enseña y el alumno escucha de una forma más pasiva] suele percibir un peor clima escolar".

Según el informe Talis, las mayores diferencias de percepción del clima escolar, de las relaciones entre docentes y alumnos no se dan ni entre países (25%) ni entre centros de zonas distintas (10%), sino entre los profesores de un mismo colegio que dan clase cada día a los mismos alumnos (65%). También el tiempo que pierden haciendo callar a los alumnos -un tercio de la clase, de media, argumento sacado a relucir por Esperanza Aguirre al presentar su proyecto de ley- varía sobre todo dentro de un centro escolar; una vez más, distintos profesores frente a los mismos alumnos: un 85%. "Dado que la mayor cantidad de variaciones en la pérdida de tiempo lectivo se observa entre diferentes profesores dentro de los centros, parece más necesaria una política de prestar atención a las habilidades y la disposición de los profesores individualmente que mejorar el ambiente y la disciplina generales de los centros", concluye el informe.

En palabras de Mariano Fernández Enguita, no se puede pedir "autoridad para los profesores si no se les pide responsabilidad; mal puede exigir respeto un profesor que falta a menudo, llega tarde, no prepara sus clases, pierde el tiempo en el aula o ejerce arbitrariamente su poder académico o disciplinar. Y, haberlos, haylos". Y en cualquier caso, tampoco considera que "el desorden, los problemas de convivencia en los centros provengan de que los profesores no tienen autoridad, sino más bien de que no ejercen la que tienen. Antes de llegar a una infracción grave, sea falta de respeto, conducta disruptiva, violencia... ha habido sistemáticamente una larga colección de infracciones leves que no fueron afrontadas. Hay grupos que quieren blindar al profesor, pero no se preocupan de proteger al alumno. En mi opinión no estamos ante una revuelta juvenil, sino ante una crisis o dejación de la tutela adulta en los centros. Muchos de los conflictos laborales de los últimos años han sido porque no se quiere vigilar los recreos, los pasillos, las actividades extraescolares, los comedores..."

En resumidas cuentas, el respeto y la autoridad se ganan con el respeto que se ofrece a los demás. El respeto impuesto no genera un ambiente adecuado para una educación verderamente democrática e integradora, donde se aprenda a respetar por ética y moral ciudadana y no por imperativo legal. Eso no genera ciudadanos responsables, sino ciudadnos dependientes. Quizás sea ese el objetivo de los que proponen semejantes formas de organización educativa.

Pero también puede ser que todo sea una señal más de los tiempos que nos ha tocado vivir: un verdadero caos medioambiental. ¿No es la escuela un verdadero ecosistema?

sábado, 25 de julio de 2009

¿Esfuerzos justificados o inútiles?

Una de las características del ser humano es su gran imaginación. En realidad, la imaginación es una energía creadora de gran potencia, pero de efectos no inmediatos.

Estos días pasados en que se conmemoraba la llegada del ser humano a nuestro querido satélite, la Luna, hace cuarenta años, me llamaba la atención la gran campaña mundial orquestada en torno al evento. Y me preguntaba: ¿por qué? ¿por qué tanto interés ahora? Hace diez años no se le dió tanto bum-búm.

Por otro lado, coincidió el evento con el lanzamiento del transbordador espacial en otro viaje más hacia la estación espacial internacional. Esta estación está previsto que esté finalizada el próximo año. ¿Y luego, qué? ¿Cuál es el próximo paso? ¿Una colonia en la Luna? No, la Luna está demasiado cerca de la Tierra y puede verse afectada por lo que pueda sucederle al planeta en un futuro no demasiado lejano.

Lo próximo será una colonia en Marte. Es un planeta de condiciones y tamaño similares a la Tierra donde, con un esfuerzo asumible para acondicionarlo, se podría conseguir un asentamiento humano.

Todo esto trasciende la pura fantasía para entrar en el mundo de la imaginación. Siempre hemos mirado, la Humanidad, con fascinación al Universo, al cielo estrellado, y tal vez lo hayamos hecho con nostalgia. Porque, ¿qué sabemos de nuestros orígenes?

Ayer fué inaugurado el mayor telescopio del mundo, que está ubicado en nuestras islas Canarias, en la Palma concretamente, y se dice que puede explorar objetos que están a miles de millones de años luz de la Tierra. Es mucha distancia. Y es mucho tiempo, porque lo que se observa a esas distancias no es lo que acurre en la actualidad, sino lo que ocurrió hace miles de millones de años. Lo que tarda la luz que emitieron aquellos cuerpos en llegar a nosotros.

¿Y si nosotros ya hicimos, como Humanidad, un viaje que nos trajo a este planeta? ¿ ¿No es posible que seamos una especie nómada, que se dedica a expoliar planetas mientras evolucionamos hacia no sé qué formas o modos de Ser?

Y, por otro lado, también me asaltan preguntas como: ¿Todo eso es necesario? El gasto que representa investigar fuera de nuestro planeta, ¿no estaría mejor invertido en procurar resolver los problemas que nos acucian? ¿No sería mejor intentar salvar al planeta de los peligros que le acechan? ¿Con inversiones en Educación, en tecnología para la obtención de energía renovable, en formas de alimentación racional, etc...?

Y encima, me entero también de que el gobierno chino considera que en China falta mano de obra y ha decidido potenciar que las familias tengan dos hijos en lugar de uno. Si esto es cierto, la población mundial va a crecer a un ritmo todavía más acelerado y, en 25 años, habremos doblado el número actual. De 6.000 millones pasaremos a 12.000 millones.

Tal vez no sea tan descabellado que algunos círculos de poder consideren necesario emigrar para sobrevivir...

jueves, 9 de julio de 2009

De salud, ¿bien?


Hoy ha amanecido despejado, pero en menos de media hora se ha cubierto el cielo de lo que parecían nubes bajas, niebla o humedad condensada, y a las nueve y media se ha puesto a llover.

Después de tantos días de calor sofocante, es de agradecer algún día como hoy, fresquito, húmedo, con lluvia suave e intermitente. Molesta, es verdad, porque no merece paraguas pero si no lo llevas te mojas más de lo esperado. Pero, ¡qué diantre! se puede soportar.

He ido al centro de salud (el único en Ibi, de momento. El nuevo ya está terminado, pero todavía no está en funcionamiento. ¿Por qué?) He ido a recoger una receta para mi suegro. Pero no llevaba el SIP (la tarjeta sanitaria) y la persona que atendía el servicio de entrega de recetas no ha querido entregármela. Momentos antes, mientras esperaba mi turno, la escuchaba quejarse de que la gente no entiende que ella tiene que cumplir unas normas que todo el mundo sabe: para cualquier gestión sanitaria se requiere el SIP. Hay gente que lo entiende, y otra que no. La verdad es que es un fastidio perder el viaje, tener que volver. Pero las normas sólo son eficaces si se cumplen. Pueden ser mejorables, pero deben cumplirse.

Mucha gente hay cada día en el Centro de salud. Y no digo nada si vamos al Hospital de Alcoy. La mitad de los allí ingresados son de Ibi. Podríamos pensar que la gran mayoría de los pacientes son gente mayor, ancianos, pero no es así. Los problemas de salud son cada día mayores y en mayor número. Es una muestra evidente de que estamos adquiriendo hábitos alimenticios inadecuados y no tenemos la actividad física necesaria para mantener nuestro cuerpo en plena forma. Bueno, esto es así y hay dos formas de afrontarlo: lo asumimos o lo remediamos.

Asumirlo es dejarse llevar, levantar los hombros. Remediarlo es cambiar de hábito, de actitud. Y educarnos para ello.

¿Cuál será el próximo gran reto de la Humanidad? ¿Cuánto tiempo nos queda?

viernes, 12 de junio de 2009

¿Qué está pasando?

Es la pregunta que me hago cada vez que oigo noticias como la que ocupa estos días las portadas de todos los periódicos del mundo, de los noticieros televisivos y radiofónicos, de las tertulias de bares, cafés y plazas públicas.

¿Qué está pasando para que en un mundo en plena crisis se pagen 96.000.000 de Euros por un futbolista? Un mundo donde tanta gente está pasando verdaderos apuros para sobrevivir, y no estoy hablando de gente de países lejanos, sino de vecinos nuestros, de personas que han perdido el empleo y están entrampados con hipotecas y otro tipo de gastos a los que repentinamente no puede hacer frente. Frivolizar de esta manera con el dinero, con la energía social y económica es tan vergonzoso como regar el césped de un campo de golf en medio de una zona con racionamiento de agua.

Es como pisotear la comida frente a la gente que se muere de hambre.

Tal vez, este jugador no sea responsable directo de ésto, pero su imagen irá ligada siempre a esta paradoja, a este despilfarro.

No sé, yo creo que estamos asistiendo a un momento crucial en la degradación y confusión de los valores característicos de la humanidad. Esto no puede durar mucho tiempo más. Porque, o cambiamos o nos veremos forzados a cambiar.

Es mi opinión, y espero no ser un bicho raro. Sería muy triste.

miércoles, 13 de mayo de 2009

El caso de los "portátiles"

Que hace falta un gran Pacto social y político por la Educación se constata tras el anuncio del Presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de suministrar un ordenador portátil a todos los alumnos de 5º de Primaria el próximo curso.

Hacerlo así, sin más, sin una planificación de la medida y de los recursos humanos, tecnológicos y de infraestructuras necesarios para su aplicación efectiva y eficiente, es señal de que en este país no hay verderas ganas de solucionar los problemas, sino de servirse de ellos para el propio beneficio político.

La medida de los ordenadores está muy bien. Pero si va sola y sin planificación, va a ser tirar el dinero.

Por otro lado, hay detalles, como el del sistema operativo preinstalado en los portátiles, que un gobierno socialista debería cuidar. El sistema Windows, de Microsft, aun siendo el de más uso y difusión, no es, en mi opinión, el más adecuado para fomentar la libertad informática y digital, libre de la dependencia de las grandes corporaciones monopolistas. Hoy en día el sitema Linux y sus variantes es la mejor opción para dejar de ser dependientes de las multinacionales. No resulta muy ético que, desde un gobierno, más si es socialista, se fomente lo contrario.

Además, no todos los profesores y maestros está capacitados para utilizar y enseñar a sus alumnos, los diferentes programas y utilidades en soporte informático. Será necesario capacitar previamente, o simultáneamente, a todo el profesorado en el uso de estas herramientas.

También hay que señalar que no todos los Centros educativos cuentan con infraestructuras de Internet adecuadas al uso masivo que se pretende impulsar. La inversión en este apartado va a ser colosal, y debería estar planificada.

Así pues, el tema no es baladí. El debate está abierto y será bueno que todos participemos en él, aunque sólo sea para demostrar a los políticos que al electorado le importan estas cosas.

martes, 5 de mayo de 2009

Se hace camino...

A menudo resulta complicado encontrar un tema que sea de interés sin caer en la tentación de recurrir a la crítica fácil y destacar las carencias, sean las que sean.

La cuestión educativa implica esfuerzo y atención constante. Esto no tiene por qué significar tedio o aburrimiento, sino todo lo contrario. Aunque es cierto que vencer la inercia es el primer y más costoso esfuerzo, una vez realizado todo es más sencillo. Es como hacer andar la bicicleta cuando has parado en medio de una cuesta. Las dos primeras pedaleadas son lás más complicadas, las que requieren mayor esfuerzo. Luego ya es cuestión de constancia y confianza.

En la labor educativa, como en la del pedaleo, puedo buscarme la vida solo, aplicar lo que sé o lo que voy aprendiendo por mi cuenta, con el riesgo de cansarme antes y perder la oportunidad de compartir con otros lo que yo aprendo y lo que aprenden los demás. También puedo buscarme un grupo de gente que comparta mis inquietudes y que me refuerce la motivación, que me ayuden a dar esas "dos primeras pedaleadas" y a no perder la confianza para "subir la cuesta".

Educar no es domesticar, sino que es crear vida inteligente, generar la capacidad de apasionarse.

Cada uno es libre de hacer las cosas como mejor le parezca. Está en su derecho. Pero yo estoy convencido de que todos necesitamos ayuda en las labores educativas. Los que somos padres o madres y los que han hecho de esto su profesión. Es muy frecuente ver, en los grupos humanos, la tendencia a percibir las incorrecciones de los compañeros, achacar a esas incorrecciones todos los males que sufre el grupo, y no pararnos a mirar cuál es nuestra función y si la estamos realizando de forma inmejorable. Y para ayudarnos a distinguir si lo hacemos mejor o peor, nada como escuchar lo que nos dicen los que están a nuestro lado, ya sea en tareas similares o distintas. Escuchar de forma activa. Asumiendo que casi nunca estamos en posesión de toda la razón, de toda la verdad. Y aceptando que no estamos nadie obligados a ver las cosas de la misma manera, y no por eso estar enfrentados.

En alguna ocasión se me ha acusado de hacer proselitismo desde mis escritos, desde las publicaciones que yo inicio y fomento, de las ventajas de las Asociaciones de padres y de la conveniencia de participar, a través de ellas, en la vida educativa de nuestros hijos. Creo que estoy en mi derecho. Estoy convencido de esas ventajas y de la idoneidad de esa participación. Es más, digo que es esencial para mejorar la calidad del sistema educativo. Y también digo que sólo desde la responsabilidad de mi actuación como padre puedo esperar la responsabilidad de los demás sectores implicados en la educación de mis hijos.

Educar no es fácil. Menos en los tiempos tan inestables que nos ha tocado vivir. Pero es en estos tiempos cuando más recursos tenemos a nuestro alcance para realizar nuestra labor con mayor éxito. Sólo es necesario conocer esos recursos y aplicarlos correctamente.

Iniciemos un concurso: ¿Qué recursos educativos para las familias conoces tú?

sábado, 25 de abril de 2009

El 28, huelga

Ha sido convocada, por la Plataforma en defensa de la Educación Pública, una huelga educativa para el día 28 de este mes de Abril.

Aunque la convoca la Plataforma, formada por todos los sectores implicados de alguna forma en el tema educativo (menos la FAPA "Gabriel Miró") es evidente que la huelga es responsabilidad de los trabajadores de la enseñanza, ya que la huelga es un derecho que todo trabajador tiene para defender sus intereses cuando el camino del diálogo y la negociación se ha agotado.

Eso es lo que ha pasado en la Comunidad Valenciana. Y algo había que hacer. Este gobierno que tenemos aquí es merecedor de una huelga en todos los sectores de la sociedad. Peor no lo pueden hacer. ¿O sí?

Sin embargo, todas las cosas merecen ser meditadas con un poco de sosiego, porque a veces lo que nos pide el cuerpo y lo que nos conviene son cosas diferentes. Algo hay que hacer, eso está claro. Los profesores y maestros tienen todo el derecho, aunque yo diría que la obligación, de enfrentarse con valentía y decisión a sus empresarios en demanda de las mejoras necesarias para facilitar su importante labor. Eso lo hacen a través de sus Sindicatos, que para eso están. (Por cierto, es curioso que en algunos de ellos no se hace ninguna mención a esta huelga, ¿será que no la secundan?). Y pueden recabar para ello el apoyo y la comprensión de la sociedad, que es la que disfruta o padece los resultados del Sistema Educativo. En esta sociedad, los primeros interesados en la educación del alumnado somos los padres y madres. Y es por eso que los Sindicatos tienen tanto interés en ganarse la comprensión y el apoyo activo de los padres y madres.

Y me parece muy bien que así lo hagan. Es lo lógico. Los funcionarios saben que, ante la Administración, la fuerza radica en los usuarios de los servicios, los votantes, en este caso: los padres y madres. En mi experiencia personal, cuando ha habido un problema en el colegio de mis hijos, hemos sido los padres y madres los que hemos tenido que movernos activamente para solucionar el problema. Los funcionarios, siempre en segundo plano o en tercero. Salvo contadas excepciones. Individualmente, el funcionario tiene miedo de moverse demasiado. Y tal vez no le falte razón.

Los padres, de forma personal y responsable, podemos y debemos implicarnos en todo lo que afecte a la educación de nuestros hijos. Lo que no tengo tan claro es que también tengan que hacerlo las organizaciones que nos representan. La razón de ser de estas organizaciones, las APAs y sus Federaciones, es la defensa de los intereses del alumnado. Y una huelga no es precisamente lo que más interesa a nuestros hijos e hijas. Es más, estoy convencido de que se ejerce más presión a la Administración si el alumnado asiste con normalidad al centro educativo, y el profesorado y los padres que quieran y puedan se manifiesten a sus puertas en demanda de sus reivindicaciones. Sin utilizar a nuestros hijos ni perjudicar sus intereses. La huelga se convoca con suficiente antelación como para organizar actividades complementarias con la participación voluntaria de los padres que así lo deseen, por ejemplo. Eso sería una actitud responsable, a la que las organizaciones de padres estoy seguro que no pondrían objeción.

El tema de la Plataformas conjuntas es muy espinoso. Lo padres y madres somos fácilmente manejables por las organizaciones sindicales. Éstas mezclan entre sus justas reivindicaciones otras peticiones que ya no lo son tanto y que repercuten directamente en la calidad de la enseñanza y educación de nuestros hijos. Y cuando la Administración cede ante nuestra presión, se introducen en las negociaciones esos postulados a los que nosotros y nuestras organizaciones nos oponemos, como es el caso de la jornada continuada. Y si no, al tiempo.

Así es que, yo digo: movilizaciones, las que sea. Pero de forma responsable. Yo soy padre de alumna. Y miro por los intereses de mi hija. Comprendo y apoyo los motivos de la huelga. Pero no estoy de acuerdo en que ella, como alumna, la secunde. No tiene ni la edad ni la responsabilidad para ello. Y ni yo, como padre, ni nadie tiene el derecho de utilizarla, para nada.

Hagamos lo que haga falta de forma conjunta, padres y profesionales. Pero unos junto a otros, no unos delante y otros detrás. Porque luego, a la hora de sentarse a negociar, los que se arrogan el derecho a hacerlo son los sindicatos. A los padres nos olvidan. Y creo yo que algo tendremos que decir los padres de la educación que queremos para nuestros hijos, ¿no?

De todas formas, muchas veces el problema está dentro de los Centros.

Podéis opinar.

jueves, 9 de abril de 2009

El "Pacto por la Educación"

Cuando ayer leía que el nuevo ministro de Educación, Ángel Gabilondo, propone un "gran pacto por la Educación", pensé: "¡ya era hora!". Luego, mientras leía el resto de la información, se fue desinflando mi alegría inicial dejando paso al convencimiento de que lo que más les urge ahora a los políticos es reconducir y acallar las voces de los descontentos con el Plan Bolonia.

Sé que la reforma del sistema universitario es un tema de máxima importancia, que determina y repercute en el futuro de mucha gente que está ahora en proceso de formación, así como a la que se incorporará en el futuro. Pero eso es el tejado del edificio. No hay que descuidarlo, claro está. Pero los cimientos tienen problemas que afectan a toda la estructura: si no se pone remedio, de poco va a servir que se arregle el tejado.

En España hemos avanzado mucho educativamente hablando a partir de la implantación de la democracia. Pero hay una tendencia que, desde el principio, afecta al rendimiento y a la consistencia de Sistema Educativo. Con cada cambio de partido político en el Gobierno, hemos tenido una nueva Ley educativa. Cada una de esas leyes respondía más al ideario de ese partido en el poder que a un planteamiento serio y consensuado en el que se tuviesen en cuenta las necesidades de los usuarios, de los profesionales y del tejido productivo, económico y cultural de la nación.

Prueba de lo mucho que debe mejorar el Sistema son los resultados que arrojan cifras intolerables.

Espero que los responsables políticos se pongan de acuerdo y promuevan un cambio de actitud para llegar a acuerdos duraderos. Para ello, es la sociedad quien tiene que reaccionar.