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jueves, 19 de noviembre de 2009

Un baremo del nivel educativo

Cuando surgen episodios de conflicto social, como el asunto del Alakrana, se puede apreciar en qué nivel cultural y social se encuentra un país. Y se puede apreciar también cuáles son los intereses que mueven a los partidos políticos que pretenden gobernarlo. Y los miedos que impiden a los que tienen esa responsabilidad reaccionar con asertividad y entereza frente al episodio en cuestión y frente a las voces agoreras que les gritan de todas partes para que cometan un error y se caigan. No importa el precio. Que se caigan.

El dilema al que tiene que enfrentarse cualquier persona con responsabilidades ejecutivas de gobierno es demasiado grande como para que se les juzgue sin más. Y encima, sin aportar alternativas.

Es bueno, cuando se considera cualquier asunto, conocer las causas y circunstancias que intervinen en él. Cuando en una familia los hijos (o hijas) cometen un error, quebrantan una norma o no hacen caso a sus padres, lo correcto es que se les haga ver que su comportamiento acarrea consecuencias desagradables. Y que deben compensar las consecuencias de sus errores. Sin violencias, con mucho amor, con el máximo respeto y con el mayor rigor.

Esa actitud en la educación de los niños y niñas, es la misma que habría que tener con los adultos que incumplen las normas sociales, las leyes que nos ayudan a convivir.

Es evidente que el pesquero Alakrana hizo caso omiso de las recomendaciones y advertencias de que no salieran de la zona de seguridad frente a las costas somalíes. Eso les convierte en responsables de sus propias acciones. Y, aunque es preciso hacer todos los esfuerzos para salvarles la vida, ellos o quienes tuviesen la responsabilidad de enviarles a zonas de pesca no seguras, deben hacer frente a su responsabilidad en los hechos. Han puesto en peligro y en evidencia las relaciones, siempre difíciles, de nuestro país con un país sin gobierno y sin ley. Sin contar con el esfuerzo de presupuesto y de vidas de militares que se ven obligados a arriesgarla para sacarles de situaciones que sólo ellos (los pescadores) han provocado.

Ahora, con lo del Alakrana, vemos qué es en realidad lo que pretenden y ansían los que desean el poder. Lo que molesta a los que viven situaciones análogas al secuestro cada día, y se les recrimina que opten por pagar su propio rescate. La frivolidad de los que creemos y coreamos a los que critican sin más una actuación que ellos mismos no hubieran resuelto de mejor modo.

Cada día se hace más patente la necesidad de una auténtica revolución social basada en la educación verdaderamente libre y democrática de los ciudadanos. Y ese cambio no lo van a promover los políticos, ya que a ellos les conviene que los ciudadanos continúen con los ojos velados por lo que les pueda fascinar: la ilusión de un bienestar basado en el consumo. Esa revolución sólo puede nacer promovida por los filósofos o por acontecimientos sociales traumáticos. Hasta ahora, creo que ganan los últimos por goleada.

¿Cuándo conseguirá la inteligencia regular las emociones?

Los piratas y la pesca, desde el punto de vista keniata

martes, 24 de febrero de 2009

Entre todos la mataron...

Voy leyendo algunas noticias y artículos en los periódicos y veo que el tema de la Educación tiene una problemática que se resume en una lucha de poder. Una lucha que tiene dos bandos, y en la que la decisión está en manos de los distintos gobiernos. En realidad, esa decisión, por derecho, debería estar en manos de los gobernados, es decir, de la sociedad en general. Pero, hoy por hoy, en este país de listos los gobernados no tienen la suficiente cultura como para darse cuenta de que en ellos reside el verdadero poder. Y por ello no ejercen. Por dejadez, el poder lo ejercen otros.

Por un lado tenemos el bando de los trabajadores del sector. Representados por sus sindicatos, no tienen otros objetivos que sus demandas de mejora de las condiciones laborales: mejores salarios, mejores entornos laborales, mejores jornadas (con menos horas a poder ser). Todo ello disfrazado, --que no demostrado ni en la teoría ni en la práctica-- de un mejor rendimiento de sus alumnos.

Por otro lado están los usuarios del servicio de Educación, (los alumnos y sus padres) que vemos cómo somos utilizados por unos y por otros para que apoyemos sus diferentes causas sin que nos demos cuenta de que, en realidad, no nos quieren ver por allí.

Ahora, en Andalucía, los sindicatos de enseñanza han convocado una huelga en protesta por el adelanto de una semana del comienzo del curso próximo. Adelanto que fue decidido ante la falta de respuesta para la negociación por parte de los mismos sindicatos. En natural que los asalariados quieran menos horas de duro y fatigoso trabajo. Y, cuando se les pregunta qué se puede hacer para que los resultados de las evaluaciones de los alumnos de 6º Primaria no sean tan escandalosamente bajos, responden que ellos no pueden hacer nada más. Se muestran incapaces. Y lo dicen sin el menor rubor. Y luego, se atreven a decir que la culpa de esos resultados la tenemos los padres y madres porque no estamos implicados. ¡No estamos implicados!

En algo tienen razón. Si los padres y madres estuviésemos más implicados, otro gallo nos cantaría. Seguro que los maestros y profesores se pondrían las pilas y tomarían más interés en su trabajo si los padres ejerciéramos nuestro derecho, que es también nuestro deber y nuestra responsabilidad, de participar totalmente en el funcionamiwento de los Centros Escolares. Participación que no se hace efectiva porque el profesorado no lo quiere. Porque les molestamos con nuestras exigencias, con nuestras preguntas, con nuestra ocupación.

Un porcentaje muy elevado del profesorado, (porcentaje que ronda e incluso supera el 50%, según los declaran algunos profesionales implicados de verdad) sólo se preocupan de su nómina, de asistir a cursos que les aumentes los sexenios, los trienios, los méritos para aumentar su nómina, dan su clase sin ningún interés por transmitir los conocimientos que posean (que a menudo son nulos) y no soportan a sus alumnos. Eso es sabido por todo el colectivo. ¡No se me rasgue nadie las vestiduras!

A los Institutos llegan los niños con un gran déficit en conocimientos y en actitudes ante el estudio y ante la vida. Gran parte de la responsabilidad de estos déficits recae en los padres, porque es nuestra la responsabilidad para con nuestros hijos. Pero el profesorado en general ha de asumir la parte que le toca que es mucha también. Porque no saben, ni quieren saber --y muchas veces ni lo intentan-- cómo hacer para implicar a los padres en la tarea educativa. Ellos saben que para lograr eso deben ellos mismos implicarse más allá de lo estrictamente laboral. El trabajo educativo tiene un componente mayoritario de vocación. De ese componente carece la mayoría del profesorado. Para implicar a los padres se necesita traerlos al Colegio. Y los padres podemos ir, casi siempre, cuando acaba nuestra jornada. ¿Cuántos docentes están dispuestos a reunirse con los padres en horas o días no lectivos? Eso es implicación. No se puede exigir profesionalmente, pero sí vocacionalmente.

El problema educativo salpica a toda la sociedad. Nadie parece dispuesto a ceder un ápice en sus premisas y en sus posiciones. Se requiere de grandes profesionales, implicados de verdad, en los primeros años de la escolaridad. Esos primeros años son decisivos. Y sin embargo, desde las administraciones y desde los sidicatos, no se vé de la misma forma. Los mejores sueldos, para los mejores profesionales. Y esto debe ser evaluado. A los profesores y maestros no se les evalúa. Un docente cuya clase suspende en un 30%, no debe ser considerado, profesionalemente, igual que otro cuyo grupo supera el 85% de aprobados, y que muestra interés por aprender más. Pero, claro; ésto los sindicatos no quieren ni oirlo.

Un director que cree que el Colegio o el Instituto es "su" Centro, "su cortijo", y que nadie tiene derecho a decirle lo que tiene que hacer, no es un buen director. Entre sus funciones y atributos está el favorecer la participación de toda la comunidad escolar en los términos que indican las leyes, que no voy a relatar aquí y que están a disposición de todo el mundo que tenga interés. En un Centro educativo, enseguida se sabe qué tipo de dirección hay cuando se ven los resultados académicos y el ambiente entre los padres y los profesores.

Falta hace, desde luego, que los padres nos impliquemos más, y nos interesemos más de lo que está pasando en el Centro al que acuden nuestros hijos. Es la etapa más importante en la vida de los niños y niñas, y muchas veces no sabemos con quién los estamos dejando.

viernes, 20 de febrero de 2009

Coeducación vs segregación

Estamos en una época histórica que será conocida por sus muchas convulsiones sociales, económicas y políticas, amén de religiosas, que reflejan el grado de desorientación que sufre y padece la humanidad actual.

En lo político, son cada día más frecuentes los casos de corrupción y de falta de ética que es asumida por sus protagonistas como algo implícito en sus funciones y cargos. Aunque sus actuaciones sean "legales", no se les nota angustia o desasosiego de que se sepa que han utilizado sus cargos para enriquecerse. Al contrario, se muestran ufanos. Éste es un blog sobre temas educativos, y no me gusta meterme en líos políticos, pero es innegable que la educación (o el Sistema Educativo) va de la mano de la política. Y depende de decisiones políticas el que esta educación sea o no de Calidad.

Ahora, en estos días, estamos asistiendo a un nuevo impulso por utilizar la educación como recurso para destabilizar a la sociedad, al mismo concepto de igualdad y de justicia social que impregna e inspira a nuestra Constitución: se pretende que segregar en las escuelas a los niños y las niñas en aulas diferentes y exclusivas es el mejor método de educar.

Nada más y nada menos. Evidententemente, esta idea es de clara inspiración fundamentalista y reaccionaria propia de corrientes poco democráticas y liberadoras de la realidad humana.

Se pretende que, separando a los niños y las niñas, se consiguen mejores resultados académicos. Y esta es la única baza que esgrimen los defensores de tan peregrina idea. Con ésto demuestran no tener ni idea de lo que significa EDUCACIÓN. Para estas personas, es lo mismo enseñanza que educación. Y es que, con toda probabilidad, fueron intridos en su tiempo, fueron "enseñados", fueron "adoctrinados" en esas mismas ideas que ahora defienden.

Y precisamente, educar significa todo lo contrario. Dar a las personas recursos para ser críticos con todo adoctrinamiento, para reconocer cuándo se está manipulando las voluntades de la sociedad con discursos y diatribas demagógicas, cuándo se está influyendo en la opinión pública con mensajes engañosos y subliminales. Dara la oportunidad de aprender a resolver las diferencias por medio de la comprensión de la realidad del "otro".

Los niños deben aprender a relacionarse con las niñas, y viceversa, a través de la educación y del juego común, de la interactuación natural y despojada de prejuicios y falsos dogmas sociales.

Y, si alguien desea una educación sexista y discriminatoria para sus hijos e hijas, que no pretenda que se lo pague una sociedad y un Estado democrático, que defiende la igualdad de derechos de todos, sean hombres o mujeres, niñas o niños. Que se lo costeen de sus propios bolsillos, que recaiga sobre ellos la responsabilidad de una educación tan injusta e irresponsable.

La imagen de la cabecera la he tomado de "Mil ojos desde Xiabre"




sábado, 7 de febrero de 2009

Un poco a la izquierda, por favor.

Hecho de menos el fuego y el entusiasmo que sentía que pululaba a mi alrededor cuando, hace treinta y pico años, deseábamos que acabara por fin una etapa de oscurantismo y dogmatismo político e ideológico.

En aquella época, los ideales fluían por doquier y los debates sacaban a relucir las aspiraciones de los jóvenes, movidos por el clásico idealismo y las ganas de romper con los esterotipos y las ideas anticuadas.

Éste en un mundo dual y cíclico. Dual porque sí. Porque lo vemos en todas las manifestaciones de la naturaleza, del medio en que vivimos y del que formamos parte, queramos o no. Todo en el Universo tiene su oponente, su parte contraria. No voy a poner ejemplos: todo el mundo los conoce. En los fenómenos naturales y en los humanos, el equilibrio entre los oponentes u opuestos es la clave para la estabilidad. El predominio de una facción da como resultado enfermedades y malformaciones. Surgimiento de plagas y de situaciones abusivas.

En política y en educación, también ocurre. Cuando una ideología o un partido se impone mayoritariamente en el poder, es inevitable que se produzcan abusos y corrupciones. Cuando una ideología se impone en educación, se olvida lo que de bueno tiene su oponente. Porque hay que tener claro que, incluso las ideologías son también duales y tienen un aspecto positivo y otro negativo, sea cual sea el punto de vista desde el que la observemos.

Hoy estamos asistiendo a un excesivo escoramiento de el pensamiento social y político hacia lo que tradicionalmente se ha llamado "la derecha". Un planteamiento que antepone el bien personal al bien común. Que sustenta sobre la base social el bienestar de los poderosos. Y ese escoramiento hacia la derecha da como resultado que, ideologías de izquierdas de toda la vida, hayan muerto o sido olvidadas, o que se hayan desplazado hacia un hipotético "centro" que no es más que un intento de sobrevivir, de no perder más votos, de poder continuar en la vida política.

Nos han engañado. Han conseguido que creamos que el bienestar personal y social se basa en el éxito económico, en ganar mucho dinero para gastarlo todo en cosas que no son necesarias, que sólo sirven para demostrar que tenemos éxito, pero que, al fin y al cabo no aportan nada a nuestro ser, no nos hace ser más felices, no nos hace experimentar la alegría de sentirnos útiles. Eso que tanto se oye hablar y muy poquitos saben qué es ni qué significa: solidaridad.

Ahora nos quejamos de que todo va mal. La economía va mal. La política va mal. La religión va mal. La educación va mal. La sanidad no va bien. Pero nadie se da cuenta de que, si sólo miramos por nuestro bienestar, por nuestro exclusivo bienestar, y esperamos que sean otros los que resuelvan nuestros problemas sociales, no se van a solucionar, porque los otros piensan igual que nosotros. Y estamos educando a nuestros hijos en esa ideología. La individualidad frente a la colectividad.

Creo que deberíamos tratar de compatibilizar las dos posturas. Ocuparnos de nuestros propios asuntos y dedicar un tiempo para los asuntos colectivos. Nadie quiere responsabilidades sociales. La comunidad de propietarios, la asociación de vecinos, los diversos colectivos que tratan de resolver problemas sociales, los donantes de sangre, los partidos políticos, las asociaciones de padres... Hay muchas formas de participar socialmente. Tan sólo somos capaces de aportar algo cuando somos afectados directamente o cuando son lúdicas: hogueras, comparsas, clubes deportivos de masas, etc.


Ahora llega Obama. Él ha conseguido que se reavive la llama de la cooperación y participación social. Ojalá le dé tiempo a conseguir muchas bocas que soplen esos rescoldos y consigan que la llama se haga grande. La Humanidad está frente a un reto tan importante, que de su solución depende su continuidad. No es para asustarse, pero sí para responsabilizarse.




Esta película puede ser de interés:

martes, 27 de enero de 2009

EpC, una sentencia que no llega


Ayer todos nos quedamos esperando la sentencia del Tribunal Supremo sobre la objeción de conciencia en la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos que han planteado algunos ciudadanos y que fué admitida por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, y sin embargo rechazada por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias.

Ahora resulta que el tema no es tan sencillo de fallar debido a que el argumento que se esgrime, y que es el único que ha sido puesto como límite por los estamentos judiciales europeos, es el del adoctrinamiento.

Los jueces, que son personas y por lo tanto dejan de ser objetivos en temas que tocan a las propias convicciones, tienen ahora que resolver sobre cuestiones tan delicadas como el derecho de los padres a que sus hijos no sean adoctrinados en la escuela (cosa que ha ocurrido durante cuarenta años sin que nadie tuviese derecho a la objeción) y sin embargo no se dice nada del adoctrinamiento que sufrimos todos a través de los medios de comunicación estatales y privados, por poner un ejemplo.

Dudo mucho que este tema encuentre una solución que satisfaga a todos. La Iglesia Católica, principal impulsora de la objeción a causa de su evidente pérdida de control sobre la moralidad de la nación, tiene mucha fuerza todavía en las mentes y los corazones de los timoratos y los crédulos que confían en los criterios ajenos más que en el razonamiento propio. Claro que, es normal. Fueron en su día adoctrinados en las escuelas y en los púlpitos. No saben otro tipo de razonamiento y, además, les da miedo sólo pensarlo.


Así es que volvemos a la situación, que ahora nos parece ridícula e incomprensible, de la Edad Media, en la que la razón y la inteligencia eran puestas en duda ante la "fé" de los que esgrimen el miedo como razón única.

Yo he estudiado el tema de la asignatura en cuestión, he elaborado informes y charlas sobre el tema y no he encontrado ningún motivo por el que temer un adoctrinamiento mayor que el que pueda ejercer un maestro de inglés o de matemáticas. Y, aunque se diera el caso que ocurriese, no sería por culpa de la materia en cuestión, sino que sería responsabilidad de quien la imparte. Y sería a ese profesional en cuestión al que habría que pedir esa responsabilidad. Para eso está el control paterno de lo que se imparte en el centro escolar. Y ese control se realiza en casa hablando con los hijos. También a través de los Consejos Escolares y a través de las AMPAs.

No es necesaria ninguna objeción. Hace falta más participación. Y más valentía para vencer prejuicios y yugos ideológicos.

sábado, 13 de diciembre de 2008

El Proyecto ITER


Entre nuestras tareas dentro de la Federación de APAs "Gabriel Miró" de Alicante, está la de participar en todas las iniciativas que vayan encaminadas a resolver los múltiples problemas que afectan a nuestros jóvenes y a sus familias.

En este último trimestre del año 2008, hemos iniciado una colaboración con la Diputación de Alicante en un proyecto europeo en el que participan, por el momento cuatro países, España, Italia, Dinamarca y Rumanía. Este proyecto ITER está enmarcado dentro del Programa de Prevención y Lucha contra la Delincuencia 2007, de la Dirección General de Justicia, Libertad y Seguridad de la Comisión Europea.

Está enfocado a la investigación de causas, entornos y herramientas eficaces en la prevención de la delincuencia juvenil, con la participación de los cuerpos policiales, las fiscalías y jueces de temas juveniles, sociólogos, organizaciones de padres, y otros sectores que puedan aportar experiencias y matices para lograr una mayor sensibilización de la sociedad hacia las verderas causas de la delincuencia juvenil, y sus posibles remedios.

Me parece interesante que haya iniciativas a este nivel, aunque lo más interesante sería que no quedaran en meros esfuerzos para elaborar informes que luego no tengan trascendencia alguna en la sociedad ni en las pautas de conducta de los sectores que más influyen en los jóvenes, como son los medios de comunicación audiovisuales (la televisión es el más fuerte de ellos) que, con sus personajes de dudosa moralidad, lanzan mensajes que destruyen gran parte de los esfuerzos que realizamos los padres y los Centros Educativos por dar a los jóvenes unos valores fundados en el respeto a los demás y a la diversidad social, en la honestidad, y en la resolución pacífica de los conflictos.

En este sentido, deberían dedicarse más esfuerzos por lanzar mensajes educativos a la juventud utilizando los mismos medios que los maleducan. Y para ello hemos de ser todos conscientes de que, o formamos parte del problema o formamos parte de la solución.

No caben medias tintas.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La globalización: un voraz cáncer social


Ya hace tiempo que oímos hablar de la globalización y de las protestas que surgen en todo el mundo con motivo de las reuniones de los dirigentes de los paises más desarrollados, el llamado grupo de los 8 o el G8. Oímos hablar de ello y levantamos los hombros como si ello no fuera con nosotros, como si la globalización fuese la solución a nuestros problemas y los que protestan contra ella fuesen unos locos inconformistas que no tienen otra cosa que hacer, cuando es todo lo contrario: la globalización es el origen de todas las miserias que afectan a la Humanidad y, por lo tanto, de las miserias que afectan a cada uno de nosotros ahora y en un futuro inmediato.

Asistimos impasibles, como si fuésemos espectadores de una función que no nos afecta directamente, al espectáculo de un derrumbamiento de las condiciones laborales y sociales en un sistema que, cada vez más, se basa en el consumismo, en la explotación laboral para abaratar costes y ser competitivos y en la precariedad de los puestos de trabajo, consiguiendo que los ciudadanos sintamos que nuestra vida depende de conseguir un trabajo al precio que sea. Y no es así.

El sistema capitalista se basa en el consumo. Y somos nosotros los que consumimos. Y consumimos cosas que no nos hacen falta para vivir, aunque creamos que sí que nos hacen falta. Hoy ya no tienen el poder los políticos, sino las grandes empresas y grupos económicos. Eso lo saben muy bien los políticos que ya no ejercen como tales, porque se han dado cuenta de que no está ahí el poder, y se han pasado al mundo empresarial donde sí tienen el verdadero poder que mueve los hilos de la tramoya social y económica mundial.

Pero a nosotros nos tienen engañados haciéndonos creer que el poder está en el Parlamento, en los partidos políticos, y nos distraen con noticias que conmueven nuestro sistema emocional, que conmueven nuestro corazón, que nos hacen creer que avanzamos como Humanidad

He buscado en la Red algún documental serio sobre este asunto, y lo he insertado en el lateral izquierdo de la página, en un apartado que titulo "Documentales". Ahora está activa la 2ª parte del documental emitido en su día en la 2 de TVE "Voces contra la Globalización". La 1ª parte os la pongo aquí. Vale la pena tomarse una hora en enterarse de las cosas que pasan en el mundo, y no ver tanta telebasura,¿no os parece?

La imagen sobre la Globalización la he tomado de Machincuepa



domingo, 29 de junio de 2008

Fin de etapa. Toca valorar


Terminaron los exámenes, comenzó el período de matriculación para el próximo curso y los que debatimos y bregamos en el tema educativo tenemos la sensación de que la Educación, pública o concertada, está en situación de deriva, de pérdida de dirección, o en todo caso, se dirige a un puerto de adoctrinamiento tendencioso a pautas de intransigencia, de individualismo extremo, de insolidaridad, de normas dictadas a salto de mata, de improvisación nefasta o, acaso, calculada.

Los árboles no nos dejan ver el bosque y temas de importancia secundaria (lo que no quiere decir que no sean importantes), ocultan el verdadero mal que aqueja al sistema educativo español, y más concretamente al valenciano.

Y este mal no es otro que la falta de consenso, de acuerdo, de unificación de criterios entre los colectivos implicados en el hecho educativo. Las personas que dirigen los partidos políticos no demuestran tener madurez política ni democrática. Piensan que la sociedad, los ciudadanos, no están maduros ni preparados para decidir o llegar a acuerdos en las cosas verdaderamente importantes, o tal vez sí lo crean y no les conviene para sus intereses personales que lleguen a esos acuerdos, y tratan de soliviantar y atemorizar a la población con males y demonios que sólo existen en su imaginación.

Por su parte, la Iglesia Católica, sus representantes legales, se esfuerzan en no perder la exclusividad en el derecho a adoctrinar a la gente, sus potenciales súbditos y fieles sin los cuales se hunde el negocio. La teoría satánica ya casi nadie se la traga y ahora echan mano del demonio del adoctrinamiento político e ideológico, algo que no es menester que se dé en las escuelas ya que los medios de comunicación llevan años haciéndolo y nadie se rasga las vestiduras ni pone el grito en el cielo. Incluso las aulas son utilizadas para este fín por aquéllos que temen que otros de ideas distintas hagan lo propio.

Yo, como padre, considero que ofenden, o por lo menos lo intentan, mi inteligencia los que tratan de convencerme del peligro de ese adoctrinamiento. He sido educado con la asignatura "Formación del Espíritu Nacional" de la época franquista, como todos los de mi generación y las siguientes hasta la democracia, y creo que no sirvió más que para darme cuenta de las idioteces que trataban de inculcarme, tanto en lo político como en lo religioso.

Admitir que en la escuela se puede adoctrinar a mis hijos es admitir que delego en otros mis responsabilidades como padre, y que no mantengo comunicación con mis hijos ni con el Colegio al que asisten. Y eso sí que es grave. Lo que ocurre es que las personas tenemos una tendencia a creer que lo que se dice mucho y muy alto y fuerte, se corresponde con la realidad, que es cierto.

Y no sólo son los partidos políticos o la Iglesia los que pretenden utilizar la demagogia para conseguir sus propósitos. También los Sindicatos de enseñantes tratan de hacer lo propio par lograr sus metas laborales. A costa de una pérdida de la Calidad educativa. Se nos olvida que en Educación coexisten dos tipos de jornadas: la jornada laboral, que afecta a los maestros y profesores, los enseñantes,los trabajadores de la enseñanza; y la jornada lectiva que afecta a los alumnos y a sus padres y tutores. Tratar de juntar las dos jornadas, de considerarlas de igual forma, es una paradoja. Es juntar churras con merinas. Reducir la jornada lectiva para que la jornada laboral sea menor, es una falta de respeto y seriedad para con los educandos, los alumnos, los clientes de un servicio que, para conseguir un mínimo de Calidad, son los primeros a los que hay que satisfacer. Recortar la jornada lectiva perjudica la Calidad educativa. Hay medios para conseguir menos jornada laboral y más jornada lectiva.

Y no puedo terminar mi valoración sin hacer referencia a la falta de recursos que, de forma endémica, afecta a las infraestructuras y a la dotación humana en la Educación de la Comunidad Valenciana. Los gestores de los recursos públicos no durarían un semestre en cualquier corporación privada. Las mayores inversiones son para los sectores en los que ellos, personalmente, pueden sacar beneficios. La Educación, la Sanidad, la Cultura, son servicios y bienes que no pueden suprimir, pero lo intentan, pretenden privatizarlos. Los recursos públicos son para obras faraónicas que sirvan para alimentar sus egos y sus bolsillos.

No todo van a ser cosas malas. También ha habido buenas, pero todas ellas tienen relación con el esfuerzo de los padres y los buenos profesionales de la Educación en proporcionar habilidades y recursos a los futuros ciudadanos del mundo. Ejemplo de ello tenemos en todos los Colegios y poblaciones. Pero, por fortuna, aún no son noticia.

jueves, 12 de junio de 2008

Cuando caen las hojas, se ven los nidos


Esta es una frase que he escuchado desde niño en valenciano. En origen dice: "A la caiguda dels pàmpols, es veuen els nius". Viene a expresar que cuando llegan las dificultades es cuando se aprecian los verdaderos valores. También las deficiencias.

Me ha venido esta frase a la mente con motivo de la huelga de transportistas y pescadores que estos días se están llevando a cabo en España. Esta circunstancia está favoreciendo que afloren las debilidades humanas, los miedos, los egoísmos y las situaciones de pánico colectivo que conlleva la escasez de recursos, tanto de combustible como alimentarios.

Esa escasez está agravada por la actitud acaparadora de cierto número de personas que temen quedarse sin ellos, sin pararse a pensar que con su actitud provocan, precisamente lo que temen.

No pretendo, en esta entrada, juzgar o valorar las referidas huelgas. Son un derecho de todo trabajador, que casi siempre las usa como último recurso. Lo que ocurre es que son un arma de doble filo: es complicado distinguir dónde acaban mis derechos y dónde empiezan los de los demás. Porque, aunque se tenga toda la razón en una reivindicación, se tiene la libertad de secundarla o no, de apoyarla o no. Y nunca la violencia es un argumento justificado, aunque es una consecuencia lógica en momentos de tensión.

Lamentable es, pues, la muerte de personas durante estos actos reivindicativos. Muerte de la que todos, los huelguistas y los que no lo son, somos responsables.

Como lamentable es que, debido a que unos acaparan alimentos y combustible, otros se ven privados de ellos.

También, en momentos difíciles, salen a relucir los valores de ciertas personas, que derrochan generosidad y solidaridad sin límites. Espero que no se den las circunstancias propicias para que esos nidos destaquen con tanta claridad.

La imagen la he tomado del blog "elezvería ki evzíni"

miércoles, 21 de mayo de 2008

¿Por qué es tan importante la "Educación para la Ciudadanía"?


Está terminando el curso escolar 2007/08 y en el horizonte educativo se ve venir lo que algunos, los de derechas, los del PP, la jerarquía católica, los que tenían la hegemonía doctrinaria hasta ahora, califican como una asignatura "inventada que lesiona derechos y libertades".

En realidad, su temor es que los españoles lleguen a pensar por sí mismos, que lleguen a darse cuenta de que la moralidad no es feudo del cristianismo ni del catolicismo en exclusiva. Que los derechos asisten por igual a los heterosexuales y a los homosexuales. Que se trata, como la religión, de una opción personal, ni mejor ni peor que las otras opciones. Que la base para la convivencia es el respeto. Que las Administraciones de Justicia deben ser imparciales, ecuánimes y libres de dogmas ideológicos, salvo la libertad y el derecho.

Cuando en Educación hace falta una unidad de criterio entre las fuerzas políticas para que, mediante la estabilidad del Sistema, los ciudadanos reciban una educación eficaz y de calidad, los que durante décadas han adoctrinado a la sociedad acusan ahora, de una forma 100% demagógica, de asignatura adoctrinadora a la que nace con el objetivo de educar en valores ciudadanos, en derechos humanos, en conocimiento de las estructuras democráticas a los españoles y españolas.

Y puedo constatar, con mucha vergüenza ajena, los intentos de boicotear y de engañar a la población que realizan los diferentes gobiernos autónomos del partido Popular. En Madrid, suspenden los seminarios dirigidos a los profesores si no son de su ideología, para sustituirlos por verdaderos alegatos doctrinarios contra la asignatura.

En Valencia, se empeñan -como si fuesen niños de teta- en mostrar su enfado y su rechazo a la Ley, desvirtuando su categoría y tratando de impartirla en inglés. Una decisión propia de gente inmadura, que no medita sus actos, ya que no hay profesores capacitados para impartirla en ese idioma y se van a poner en evidencia y en pleitos judiciales.

En Andalucía, como no tienen el gobierno en sus manos, mueven ficha a través de los magistrados del Tribunal Supremo andaluz para dictar sentencias contra la "Educación para la Ciudadanía", en un intento de ilegalizar una Ley Orgánica.

Y, ¿por qué es tan importante la "Educación para la Ciudadanía"?

Pues porque es la base para una sociedad democrática y libre.

lunes, 14 de abril de 2008

Violencia e inteligencia


¿Saben? No tengo ganas de polemizar. Hay muchos temas, muchas causas por las que podría hoy, aquí, entrar en conflicto con casi todo el mundo.

Éste es un blog, una bitácora (como gusta de llamarla mi amigo Basseta), que dedico al mundo de la Educación. Algunas veces me paro a meditar si debería introducir los temas de más conflicto que en estos momentos se ciernen sobre el mundo educativo en la Comunidad Valenciana, o en España. No son cualquier cosa, no. Unos, como las infraestructuras --barracones, falta de Colegios y guarderías, instalaciones deportivas escolares exiguas, falta de profesionales de todo tipo-- son tan evidentes y tan antiguas que casi nos hemos acostumbrado a ellas. Las infraestructuras son responsabilidad de los Gobiernos de turno. Mucha gente disfruta sentada en su casa delante del ordenador leyendo blogs, o noticias de medios oficiales, en los que se denuncia o se comenta, de forma más o menos sesgada, la situación de esas condiciones físicas y dotacionales en las que se encuentra la Educación española, indignándose y dando su opinión, sin pretender realmente averiguar cuál es la situación real.

Junto a las deficiencias en las infraestructuras, en los edificios y en las dotaciones de personal, van apareciendo conflictos en cuestión laboral que agravan, si cabe, la cada vez más deficiente calidad de la Enseñanza, y por tanto de la Educación, de nuestro país. Que si jornada contínua, que si jornada partida. Venta de motos.

Por si fuera poco, los que son garantes de la estabilidad del Sistema, los políticos, (y también los Jerarcas Romanos) se dedican a utilizar a la Educación, y por lo tanto a sus directos beneficiarios, los alumnos (niños y niñas) como arma arrojadiza con la que pretenden trabar los radios de las ruedas del carro del oponente. Con argumentos de cartón con apariencia de auténticos, enfrentan a la sociedad con el ánimo de que sea ella la que se coma a su contrincante.

En estos meses, estoy impartiendo en muchas Asociaciones de Padres, (APAs) charlas sobre Prevención de la Violencia. En ellas, explico que violencia, en los seres humanos, casi siempre es igual a agresión. O sea, intención de hacer daño.

Y que agresiones hay de muchos tipos. La peor, la emocional o psicológica. Y la hay por acción y por omisión.

Lo que están haciendo la Administración y los Sindicatos con los Alumnos y sus familias es pura agresión. La pena es que, con lo listos que demuestran ser, no son inteligentes.

Y me doy cuenta en esas charlas con las madres y los pocos padres que asisten (¿por qué asisten tan pocos padres?), que lo que realmente nos preocupa a las familias es cómo, de qué manera motivamos a nuestros hijos, les hacemos ver que la vida tiene aparejado mucho esfuerzo, que lo que se ve en la televisión no es siempre verdad, que ser deshonesto, egoísta, descortés no lleva al bienestar ni a la felicidad.

Sin darnos cuenta, la sociedad ha cambiado hacia un consumismo exacerbado que ha relegado a un tercer plano la estabilidad emocional a través su equilibrio, sustituyéndolo por la "felicidad" que otorga poseer lo último en moda, tecnología, automoción o vivienda. Damos por verdadero lo falso y lo falso por verdadero.

Los inteligentes saben que con mentiras y malas artes no se llega muy lejos.

¡Menos mal que no quiero polemizar!

domingo, 2 de marzo de 2008

Acoso y Violencia Escolar


Estos días pasados, desde la Federación de APAs de Alicante, hemos iniciado de forma decidida una actividad destinada a los padres y madres de alumnos, encaminada a la concienciación y educación en la convivencia para prevenir la violencia escolar y el acoso.

Esta actividad se concreta en la impartición de charlas diseñadas en colaboración con la Fundació per a la Qualitat de l'Educació, en base a las conclusiones de los estudios realizados por el Centro Reina Sofía para el estudio de la violencia.

Desde al FAPA nos empeñamos en transmitir el mensaje de que la violencia en el ambiente escolar es la menos abundante, donde menos casos se registran. Y nos basamos en los informes emitidos por el Defensor del Pueblo que así lo ponen de manifiesto.

En estas charlas decimos que la violencia no sólo es de naturaleza física, sino que también la hay sexual, económica y emocional. Y también llegamos a la conclusión de que la violencia en el entorno escolar no es más que el reflejo de la violencia en los demás ámbitos de desarrollo de la sociedad.

Y no sólo la física es la importante. La violencia emocional, las palabras, los gestos, las omisiones, los desprecios, duelen tanto o más que los golpes.

Y también llegamos a la conclusión de que sólo con una adecuada educación se puede luchar contra la proliferación de la violencia. Y que es responsabilidad de los padres, en primer lugar, el proporcionar esa educación para la convivencia -basada en el respeto y en los valores tradicionales- a sus hijos desde el mismo momento en que nacen.

Pero la cosa no acaba ahí. El Colegio tiene mucho que hacer para continuar esa labor educativa que nace en la familia, labor cada día más difícil y complicada dada la presión que ejerce el sistema social y económico en el que nos desenvolvemos. Los maestros y profesores necesitan una formación mucho más amplia y profunda en campos como habilidades sociales y psicología infantil, para facilitarles la labor a la hora de gestionar y motivar a grupos tan heterogéneos como los que actualmente conforman las aulas. También necesitan recuperar el grado de autoridad que les corresponde para poder ser mentores de sus alumnos. Y esa autoridad no se la pueden dar las leyes. La autoridad, en un sistema democrático, se gana con el respeto. La autoridad basada en el miedo no es autoridad, sino autoritarismo. De todas formas, los padres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos en el respeto a los adultos, no en la obediencia, sino en el respeto. Se puede discrepar, pero con el debido respeto.

Luego está el papel de los medios de comunicación, sobre todo la televisión, medios que influyen tanto y que resultan muchas veces difíciles de controlar. Ciertas programaciones con apariencia de infantiles, como las series de dibujos "Padre de familia", "Shin-chan", "Los Simpson", "South Park", no son aptos para niños y, algunos, ni siquera para jóvenes, dado el nivel de violencia verbal y física gratuita que no sólo muestran sino que ponderan de forma "graciosa". Y los horarios. ¿Por qué algunas cadenas programan los fines de semana películas infantiles a partir de las 10 de la noche?

También en las charlas vemos que los niños hacen lo que ven hacer a los adultos. Principalmente a sus padres, pero también al resto de la sociedad, les compete la responsabilidad de educar con el ejemplo. No es coherente que nos quejemos de la creciente violencia, y malos hábitos, si nosotros mismos mantenemos esas actitudes.

Todos somos educadores, en mayor o menor grado, y somos, por tanto, responsables de la dirección que tome nuestra sociedad.

No todo lo van a arreglar los políticos.

domingo, 24 de febrero de 2008

Educación electoral



En estos días estamos viviendo la vorágine de la campaña electoral que acaba de comenzar en España, y observamos con total tranquilidad cómo los diferentes candidatos esgrimen razones, datos, acusaciones al contrario, etc.

De entre los datos y razonamientos esgrimidos, muy pocos son verdades al 100%, por no decir ninguno. De entre ellos, el relativo a la utilidad del voto, a la importancia del voto, aunque sea a un partido pequeño, no está explicada ni esgrimida por ninguno de los partidos con posibilidades de gobernar.

Yo no sé si todos los ciudadanos de mi país son conocedores del sistema electoral vigente, de su funcionamiento, y como este blog mío es relativo a la Educación, creo conveniente hacer referencia a algo tan importante para el funcionamiento de una nación, de una sociedad, como es el momento de elegir a sus gobernantes.

El sistema electoral español se rige por la llamada Ley de Hondt. Muchas veces, este sistema hace que las cosas no sean como parecen ser, ya que se basa todo en cálculos matemáticos que nada tienen que ver con el razonamiento lógico que manejamos normalmente.

Me parece muy interesante estar enterado de cómo funciona para evitar que nos intenten convencer de cosas que parecen verdad, cuando en realidad no lo son.

He encontrado esta presentación que, a pesar de que ha sido elaborada por un partido concreto, y lo enfocan hacia su propia realidad, ilustra muy bien cómo funciona el Sistema Hondt. Aunque es un poco larga, recomiendo que la observéis con atención ya que es muy ilustrativa.


domingo, 1 de julio de 2007

Educació per a la Ciutadanía

Ja fa uns cuants mesos que apareix en els mijans de comunicació una notícia que poc a poc va prenent força com si de un "tsunami" es tractara: la nova asignatura que escomençarán a estudiar els nostres fills i filles en les Escoles i Instituts de secundaria de Espanya, "Educació per a la Ciutadanía".

He estat buscant més informació de la que ja tenía per la meua vinculació al mon del ensenyament com a membre de les AMPAs d'Ibi, i apart de la gent professional del ensenyament especific de les árees de Filosofía i Ciències polítiques, que critiquen punts molt técnics en referéncia a els canvits soferts en estes matéries en les Universitats, no he trobat més oposisió que la de la de la Conferència Episcopal.

No vullg jo valorar açi el decret en profunditat, perque estic segur que, com en els colors, cadascú tindrá el seu criteri en lo tocant als detalls. Sí que em pareix important que estes coses siguen difundides extensament i ben enteses per tots els que tenen algo que dir en lo tocant a la educació dels jovens de la nostra Nació.

Personalment, opine que ja es hora de que es fasa diferencia entre la educació cívica i social, de la educació religiosa. En molts aspectes son, o deuríen ser, el mateix. Respetar al próxim, els seus drets i els seus deures amb la comunitat. El que pasa es que, en la práctica, no es el mateix.

Considere que les matissacions deuen fer-se en els ámbits singulars i própis de cada institució. La Esglesia Católica, en les clases de catecisme, i en totes les que vullga fer com cursets pre-matrimonials, pre-confirmacions, i tot el que considere oportú per a aquélls que vullguen asirtir-hi i sustentar económicament eixes activitats. El mateix que totes les demés Religións i asociacións culturals i filosófiques, autoritzades per la Llei.

En aquest mon tan globalitzat, aon hi ha gent de tantes religions i sensibilitats, no es comprén que encara vullguen mantindre privilegis que son discriminatius des-de tot punt de mira.

La Universitat Carlos III, que no es pública, també va fer un estudi sobre aquest tema i va emetre un informe, que no está de més considerar.

Meditèu i opinèu.